«Tristán y los días por venir»: Sobre el crecer

Las directoras y guionistas de Cuidadoras, Martina Matzkin y Gabriela Uassouf, este nuevo documental que se filmó durante siete años y sigue a su protagonista del título en su transición de género.
Crisis, pandemia, devaluación, y en el medio, el joven Tristán en proceso de crecimiento, ese doloroso proceso que empieza a moldear la persona en la que nos vamos a convertir. Las miradas intimistas y amorosas de sus directoras lo captan mayormente en esa cotidianeidad entre las horas en la escuela, los momentos de ocio con amigxs y la dinámica familiar de su casa, con una madre presente atenta y comprensiva pero también exigente.
La historia de Tristán está marcada por el cambio. Acompañamos a Tristán en momentos como su primera vez votando, su trámite para poder establecer el cambio de género en su documento (con la elección y razón de su nombre elegido, que tiene que ver con su relación con la tristeza), en su decisión de teñirse el pelo de color, en su proceso de hormonización con todas las consecuencias y cuidados que eso requiere, y en esos miedos que surgen cuando se es tan joven aún y nos fuerzan a saber qué queremos hacer con nuestras vidas en lo que tiene que ver con el estudio y lo laboral: él encuentra lo que quiere hacer y expresar en el dibujo.
A diferencia de muchas personas que se revelan como transgénero, Tristán cuenca con el acompañamiento y apoyo de su familia, de sus vínculos y también de organizaciones y profesionales, de un estado presente. Cuando tiene que ver con la hormonización, se le y nos explica todo lo que eso acarrea, porque el conocimiento es primordial para poder tomar una decisión, elegir qué y cómo queremos.
La película se conecta de manera directa con la realidad social y política de estos tiempos. En el 2025, tal como nos recuerdan al final de la película tras ver a Tristán manifestarse junto al colectivo en Plaza de Mayo, un decreto presidencial modificó la ley Argentina de Identidad de Género. Bajo este decreto, Tristán no habría podido iniciar su terapia hormonal. ¿Se puede ser trans sin sufrir tanto? El sufrimiento es parte de la vida pero no tiene que serlo aquel que viene cargado de estigmatización y discriminación. Tristán contó con un entorno que siempre lo apoyó y el amor es primordial a la hora de formarse como persona.
¿Quién es Tristán? ¿Quién quiere ser? Un documento establece que a los 18 años se es lo suficientemente adulto pero todxs sabemos que el crecimiento es continuo y permanente. Tristán y los días por venir es entonces solo una parte de ese retrato, el resto se continúa escribiendo.
