«Los caminantes de la calle»: Mafias, migración y desencanto

El director de La salada y La luna representa mi corazón, Juan Martín Hsu, vuelve al drama migrante, esta vez combinado junto con un atrapante thriller. Una coproducción argentino-peruana situada en Mendoza e inspirada en hechos reales que gira en torno a una guerra secreta entre mafias chinas en el país.
La premisa parece simple: por un lado, los bandos que se enfrentan sembrando el crimen, y por el otro, la fiscal y el traductor chino que intentan seguir sus rastros para desmantelar la poderosa red. Pero al director y guionista no solo le interesa la acción y el policial, sino también los personajes y las historias que florecen alrededor de ellos. Es así como por momentos la trama se abre y a veces incluso se enreda entre el policial y el romance.
Una guerra silenciosa entre dos facciones que se disputan el control se lleva a cabo mientras en el medio comerciantes son extorsionados y mujeres traídas desde China engañadas para prostituirse. Todo cambia cuando una denuncia anónima da inicio a una investigación judicial, exhaustiva y larga, a veces tediosa con horas de escuchas telefónicas que precisan de la ayuda de alguien de afuera capaz de traducirlas.
Aquí entran en juego dos de los personajes que mejor se desarrollan: la fiscal Diana Belenguer (Victoria Almeida, actriz entre un elenco conformado mayormente por actores no profesionales que no desentonan), que ahoga en su trabajo las penas de un duelo que no supera, y el policía chino Li, con quien pasará largas horas que los unirá de una manera muy especial.
Las distintas historias están marcadas por las ilusiones rotas, con ritmos pausados y atmósferas que si no se tiñen de peligro lo hacen de melancolía. Los destellos de esperanza, pequeños momentos de calidez que aparecen suelen ser luego hechos trizas para dejar en evidencia que los destinos de estas personas no pueden tener otra tonalidad que no sea oscura, sombría. Como le sucede a esa especie de soldado que tras salirse de las órdenes que le fueron dadas libera a una joven por la que parece sentir algo que le hace creer que es posible huir de esa vida que supo llevar.
Los caminantes de la calle es un sólido thriller que ,más allá de querer abarcar muchos personajes y líneas narrativas, logra mantener el interés de principio a fin. La fotografía y la música junto a una cuidada puesta en escena terminan de imprimirle un estilo de claras influencias orientales. Una historia oscura, un policial negro marcado por las traiciones y el miedo y donde no parece haber lugar para la redención, ni siquiera a través del amor. Una propuesta nacional ambiciosa y arriesgada que resulta en una grata sorpresa.
