«He Named Me Malala» (Él me nombró Malala): la joven que cambió el mundo

Malala Yousafzai parece salir de una película. Con sólo 17 años se convirtió en la persona más joven en ganar un premio Nobel de la Paz pero la parte que realmente parece de película en su historia, es que su incansable lucha por la educación para las mujeres derivó en un tiro en la cabeza que casi le cuesta la vida. Porque sobrevivió y nunca bajó los brazos.
El oscarizado director Davis Guggenheim («La verdad incómoda») puede volver a alzarse con la estatuilla dorada porque su película está pre seleccionada para la sección de Documentales. No obstante, es sólo un detalle de color.

El póster reza: «una niña, un profesor, un libro y una pluma pueden cambiar el mundo». Su padre es profesor pero ella también luego, a su corta edad, comienza a dar clases y a enseñar sobre un mundo que para muchos está oculto. Proveniente de un país con una cultura y sociedad atrasada, ella supo convertirse en una referente para millones de mujeres que piden un derecho tan básico como el de la educación. Malala logra convertirse de a poco en un símbolo para Occidente de la denuncia de los regímenes radicales islámicos
A través de testimonios, imágenes de programas de televisión, y de la vida diaria de Malala, que en su casa es como cualquier niña, se pelea con su hermano y hace los deberes escolares, y animaciones que recrean la leyenda de la cual surge su nombre, He named me Malala es un documental valioso que deja en evidencia que al final el arma más poderosa son las palabras.

Sin caer en golpes bajos o una sensibilidad forzada (aunque a veces la banda sonora se torne un poco excesiva y parezca apuntar a esto), el acierto de esta película es la de retratar de manera honesta, con admiración, a una figura clave para la lucha de la igualdad en todo el mundo. Sí, también se narra el dramático momento que casi le cuesta la vida, pero el enfoque principal está en su eterna e incansable lucha y lo lejos que se puede llegar con convicción.
Claro que también debe sacrificar otras cosas (ella aún no puede volver a su casa y eso es algo que le duele) aunque siempre intenta llevar una vida normal, balanceada entre su compromiso social y su vida como adolescente.
Es posible que la hora y media que dura la película se sientan breves, no obstante estamos ante un documental atractivo, interesante y muy inspirador, casi tanto como su protagonista.
