Band of brothers: hermanos en armas

Siempre recuerdo la primera vez que vi Apocalypse Now porque me pasó lo mismo que cuando leí por primera vez “Adiós a las armas”. Estaba acostumbrada a una estructura clásica de narrar y a un tipo de historias que contar.
Cuando me encontré con el cadeiloscopio de Coppola y su desencanto del mundo y la falta de adjetivos de Hemingway que se chocaban con el hecho de que se cayera la imagen romántica que tenía de la guerra porque no hay nada heroico en morir baleado en un campo que nadie recuerde.
Hubo un quiebre cuando pienso en que en ese momento se hablaba de veteranos cuando tenían 20 años. Es por todo esto que tengo que confesar que amo profundamente las historias bélicas, no puedo evitarlo. No se trata de que disfrute la sangre sino que me conmueve al extremo: siento ese miedo visceral, esa confianza ciega en el que está al lado y el aguantar la respiración hasta que todo pase porque el cuerpo reacciona donde no puede el instinto.

Y de todo eso que amo profundamente, esta serie tiene mucho. Una de las tres patas del proyecto sobre la Segunda Guerra que hicieron Spielberg y Hanks (ésta, The Pacific y Rescatando al soldado Ryan), cuenta con minucioso detalle el desempeño de la Easy company (de paracaidistas de riesgo) de la Armada Americana.
Por un lado tenemos el gran recurso de contar con los testimonios de los sobrevivientes, y por otro cuenta con un casting minucioso que lo representa perfectamente. Los sets son lo más realistas posibles, con las armas que se traban cuando se tienen que trabar y las ametralladoras que queman cuando tienen que quemar, pero amén de todo lo técnico que sabemos cuenta con toda la pompa, es en el costado humano donde Spielberg siempre destaca.
Acá las historias se cuentan de a una y uno se conmueve con su dolor. Nadie puede ser inmune al dolor de otro, al repudio de otro, a la desesperación. En la serie se ve cuando encuentran Dachau, puede verse la entrada a Holanda, cuando el invierno y las balas los hacían retroceder en Bélgica.

Minuto a minuto estos chicos que no eran más que granjeros y que varias veces iban perdiendo propiedades, vida, inocencia, se convierten en esta banda de hermanos porque era la única forma de sobrevivir a esta guerra.
Pero esto se hace en combate, es decir que vemos batallas y adrenalina en todos los capítulos porque ellos no eran una compañía que se quedara en la retaguardia.
Cuando alguien les ofrezca un Lucky Strike después de esta serie, ya no les va a volver a parecer igual. Imperdible, emocionante, con mucho rigor histórico (aunque tiene sus errores o, como me gusta verlas, licencias), para emocionarse hasta la médula.
