BAFICI 18 V: Documentales argentinos

Recién hoy miércoles salió el sol a pleno en la semana que lleva la decimoctava edición del Buenos Aires Festival Internacional de Cine Independiente. Pero ni la imparable lluvia hizo que disminuyera nuestro frenesí por entrar y salir de una sala a la otra, como en una competencia de acumulación frente a la pantalla.
Es turno ahora de hablar de tres documentales de origen argentino que se presentan en diferentes secciones del festival:
• Mi último fracaso: Competencia Argentina.
La directora Cecilia Kang se ubica como protagonista de este trabajo introspectivo que analiza una cultura extrapolada desde sus individuos. Cecilia es una chica coreano-argentina, que con una cámara, decide documentar no solo su vida sino la de las personas que la rodean, esencialmente mujeres. Habla de su familia, de su madre, su hermana, su abuela, de sus amigas, y otras tantas, y a cada una las muestra con sus conflictos a cuesta. Hay algo de la recordada Buenos Aires-Beirut-Buenos Aires, en aquel regresar a la tierra para encontrar retazos faltantes de sus orígenes; pero mayormente es un salpicado por momentos variados, (casi) siempre teniendo presente la unión de dos culturas.
El documental resulta simpático en su inicio, suelto, con una espontaneidad que le sienta bien. Pero pronto se avecina una falta de conducción, de un centro que guíe lo que estamos viendo. Así, Mi último fracaso es más un mosaico de varios puntos sueltos, que un todo integrado. Nunca llega a caerse, ese brío, y la variedad de las temáticas, hace que la atención se mantenga, pero la escasa duración que apenas si alcanza para considerarla un mediometraje, se hace algo pesada. Por (varios) tramos, pareciéramos estar viendo un video casero, de esos en donde a la gente le gusta filmar episodios de su rutina a modo de presentación; cuando logra escapar de esa sensación, el film logra una buena amalgama entre lo natural y lo atractivo.
22/4 14.15hs Sede Village Recoleta.

• El teorema de Santiago: Competencia Argentina.
En el BAFICI 2015 había una película por sobre el resto que era la obligatoria para el festival. Todos queríamos ver El cielo del Centauro, el regreso al cine de Hugo Santiago, director de Invasión y Las veredas de Saturno. En primer término, El teorema de Santiago es un making off de la película presentada en el festival el año pasado. Pero en realidad es mucho más, es una suerte de master class de cine. Entre la “comunidad cinéfila argentina” – si es que eso existe como tal – Santiago es una figura mítica, admirada y con cierto halo de misterio exquisito alrededor. Su obra es escasa, pero escala a la altura de obra maestra. Los documentalistas, Ignacio Masllorens y Estanislao Buisel se aprovechan de eso, y descontracturan su figura para homenajearlo.
El teorema… sigue a Santiago, que cada frase que tira es una máxima sobre cómo hacer cine, y a sus colaboradores en El Cielo…; contrapone sus estilos, pero no deja de mostrar a los segundos como embobados (en el buen sentido) ante el primero. Hay una suerte de desmitificación del personaje, una oda a sus películas, al trabajo, y a la persona, pero que también es humano. Se ejemplifica su forma de trabajar, sus obsesiones, sus mandatos y exigencias. Difícil de explicar el todo con palabras, ningún apasionado del cine, y me atrevería a decir, ningún estudiante de cine, debería perderse este trabajo minucioso que nos demuestra que un making off puede traspasar la barrera de ser una mirada ajena sobre una filmación para convertirse en una clase abierta hacia lo mejor de la materia.
• La Memoria de los huesos: Competencia de Derechos Humanos.
Facundo Berauidi toma como partida un documental que sigue el trabajo del Equipo Argentino de Antropología Forense para extenderse también sobre la otra punta del ovillo, los familiares de desaparecidos que pudieron reconstruir su historia gracias a ese trabajo. Sin demasiadas proezas técnicas, el film intercala el día a día de los trabajadores, a quienes muestra también como personas y se interesa por sus opiniones; con las historias personales de los familiares, y a través de ellos, de las personas detrás de los huesos.
El documental puede no ser original en su temática y trato, sobre todo en los últimos años – afortunadamente – se acumularon trabajos de este tipo, pero no deja de ser una muestra tan necesaria como emocionante, más aún para quienes tenemos algún pasado relacionado al respecto. Su aporte diferente será el de descubrir una dinámica de investigación, la vida de quienes aportan sus conocimientos de ciencia al servicio de un trabajo humanitario. Durante su corta duración, que no permite la distracción por la trasparencia de sus testimonios, traspasan todo tipo de emotividades. Esto, es lo mejor que se puede decir de un proyecto tan noble como este.
21/4 13.30hs Sede Arteplex Belgrano.
