buceador_1_ew

XVI BARS: Panorama Internacional

buceador_1_ew

Internados dentro de la amplia programación que propone este decimosexto Festival Buenos Aires Rojo sangre. Esta vez, los dejo con los pareceres de tres propuestas provenientes de países disímiles como Canadá y Malta, también tres propuestas muy diferentes entre sí; pasen y lean:

• Le Scaphandrier (El Buceador): Slasher canadiense que juega a ofrecer una propuesta diferente; o por lo menos, así se la presenta. El realizador operaprimista Alain Vézina nos cuenta la historia de un pueblo costero en el que descubren parte de un barco abandonado. Inmediatamente después, un asesino con un traje antiguo de buzo acecha a los pobladores del lugar. Por supuesto, una joven mujer venida del afuera será la encargada de relacionar las muertes.

¿En dónde está la diferencia? En el tono serio que se le imprime al relato, la falta de adolescentes con hormonas en ebullición, y alguna vuelta de tuerca promediando el final. En el resultado, no varía tanto de ciertos slashers «adultos» más afines a los ’90 – como Candyman o Exquisite Tenderness, por nombrar solo dos – que los típicos de los ’80 más ligados a la comedia.

La mayoría de las muertes lucen cuidadas, y Vézina se inclina más por el clima de suspenso e intriga a resolver. La última media hora cambia de registro, recuerda al clásico de Carpenter La Niebla, y se convierte en un film mucho más visceral y explícito.

En conclusión, un slasher más clásico de lo que prometía, de ritmo algo pausado, y resultado convincente. Una buena figura para el asesino, alguna muerte imaginativa, sangre dosificada hasta el desborde final, y un tono seco no tan apto para el humor, completan la fórmula. Vale la pena pasar por él, sabiendo que lo que se verá no será tan novedoso como efectivo.

breeder_1_ew

• Breeder (Criador): Bastante más extrema que la anterior luce esta propuesta proveniente de Malta y dirigida por el debutante Patrick Vella. Dos mujeres investigadoras privadas se involucran en el caso de las desapariciones de turistas en un paraje perdido del país cercano a Rusia. Desde el minuto cero sabemos las causas, un hombre que utiliza una careta de cuero los secuestra y les hace tomar cualquier líquido contaminado con huevos de lombrices parasitarias, con el único fin que los hombres y mujeres sean el envase para criar esta especie que luego comercializa en veterinarias.

Simple y directa, en un estilo clase B algo artesanal, no muy claro si deliberado o arrastrado por la falta de presupuesto. Vella imprime un ritmo constante, escenas gráficas pero en un tono prolijo para mostrarnos lo justo y necesario. Todo está al servicio de hacer un film divertido, con diálogos ocurrentes, una cámara movediza, interpretaciones desbordadas, un humor bastante absurdo, y una vuelta de tuerca que no por verse venir es menos efectiva. Reminiscencias a varios films recordados, podríamos hablar de Hostel tamizado con Ticks, Slugs o Squirm, pero jamás llega al nivel de exposición de aquellas, para bien o para mal.

Una pequeña falla de congruencia en el centro del relato opaca algo el resultado final de un film muy propio para este festival. Tripa, corazón, diversión y sangre.

hellions_1_ew

• Hellions (Endemoniados): El experimentado director canadiense Bruce McDonald (Pontypool) trae la única película del trío reseñado ubicada dentro de la Competencia Internacional (las dos anteriores forman parte de la sección Novedades). La propuesta podría dividirse en dos aspectos marcadamente diferentes, la historia, y el modo en que la misma es llevada a cabo.

La joven Dora (Chloe Rose) descubre que está embarazada de su novio en plena celebración de la noche de Halloween. Esa misma noche, un grupo de ¿chicos? Disfrazados para la ocasión irrumpen en su casa, no tanto en busca de los dulces como del truco. A toda costa quieren hacerse con el fruto del vientre de Dora. Por lo que ella deberá luchar para defenderse y cuidar a su hijo por nacer, sin saber las consecuencias que esto puede traer.

Este relato, que transcurre por caminos bastante recorridos y regulares sin demasiadas sorpresas; se propone diferente desde su estética plasmada. Como si fuese presa de una pesadillezca ensoñación, McDonald hace uso de diferentes planos y filtros, abusa del gran angular, algún punto de vista subjetivo, y las tonalidades de la pantalla. ¿Juega esto a favor del film? Depende lo que uno vaya dispuesto a ver.

Hellions pareciera inclinarse por una propuesta presuntuosamente «artística», más que un film de género puro. El ritmo por momentos se estanca y deriva en cuestiones que hacen pensar en una suerte de extraña parodia. Mientras, las imágenes lucen confusas y dueñas de un singular preciosismo.

Más una curiosidad que un producto completamente logrado, estará en la vista de cada espectador decidir si se han colmado las expectativas, o si solo fue un experimento fallido en la mesa de realización.

Slashers, pseudo gore, y estéticas diferentes; esto nos orece este breve panorama por tres películas extranjeras dentro del festival para satisfacer a un público amplio. Dicen que en la variedad está el gusto.

About The Author

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *