“Urok” (La Lección): Doble Moral

Algo tardíamente nos llega esta producción de las ¿lejanas? tierras de Bulgaria de la mano del dúo de directores integrado por Kristina Grozeva y Petar Valchanov.
Quizás la sorpresa de haberse alzado con el premio a nuevos realizadores del Festival de San Sebastián el año pasado es lo que permite que esta película recorra el mundo y pueda llegar a carteleras como la nuestra. Lo cierto es que, lo que pareciera una sociedad de la que se conoce tan poco por estos lares y se presume tan diferente; a las luces, pareciera no serlo tanto.
¿Cuál es límite moral de lo ético? ¿En dónde muere la retórica de la enseñanza estricta y se pasa a la ambigüedad de las acciones? ¿Qué estaríamos dispuesto a hacer cuando la situación apremia?
Nadezhda (Margita Gosheva) es una profesora de inglés joven, estricta como lo dispone su institución, y dispuesta a no dejar pasar ninguno de los deslices de su alumnado.
De hecho, es capaz de hacer revisar a toda la clase, de modo humillante, ante una sospecha de robo interno; con una bajada de línea impiadosa.

Pero también es una mujer de cierto status, de vida acomodada y que cree que esa burbuja es eterna. Hasta que las deudas comienzan a aparecer.
Un buen día su marido decide utilizar el dinero que era pagar pagar la hipoteca al banco, en un arreglo para su casa rodante. La deuda no se paga, y ante el temor de perderlo todo, ella recurre a otro préstamo, proveniente de la mafia ¡en dónde quedó ese límite entre lo que está bien y mal que les enrostró a sus alumnos?
Probablemente por provenir del mundo del documental y los cortometrajes, Grozeva y Valchanov crearon un film meticuloso, detallista, casi investigativo, y a su vez de un ritmo ágil, algo apresurado.
Habría que conocer algo de la historia reciente de Bulgaria para comprender el mecanismo de esa sociedad. Pero en un punto, su tratamiento termina universalizándose. El miedo a perderlo todo (todo entendiendo como un escalafón social), a quedarse sin el ansiado techo, en definitiva, a ser mirados como los que descendieron. Ese miedo es universal en determinados estamentos, y con tal de mantenerlo podemos mezclarnos con quien desde el afura preferimos mirar desde arriba.

Nadezhda podría ser una versión joven de dos personajes que interpretó nuestra Norma Aleandro, la de La Historia Oficial y la de Cama Adentro. Esas mujeres que viven en la protección de la burbuja de clase y desde ella bajan línea de modo, ellas creen, intachable; y aquellas que se relacionan “por fuerza mayor” con la clase que antes desdeñaban.
Hay muchas lecturas y sublecturas en La Lección, que podría encontrar un parámetro en la obra de los Hermanos Dardenne. Pero también se extraña la ferocidad de esos aquellos realizadores.
Desplegado el planteo, La Lección pareciera no querer profundizar, desarrollar más aristas que la harían más ricas y también más mordaz. Luego de lo auspicioso de su ´premisa, esa ¿timidez? es notoria.
La Lección es una grata sorpresa de una filmografía de la que no nos llegan demasiados exponentes. Que habla de cuestiones particulares, pero en las que nos podemos ver reflejados. Se podría esperar más, es cierto, pero ante la llanura de mucho producto de cartelera, algo que mueva un poco el avispero es más que bienvenido.
