«Our kind of traitor» (Un traidor entre nosotros): pasaje de vida

Thriller de John Le Carré. ¿Qué se puede esperar? Espías. Situaciones de alta tensión. Pasajes por distintas capitales del mundo. Traición. Esa es la línea de trabajo que uno espera de "Un traidor entre nosotros". Sin embargo, a pesar de que el bestseller ofrece a priori todo ese material, algo sucede con su adaptacion fílmica que no termina de funcionar. ¿Por que? Sospecho que esto sucede por la escasa experiencia de Susanna White para manejar la tensión fuera de la pantalla chica. Viene de la tevé por cable y no logra transmitirle al film la energía necesaria para que atrape al espectador en ningún momento.
La historia nos trae a Perry (Ewan McGregor) de vacaciones con su mujer, Gail (Naomi Harris) en Marruecos. Son, una pareja extraña. Están allí pero no logran conectarse entre si, él es profesor universitario y su esposa, una ejecutiva exitosa. Perdieron el fuego y en ese escenario, Perry conocerá al carismático Dima (Stellan Skarsgård), un hombre vital para los números de un sector de la mafia rusa.

El encuentro es un bar, y la camaradería aparece de inmmediato. Dima ofrece su estructura de confort para agasajar al docente y su mujer, aunque la sospecha de las razones para dicha asociación se instalan al poco tiempo. El contador sabe que están por desplazarlo de su negocio y que pronto lo matarán, si no encuentra una salida a su coyuntura. O logra salir de su entorno y llegar a una nación que lo proteja o será su fin.
Perry podría ser la salida. La conexión con la inteligencia británica. Dima confía en él un disco con datos para ser entregado a la inteligencia británica y obtener, a cambio de su ayuda (nombres y negociados), la ansiada ciudadanía de ese país.
Pero no todo es simple. Máxime si pensás que el contacto es sólo un profesor que estaba de vacaciones…

La trama es bastante blanda (a pesar del interesante trabajo de Skarsgård quien muestra que para él, su prestigio se juega todos los dias), y tiene mucho de cabildeo y discusiones sobre política internacional, con poca acción y vértigo. McGregor aporta lo mínimo y si bien quiere romper el corset que el guión le impone, no lo logra a lo largo del metraje.
White logra hacer algo que parece ser un telefilm común, cuyo mayor atributo es el elenco con que cuenta, y poco más.
Si bien hay gente que muere por los films de espías y suspenso, este es bastante esquemático y discreto a pesar de provenir del repertorio literario del maestro Le Carré. Indudablemente, un producto que debería haber caído en otras manos.
