“Soy Tambor”: El arma percutora

Documentales sobre comunidades particulares dentro de una sociedad hay varios, y centrados en las peculiaridades de sus ritos y costumbres.
Los documentalistas Santiago Masip, Mónica Simoncini y Cecilia Ruiz intentan ir más allá y avanzar no sólo sobre la peculiaridad sino sobre el pasado y las desgracias vividas por el «ser diferentes».
Soy Tambor se centra en una serie de entrevistas realizadas a miembros de la Comunidad Afro de Uruguay actualmente residiendo en la Ciudad de Buenos Aires , aquellos exiliados que lejos estuvieron de olvidarse de sus orígenes.
Los entrevistados hablan de su pasado, de los hechos que los marcaron, de las grandes penas que tuvieron que afrontar como grupo étnico, y de la fortaleza que tuvieron para reponerse. En esa fortaleza, el título de este documental cobra valor. La música es un bálsamo y elemento de batalla.

Hablamos de una comunidad marginada, maltratada, expulsada repetidas veces. Debieron afrontar distintos hechos de violencia y salvajismo sin razón, simplemente por querer mantener vivas sus costumbres y no replegarse a lo que se les imponía.
Hay varios puntos de resistencia, como los centros culturales, y las llamadas a convocatorias culturales; y en todo, la música de percusión siempre está presente.
Como si los golpes de esos tambores fuesen gritos liberadores, y la danza fuese un ritual exorcizador; para ellos, su música es más que un conjunto de ritmos, es la forma de decirse presentes, estamos.
Masip, Simoncini y Ruiz intentan acompañar el ritmo del documental y desacartonar su estructura mediante diferentes recursos, pero es inevitable que lo que más relevancia ocupe sean los relatos, y claro, la música.

Quizás falte algo de investigación, o un relato paralelo para quienes no sean conocidos en la historia de esta comunidad. Soy tambor da por conocidos varios puntos, y en esa reconstrucción aquel que corra en desventaja, puede no compenetrarse de igual modo.
Más allá de algunas falencias en el armado, Soy Tambor sale adelante y se transforma en un documento valioso sobre ciertos aspectos de la historia latinoamericana no muy conocidos. Desde esa perspectiva, escuchar los testimonios de quienes muchas veces fueron callados se vuelve imprescindible.
Como dato curioso, una de sus directoras, Mónica Simoncini fue también una de las directoras del sorprendente Seré Millones, logrado documental estrenado el año pasado convirtiéndose en el más taquillero del 2014.
Los otros dos directores de Seré Millones, Fernando Kirchman y Omar Neri, casualmente estrenan también un trabajo documental en esta misma semana, El camino de Santiago. Desde acá, auguramos que ambos trabajos puedan repetir la exitosa experiencia del anterior.
