«You’re next» (Cacería Macabra): Diversión salvaje

Una familia adinerada encerrada en una casa en el medio de la nada, un grupo de enmascarados acechándolos, y un secreto a revelar. Esta fórmula repetida es la que presenta “Cacería Macabra” – desafortunado y trillado título local para “You’re Next” –, y sin embargo estamos en presencia de uno de los títulos más originales que ha entregado el género de terror en los últimos tiempos.
Adam Wingard y Simon Barrett, director y guionista respectivamente, tienen trayectoria en el género, ambos forman una especie de dúo que participó de una serie de películas clase B (o directo a DVD), y también son los responsables de segmentos en “Las Crónicas del miedo 1 y 2”, y en “The ABC’s of Death” – las tres posteriores al título en cuestión que vio retrasado su estreno mundial durante dos años –.
Los dos saben arreglárselas para entregar una cuota de miedo con poco presupuesto; y aunque de más está decir que sus anteriores (o posteriores) resultados fueron dispares como mínimo, en “Cacería Macabra” parecieran haber encontrado la fórmula que mejor les funciona.
Los Davison son una familia de clase acomodada, distanciada entre sí. Paul y Aubrey, los patriarcas, llegan a la casa de fin de semana para festejar su aniversario de bodas con los hijos y así limar asperezas.

A la reunión llegan los cuatro hijos con sus respectivas parejas. Todo marcha relativamente bien pese a las esperadas disputas y algún hecho extraño, hasta que, durante la cena una flecha es lanzada desde el afuera impactando entre el grupo; la cacería ha comenzado.
Tres usurpadores, que merodean el lugar, o se encuentran escondidos en el interior del hogar, con máscaras de zorro, tigre y cordero, serán los encargados de ponerle terror al evento.
Acorralados,a los ocupantes de la casa sólo les queda luchar por sus vidas.
A diferencia de lo que podría haber sido una película más olvidable; Wingard y Barrett le otorgan elementos suficientes a la historia para que el público disfrute de principio a fin.
En primer lugar, hablamos de un título que se arrodilla, rinde culto, a lo mejor del género slasher de décadas pasadas. No sólo hay un argumento con alguna similitud a “Funny Games” y “Los Extraños”, sino que ahí están los homenajes a Carpenter, al Raimi de “Evil Dead”, a la saga de “Martes 13”, y a otros títulos más conocidos por los fanáticos.
A esto también aporta la incorporación de Barbara Crampton como Aubrey, una leyenda en películas clase B de terror y ciencia ficción.

Pero no solo los adentrados en los “clásicos” de terror pueden apreciarla, todo el equipo hace una apuesta por el entretenimiento y sale ganando. La mezcla entre escenas realmente crudas pero en una atmósfera de diversión es el mayor acierto de la película.
Todos los tópicos del género están presentes, las muertes cada vez más fuertes, los litros de sangre, una banda sonora logradísima, y Erin (la australiana Sharni Vinson) una heroína que se ubica en el podio de otras “grandes” como Laurie Strode, Sidney Prescott, y Nancy Thompson.
«Cacería Macabra” es una película deliberadamente salvaje, tal vez encontremos alguna falla en su argumento, no todo encaje a la perfección, pero los momentos divertidos, las escenas y las frases directamente de antología logran salvar cualquier bache.
Es un film hecho por fanáticos para fanáticos y adeptos fieles; y viendo los otros trabajos de sus realizadores, es una muestra que, con mayor extensión y libertad creativa se pueden lograr resultados muy positivos.
Anexo de Crítica por Rolando Gallego
Más allá de la historia, simple y trillada, hay en “Cacería Macabra” (USA, 2011), de Adam Wingard, un placer de género indiscutible, de esos de “O TE GUSTA O NO TE GUSTA”, sin términos medios. Y yo lo festejo. Porque hace unos meses cuando vi “The Cabin in the Woods” (USA, 2012), o, hace más tiempo “I Spit on your grave”(USA, 2010), dos filmes con los que no casualmente el filme tiene varias conexiones, pensé, el terror tiene que ir por acá.
Y este año, con el éxito de “El Conjuro”(USA, 2013) y “Mama”(USA, 2013) los productores y realizadores parecen haber escuchado lo que los amantes del género buscamos: DIVERTIRNOS. Y ustedes dirán, ¿pero habla de diversión en filmes en los que las desgracias e infortunios se multiplican?, sí, porque de eso se trata el terror, y en el caso de “Cacería…”, más precisamente el slasher, nunca uno se cansa de ver sangre, asesinatos, cuchillos y sufrimiento.
La historia de “Cacería…” es bien simple, familia acomodada (muy) se reúne en mansión alejada de todo (¡oh casualidad!) a festejar aniversario de matrimonio de los progenitores. En esta familia hay gente que hace mucho no se reunía y se vuelven a ver las caras bajo un mismo techo.

Hasta acá podría estar contándoles de qué va “La Celebración”(Dinamarca, 1998) de Thomas Vinterberg, pero no, porque durante la reunión, y cumpliendo con el género, recibirán la visita de un grupo de maniáticos asesinos que buscará terminar con todo el clan de la peor manera.
Uno a uno, como en la novela de Agatha Christie “Diez Indiecitos”, todos irán desapareciendo, pero en vez de hacerlo lejos de los demás (como en la novela), acá las muertes, la sangre y el dolor, será delante de los demás.
Los tres hermanos (cada uno asistió al evento con sus parejas), bien disímiles entre sí, tratarán de esforzarse al comienzo de la cinta por caerse bien entre sí, pero luego de la primera flecha disparada por los asesinos (que será mortal para el joven novio de la única mujer de la familia), cada uno intentará salvar su pellejo.

“Cacería…” es efectiva en aquellos pasajes en los que apela al susto clásico (aparición, por ejemplo, de alguien de improviso) y principalmente en los momentos en los que, y sin revelar demasiado, una de las personas de la reunión decidirá tomar por su cuenta la defensa del grupo.
Con homenajes a clásicos del género (hay una escena que es igual a la de “The Shinning” en la que Selley Duvall grita detrás de la puerta que está siendo atravesada por el hacha de Jack Nicholson), un tema que en repeat se termina metiendo dentro de la cabeza, máscaras con forma de animales (cordero, lobo, etc.) que encubren a quienes en realidad no organizaron la matanza, mucho pero mucho humor encubierto (atentos a qué pasa con una licuadora), en definitiva, “Cacería Macabra” es una buena opción para los amantes del terror y suspenso.
