«Río 2»: un colorido viaje al Amazonas

Si decimos Río, a todos nos viene a la mente la imagen del famoso personaje emplumado color azul. Y en la mayoría de las secuelas uno debe tener una idea de que pasó en la anterior. Sin embargo uno puede incorporarse a «Río 2» con total facilidad . Escenarios impregnados de baile, música, color, fútbol (una de las mejores escenas) son los elementos que le dan forma y vida a esta nueva entrega.
Y bien, nuevamente en pantalla grande los personajes de plumajes azules, arrancan una nueva aventura. Esta vez Perla, (Anne Hathaway) Blu (Jesse Esisenberg) y sus trillizos; los (hasta ahora) únicos ejemplares vivos de su especie, emprenderán un colorido viaje al centro del Amazonas en donde conocerán en medio de un paraíso perdirdo, a mas guacamayos azules desterrando la idea de que estaban solos en el mundo.
Esta secuela nuevamente dirigida por Carlos Saldanha («Robots», «Ice Age») viene recargada de brío, color, y un mensaje ecológico.

En esta oportunidad podremos ver a Blu y Perla con sus pequeños, disfrutando de una vida cómoda, alegre y perfecta en la ciudad de Río de Janeiro, Brasil. Pero Perla tiene muy claro que sus hijos deben aprender a vivir como los pájaros libres y salvajes que son, y para ello está convencida de que lo mejor es trasladarse al Amazonas.
Una vez allí, Perla se reencontrará con su padre perdido hace mucho tiempo. Por otro lado esta Blu, (extremandamente citadino) que tendrá que enfrentarse a sus nuevos vecinos sin conocer nada del mundo salvaje y a la idea terrible de perder a Perla y a sus hijos ya que ellos deciden vivir en la naturaleza para siempre.
Saldanha logra equilibrar la fórmula de ‘los buenos y los malos’ así resulta que, las tan queridas avecitas azules le dan color a la trama tanto como unos villanos realmente adorables, Gabi, la ranita de veneno letal perdidamente enamorada de Nigel, una cacatúa rencorosa de plumaje raído que no puede volar y vuelve sediento de venganza.
El nudo argumental es el problema de la tala indiscriminada que amenaza los ecosistemas del Amazonas, sobre todo la zona donde Blu, su familia y el resto de los guacamayos residen.
Además hace hincapié en el valor de la familia, ese es el costado mas romántico de la historia. El ser y pertenecer para Blu, parte de una familia y a la vez ser distinto, aunque no por eso menos valioso.

Lucha de bandos (los azules y los rojos) en medio de la selva, zonas que se disputan en medio de un partido de fútbol (que pierden gracias a Blu), (resulta ser una de las escenas mas fuertes) son algunas de las cosas que tendrá que pasar nuestro pajarillo.
La presentación de esta película es en la versión 3D, con la que mas a gusto está su director, y promete un buen pasar en sala tanto para los mas chicos de la familia como para los grandes, quienes podrán disfrutar más los ‘guiños’ musicales.
Coreografías caleidoscopicas y vibrantes, expresiones profusas, situaciones graciosas, dejan en claro el homenaje que se hace a la tierra carioca.
«Río 2» resulta ser una cinta animada muy dinámica, alegre y con una gran realización técnica.
No duden en comprar sus entradas y poner a «Río 2» en la lista de los buenos planes, sin ninguna duda se reirán y disfrutarán mucho.
Anexo de Crítica por Rolando Gallego
Está claro que hay películas que aprovechan un momento o moda particular, y son lanzadas con un timing casi perfecto. En el caso de “Río 2” (USA, 2014),se aprovecha a Brasil como epicentro cultural y deportivo y con la copa mundial de fútbol ya en cuenta regresiva.
Durante los 101 minutos del filme, dirigido por Carlos Saldanha (“La era de hielo”) asistiremos a, no sólo un reencuentro con los entrañables Blue (el alterado Jesse Eisenberg) y Perla (Anne Hathaway, y compañía), sino a una esperada muestra sobre las particularidades del país vecino con el carnaval, el amazonas y el fútbol como vector de la acción.
La trama, bien simple, acompaña a los guacamayos azules a un cambio de vida cuando se enteran, que, aparentemente, no son los últimos de su especie. Se dirigirán hacia el amazonas en busca de sus hermanos y al llegar allí y detectar Perla que se trata de su familia la que vive allí el tour de force se iniciará.
Lucha por un cambio de vida, Perla, convencida que esta modificación de hábitat los favorecerá, querrá permanecer en medio del amazonas, respetando su vida anterior a la “humanización” de su familia y particularmente la de Blue, un pájaro que utiliza GPS, come hotcakes y nueces de lata.

Blue seguirá pensando, testarudo como siempre, que su vida al lado de Julio y Linda (los dos ecologistas que los acogían en su hogar), llena de objetos y artificialidad, debe ser recuperada hasta que todo se complejizará.
Se verá de un momento a otro en medio de una competencia con su suegro (voz de Andy García) y con un exnovio de Perla llamado Roberto (Bruno Mars), ambos participes de los cambios que Perla irá sumando a su rutina y que también transformarán lentamente todas las creencias y fundamentos de Blue sobre la civilización.
Eterna lucha entre opuestos, obviamente habrá lugar para el mal, aquel que en Pepillo (Jemaine Clementel), la cacatúa blanca que terminó mal en la primera parte, está encarnado y que ahora buscará venganza junto a Gaby (Kristin Chenoweth) una rana venenosa que está completamente enamorada y perdida por su compañero (aunque él no lo sepa, atención al número musical que protagoniza, digno de Brodway –aunque desentona con el total del film).
El conjunto de “Río 2” se completa con un sinfín de pegadizas melodías en las que destacan Carlinhos Brown, Bruno Mars y Janelle Monáe, entre otros, y que explotan no sólo en ritmo y música, sino en imágenes coloridas que funcionarán como digresión, aunque, paradójicamente, dinamizarán las escenas.

El trío de amigos inseparables de Perla y Blue (y sus hijos), es decir Luis, Nico, Pedro y Rafa, además de adentrarse en el amazonas, aprovecharan su estadía en ese paraíso natural para protagonizar una suerte de reality talent en el que intentarán descubrir a la próxima estrella del carnaval (atentos a las tortugas capoeira, uno de los mejores gags de la película).
El resultado de esta combinación de temas, tramas, texturas y melodías, por momentos abruma, principalmente porque la extensión del filme no acompaña a agilizar la progresión, ni aún con con algunos chistes y números musicales.
La utilización del 3D es uno de los puntos más fuertes de un filme dispar y desprolijo y que sólo será disfrutado en su versión original con las particularidades que Eisenberg, García, Hathaway y Rita Moreno (Mimí, tía de Perla) dotan en cada gesto a sus versiones animadas.
