«Pecados»: amor, más que fraternal

Uno de los tópicos clásicos de la telenovela es el posible amor entre hermanos. La amenaza del incesto siempre ha dirigido los destinos de cientos de producciones televisivas melodramáticas en todo el mundo y principalmente de Latinoamérica.
Acá el tópico “chico se enamora de chica sin saber que son hermanos” es llevado a la pantalla grande por Diego Yakar en una de las primeras experiencias de crowfunding de la región.
“Pecados” (Argentina, España 2011) es una película que intenta narrar de manera simple la historia de un amor imposible, o casi. Bepo (Mariano Reynaga) es un chico humilde que vive con su abuelo (Pepe Soriano, un Luthier) y está perdidamente enamorado de Lourdes (Cristina Brondo), la hija del almacenero del pueblo (Carmelo Gomez). Cuando el abuelo de Bepo y el padre de Lourdes se enteran de la intención de la pareja deciden cada uno castigar de diferente manera a ambos para evitar el encuentro.
Todos los miércoles, con la excusa de llevar un pedido a la despensa, los jóvenes van afianzando sus sentimientos. En el no decirse nada y en las miradas es en donde la película busca crear empatía con esta pareja.

Pero el oscuro secreto, el que se devela al inicio del filme (un parto doble y la muerte de una madre) hace que el tan esperado momento de revelación, que en las telenovelas puede llevar cientos de capítulos, y que imposibilitaría la reunión de ambos, se diluya. Además no sólo nosotros conocemos el secreto, hay una vieja vecina como portadora de la desgracia y el conocimiento (Henny Trayles).
El tabú deja su lugar a la complicidad y lo complejo de una relación amorosa entre hermanos se cuenta con desencuentros y situaciones graciosas (camino de flechas con regalo o figura de madera que cae en la cabeza de Lourdes). Esta elección le quita solemnidad e importancia a lo complejo de la situación.
La aridez de Salta y las imágenes estáticas otorgan a “Pecados” cierta rigidez narrativa. La cámara asiste a situaciones desde encuadres no muy logrados que se potencian con la prolongación innecesaria de escenas y la exposición de los jóvenes protagonistas en planos no muy cuidados (no vamos a spoilear pero cuando menos algunos son discutibles…).

Algunas frases dichas por los actores, no se ajustan a las escenas que vemos. Pero es justamente en lo rimbombante de algunas palabras y en el ruido que hacen en la diégesis de la película que se construye el verosímil de “Pecados”.
Los noveles actores hacen lo mejor que pueden y Pepe Soriano parece un poco fuera de registro en el papel de abuelo malo. Dentro del haber, se destaca la actuación de Carmelo Gomez.
El filme ya fue estrenado en España (país coproductor) y ahora llega a los cines argentinos. Veremos si prende la propuesta en nuestro medio.
Trailer Pecados from Miquel Garcia on Vimeo.
