needforspeed_1_Ew

«Need for Speed»: un videojuego, rápido y furioso

needforspeed_1_Ew

Indudablemente una saga de videojuegos que vende más de ciento cincuenta millones de copias, es una veta interesante para probar en la pantalla grande. Si hubo títulos con menos «tradición» que llegaron allí, por qué no pensarlo para «Need for Speed», emblema de Electronics Arts, justo cuando hay una veta en el género de acción merced al buen rendimiento en la taquilla de la franquicia «Fast & Furious»?

Ese fue el punto de partida para pensar un pasaje que claramente, necesitaba un buen guión y producción acorde a la empresa. Hoy, el standard para este tipo de film es alto: alto octanaje, espectacularidad visual, camaradería en el cast y por sobre todo, fibra al conducir (que se vea) y cierto nivel dramático que sustente la acción. Aquí, hay que reconocer que Scott Waugh no era un nombre mal elegido para la dirección. Ex doble de acción de mucho prestigio (trabajó del 82 al 2005 cuando se retiró), el hombre es conocedor del paño.

Entiende que quiere el público y va por él sin dobles discursos. No habrá en los diálogos pensados por George y John Gatins mucho para destacar, pero al menos no pierden el tiempo en caminos sin salida. Todo aquí es autovía. Y a alta velocidad. Tobey Marshall (Aaron Paul con algo de la energía de la mejor serie de todos los tiempos, Breaking Bad) es un gran piloto, que vive con sus amigos y tunea autos en un pueblo casi rural.

needforspeed_2_Ew

La hermana de uno de ellos, le presenta a su novio, Dino (Dominic Cooper) quien le ofrece un gran negocio con el reacondicionamiento de un auto especial. Como la situación financiera es mala para Tobey, su grupo toma el trabajo y logra posicionar el vehículo para la venta.

El problema es que, en una apuesta posterior, Dino y Jesse corren junto a Little Pete (Harryson Gilbertson) con autos europeos ilegales y este último tiene un trágico accidente que marca a fuego esa relación. Nuestro piloto va a la cárcel por dos años y saldrá de allí dispuesto a vengarse de Dino (razones no le faltan, te digo) a su manera: venciendolo en su propio terreno. Cuál es? Una competencia de 6 autos muy prestigiosa convocada por un DJ llamado Monarch (Michael Keaton quien parece estar de regreso en producciones de porte, sino recuerden «Robocop» hace un par de semanas), llamada «La De León».

Claro, a un ex convicto no se lo invita a una carrera cuyo premio son más de 6 millones de dólares en autos. No señor. Hay que hacer méritos para ser convocado y llamar la atención. Eso hace Tobey y su crew, recorriendo el país de punta a punta, para posicionarse como revelación, entrar en la competencia y lograr enfrentar a Dino en la carrera final. Lo cuento en pocos pasos pero la peli se toma su tiempo en llegar ahí. Hay que decir que la historia es la de una vendetta clásica, con todas las de la ley.

need-for-speed_3_EW

Agregar que Paul le pone mucha garra a su rol (tanta que a veces nos cuesta creerle, sinceramente) y que quienes jugaron alguna vez a alguno de los «Need for Speed» se van a sentir como en casa. La apuesta por recrear el espíritu del juego funciona y si bien no hay mucha profundidad en las subtramas a lo largo de esta «fake» road movie (la verdad, atraen poco), la adrenalina de algunas persecuciones y los encuadres que Waugh propone para ubicarnos dentro del juego, están logrados.

Si, Cooper no da la altura del villano, Keaton parece sólo aportar carisma y nada más, Imogen Poots desperdicia su encanto natural cada vez que aparece….pero… no entramos a sala para ver carreras desenfrenadas y autos que vuelan por el aire? En eso, «Need for Speed» no defrauda. No le podés pedir mucho más.

Sí, tiene menos encanto que «Rápido y Furioso» y seguramente compararlas no sea buena idea pero… cuántas películas hay para los amantes de la velocidad en este tiempo? En ese espacio, se encuentra la clave para darle el aprobado a esta propuesta.

Anexo de Crítica por Verónica Quírico

Antes de poner a rodar la cinta, los espectadores deben saber primero que «Need for Speed» es la más exitosa franquicia de carreras de videojuegos con más de 140 millones de copias vendidas en el mundo y; lanzar a la pantalla grande un producto de esta repercusión sin colisionar, sin dudas, requiere (además de valor) guionistas dispuestos a crear una línea argumental (el juego no la tiene) que funcione como asfalto liso para echar a andar el film con tantas revoluciones como le sea posible para alcanzar su máximo rédito. Es allí donde se hizo fundamental el rol de John y George Gatins («El vuelo, Real Steel»).

Todo sucederá bajo la dirección de Scott Waugh («Act of Valor»), que, en este caso, tratará de dotar al film de una autenticidad en las escenas en donde los coches salen volando por los aires. Es un film de alto octanaje en el que la compresión de los motores van hasta el mas alto nivel. Rugir de motores y adrenalina por doquier se funden en una historia de venganza sobre ruedas calientes.

Los máximos símbolos de la masculinidad que marcaron con fuerza dos épocas: ‘los muscle cars’ y los videojuegos se entrelazan y permiten al espectador disfrutar de una secuencia en la que no tiene que controlar nada, solo mirar como van transitando.

Hacia fines de los años 60 principio de los 70, con el auge de los ‘muscle cars’, estas máquinas de ‘fierro´ a las que los estadounidenses supieron sacar provecho mas que nadie en el mundo y alimentaron el surgimiento de leyendas en cuatro ruedas que pasaron por la pantalla grande «Grand Prix» (1966), «Bullitt» (1968), «Contacto en Francia» (1971) y «Carrera contra el destino» (1971), sin dudas, precursoras de esta película.

need_for_speed_4_Ew

La actualidad desde el plano virtual y el realismo de la acción en primera persona que ofrecen hoy en día los videojuegos puede apreciarse sin dificultad. Los fanáticos hallarán estas marcas con facilidad. Capta la emoción del juego en un ambiente del mundo real.

«Need for Speed» cuenta la historia de Tobey Marshall (Aaron Paul), un experto en automovilismo dueño de un garage en dónde transforma coches para hacerlos más rápidos de lo que son para poder competir en carreras ilegales, pero está a punto de perderlo.

Es entonces cuando se presenta Dino Brewster (Dominic Cooper) un arrogante ex corredor de NASCAR, con quién ya tiene una historia de roces a raíz de un hecho del pasado. Se ve obligado a aceptar la oferta del conductor rico, y a cambió deberá (él y todo su equipo) construir un auto para Dino. En la presentación del producto terminado, un espectacular Mustang reformado y con una velocidad digna del videojuego, conoce a Julia Bonet (Imogen Poots), intermediaria en la venta de coches, quién luego se convertirá en una pegajosa y atractiva compañera de viaje.

need_for_speed_6_Ew

Tobey desafía el peligro, (con demasiado frenesí, para mi gusto, en su actuación) en cada recodo para demostrar su inocencia (por un delito por el que fue acusado injustamente, hace dos años atrás)y redimir la muerte de su amigo. Tan protagonista como Tobey Marshall es su Mustang modelo 2013 Shelby GT500, motor de ocho cilindros en V y velocidad máxima de 305 kms por hora, aunque la película pone en acción otros clásicos estadounidenses como el Ford Gran Torino de 1969, el Chevy Camaron de 1968 y el Pontiac GTO de 1966, un Koenigsegg Agera R, un Lamborghini Sesto Elemento, el deportivo español GTA Spano, un Bugatti Veyron y un McLaren P1 (todos parte del videojuego), y un Saleen S7.

Una historia que, aunque carezca de fondo dramático, cuenta con un excelente trabajo técnico y por supuesto, a pesar de sus giros predecibles y su resolución final, «Need For Speed» ​​logra lo que se propone: ser un thriller de acción de agarre que nos ofrece un escape a alta velocidad.

La carrera final promete ser un duelo trepidante en dónde podremos ver coches lujosos de gran cilindrada cuyos bramidos intentarán demostrar que pueden (y tienen con qué) ser los primeros en llegar a la meta, aunque les lleve la vida en ello.

Aficionados al videojuego, a no perdérsela! Puede llegar a  dejar a los más fanáticos boquiabiertos.

About The Author

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *