Marcia Paradiso, directora de «Aguas Abiertas»: «la solidaridad es un eje temático que me interpela»

Esta semana se estrena «Aguas Abiertas», un documental bastante particular que cuenta la historia de un grupo de chicos con capacidades especiales que se enfrenta a un gran desafío al participar en una maratón acuática en Paraná, y charlamos con Marcia Paradiso, su directora, quien nos contó como fue su experiencia durante el rodaje.
¿Cuál fue tu motivación principal al iniciar el proyecto de registrar esa experiencia?
«Aguas abiertas» cuenta una de las tantas metas que se propusieron los protagonistas para seguir creciendo y en este caso me pareció que tanto el contacto con el río, lo vivencial de la experiencia deportiva era muy intenso y al mismo tiempo una imagen poderosa de lo inclusiva que es el agua, cómo nos iguala y nos contiene. El río es como el camino en un road movie, es la metáfora de la vida.
¿Cómo fue tu relación con los chicos a lo largo del rodaje? ¿Cómo acompañaste sus inquietudes y ansiedades con respecto al registro?
Los chicos son muy espontáneos y al mismo tiempo saben qué quieren y qué no. Ellos me fueron señalando sus límites, por ejemplo, había una idea de filmarlos en sus vidas extra pileta, en sus casas, en sus escuelas, pero ellos no se sentían cómodos pensando en ser protagonistas fuera de la pileta. Y ese fue un límite, el espacio de pertenencia era la pileta, el agua, el río. Y en los vínculos humanos, el equipo de trabajo fue también un grupo muy contenedor, se vivió con mucho compañerismo.

La cinta despliega un recorrido de emociones realmente intensas. ¿Qué sentías al ser testigo de ese proceso? ¿Cuánto duró el proceso completo sumado a la post-producción?
Es cierto, hubo momentos muy intensos, esos que se te cierra la garganta y sentís que es un privilegio estar registrando la experiencia, que otros puedan conocerla. Todo el documental nos llevó dos años de trabajo, incluyendo una larga postproducción.
El tema del desarrollo personal y la solidaridad entre pares ya se había desarrollado en tu anterior largometraje, «Lunas Cautivas», ¿Puede ser que esos sean los ejes que guían tu mirada como cineasta?
Yo siento que es necesario ponerle la mirada a las experiencias colectivas transformadoras, darles relieve, creer en ellas y contarlas lo más fielmente posible. Y es cierto, la solidaridad es un eje temático que me interpela, es más, estamos pensando en un próximo proyecto sobre el tema, evidentemente no es casual.

Sabemos que sos nadadora aficionada, ¿cuáles eran tus impresiones a la hora de que el equipo enfrente las aguas del Paraná?
La experiencia personal de haber nadado en el río Paraná es muy movilizante, es una sensación de pertenecer al río, de dejar de ser espectadora de un paisaje. Pensar en que los chicos fueran a atravesar esa experiencia me provocaba una enorme ilusión.
¿Cuáles son tus próximos proyectos, más allá de esta presentación de «Aguas Abiertas»?
Como decía, hay un proyecto que estamos investigando con la documentalista Romina Desimoni sobre historias solidarias, una respuesta documental a los relatos salvajes… Sería un relato coral sobre tantas experiencias cotidianas de enorme compromiso.
