«Los ojos del abismo»: Terror y memoria

La nueva película del prolífico y legendario director de género argentino Daniel de la Vega sucede toda dentro de un barco y tiene como protagonista a Verónica Intile. La actriz interpreta a una mujer ¿soldado? que despierta confundida y desmemoriada entre cadáveres en un buque de guerra en medio del mar. De a poco irá recopilando pistas y pronto irrumpirá un grupo de soldados ingleses y una doctora que parecen tener extraños planes con ella. El espectador también va recibiendo pistas alrededor de ella que de a poco nos van ubicando en un posible tiempo y espacio determinado.
Con reminiscencias a Alien, a Carpenter, a Cameron, Los ojos del abismo además va sembrando huellas de un conflicto político que hacia el final cobra relevancia y resignifica lo que se vio, le brinda una mayor fuerza. Escrita junto a Luciano Saracino y Gonzalo Ventura, el guion es inteligente a la hora de plantear el drama y la acción que lo lleva adelante. Porque en ese barco no va a estar ella sola, ni siquiera cuando despierta está sola porque la acompaña un perro, pero luego unos soldados británicos cuya intención para con ella se presenta difusa irrumpen.
Con buen ritmo y acción, y una dosis necesaria de sangre, su punto más flojo se encuentra en los efectos digitales, que de todos modos no son muchos y no afectan una propuesta que explota de la mejor manera su bajo presupuesto. Es entretenida, atrapante, eficaz, y cuenta con muy buen uso del espacio y un protagónico notable de la actriz que entrega una interpretación intensa, moviéndose entre la confusión y la rabia.
Es una historia de supervivencia pero también sobre la memoria colectiva y el sello argentino no solo está en la producción, sino que se impregna en su argumento de manera genuina. Sobre el pasado nunca enterrado, que es imposible negar, que es importante recordar. Y el cine de género suele ser un puente interesante para hablar y repensar sobre temáticas importantes. De lo mejorcito que hizo De la Vega en los últimos años.
