en_el_tornado_1_ew

“Into the Storm” (En el tornado): Destrucción masiva

en_el_tornado_1_ew

Cuando se piensa en tornados en el cine, uno no puede nunca evitar pensar en Twister. La película de Jan de Bont que me acompañó en la infancia y sigue estando presente cada tanto alguna vez en la televisión, se caracterizaba por situar a unos muy bien construidos y actuados personajes en medio de varios tornados, claro, uno más pequeño que el que seguía.

Y esa pasión que ellos sentían cada vez que perseguían uno, traspasaba la pantalla; sí, he llegado a imaginarme yo misma persiguiendo tornados cuando era pequeña. Hoy, casi veinte años después de aquella película, aparece «En el tornado».

A simple vista, una Twister con mejores efectos especiales. Pero eso sólo es lo que uno podía suponer antes de verla.

en_el_tornado_3_Ew

En el tornado tiene muchos tópicos, personajes y clichés propios de las películas de catástrofes. Personas que se sienten fascinadas por el fenómeno, gente que queda atrapada, un padre que tiene que ir a buscar a su hijo, y, claro, muchas escenas de destrucción.

Pero más allá de ciertos elementos que si bien no sorprenden uno espera ver en estas películas, lo que carece de fuerza acá es la construcción de personajes sólidos con los que uno pueda identificarse. Hay una meteoróloga que deja a su pequeña hija durante varios días para perseguir tornados. Un documentalista cansado de llegar tarde y dispuesto a todo para poder filmarlos.

Un padre que además es director de la escuela y parece más enfocado en que todo salga bien el día de la graduación que en prestarle atención a lo que le sucede a su hijo. Un hijo que le miente y abandona el trabajo que su padre le había encomendado para ayudar a la chica que le gusta. Y claro, muchos tornados.

en_el_tornado_ew

Mientras el film no logra desarrollar personajes interesantes, no importa cuánto se esfuerce Richard Armitage (que de todo modo es un rostro a tener en cuenta, y no sólo por lo bonito), no logran generar empatía pero sí sabe destacarse cuando se trata de escenas de destrucción.

Si ya desde el trailer impactaba esa escena en la cual el tornado se impone con su fuerza y levanta unos aviones estacionados, en la película eso se repite algunas veces más. Pero en la fuerza que residen esas escenas carece lo más importante: el corazón de la película.

«En el tornado» es entretenida pero no se queda con uno mucho más tiempo después de salir de verla. Si no se espera más que un entretenimiento pasable, la película funciona, e incluso merece ser vista en pantalla grande. Pero si se quiere algo más que un conjunto de lindos efectos especiales, la película dejará sabor a poco.

Anexo de Crítica por Fernando Sandro

Tormentas, meteoritos, tornados, explosiones nucleares, y hasta monstruos de diversos orígenes; el cine catástrofe es probablemente uno de los géneros que más efectivo le ha sido a Hollywood a la hora de mostrar su imponencia y poderío.

En el Tornado vuelve sobre el tema en su variante de miedo a la naturaleza; y sí, para los que lo suponían desde que se anunció, y más aún cuando vieron el tráiler, no hay aquí lo que se llama originalidad absoluta.

Sin embargo, el nuevo film de Steve Quale (Destino Final 5, una de las mejores de la saga) logra, sin diferenciarse del todo, marcar su propio territorio, dejar una impronta propia, y lo logra revirtiendo una de las reglas de oro de esta nueva etapa hollywoodense, ser menos pretencioso es mejor.

en_el_tornado_4_ew

Basada en hechos reales (por supuesto), todo sucede en un día en la vida de la gente de Silverton, un pueblo de gente en apariencia amable, que se verá convulsionada cuando sean atacados por no uno sino varios tornados cada uno más potente que el anterior, y para hacer el asunto más grave, constantemente se anuncia que lo peor aún no llegó.

Inteligentemente la película toma varios puntos de vista, hace uso de recursos como la cámara en mano o el falso documental o filmación casera/ de divulgación científica, para otorgarle mayor naturalidad.

Los protagonistas son los tornados, de eso no hay dudas, pero alrededor de ellos hay gente que los rodea, y cada uno reaccionará de manera diferente, mostrando diferentes actitudes, algunos más salvajes que otros.

Hay científicos, cazadores de tornados, y pueblerinos, todos aportan su cuota y su visión, y Quale los aprovecha para desarrollar una vena humana entre tanto CGI y destrozo. Otro acierto es la elección de los actores, rostros familiares aunque con poca trayectoria en el cine, lo cual permite una mayor empatía con los mismos.

en_el_tornado_5_ew

Contemos a Richard Armitage, Srah Wayne Callies, Alycia Carey y Nathan Carex, todos provenientes del mundo de la TV o de roles secundarios; no hay aquí una estrella, y eso los hace más “terrenales”.

Con un ritmo permanente que no decae, una historia sencilla pero que sigue desarrollándose en medio de la acción, y escenas realmente espectaculares, En el Tornado se ve como una suerte de mini tanque. No aspira a convertirse en un clásico ni en un film grandioso, busca entretener al espectador, que sufra junto a lo que ve, ser un digno exponente en un terreno en el que todo ya está inventado.

Hay sanas moralejas y creación de trabajo en equipo, aunque no panfleto, eso también demuestra sus pocas pretensiones. En el Tornado toma lo mejor de un género que fue mutando para mantenerse vigente, puede no ser el film del año, pero sí una grata sorpresa en la cartelera ávida de pochoclo.

About The Author

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *