Entrevista a Rodrigo Guerrero, director de «El tercero»

    

¿Cómo surgió la idea de “El tercero”?

Después de estrenar mi primer largometraje “El invierno de los raros”, que fue el resultado de un proceso mucho más pulsional e intuitivo en muchos sentidos, empecé a cuestionarme sobre qué quería conscientemente hablar o problematizar en mis películas. Y las posibilidades en torno a la sexualidad humana es algo que siempre me atrajo.

En este caso, más allá de la condición gay de los personajes me interesó poner en cuestión las posibilidades de relaciones de tipo poliamorosas. ¿Cómo elegiste el elenco? Hice castings en Córdoba y en Buenos Aires. Armábamos dúos y tríos e íbamos probando algunas combinaciones en gran parte gracias a la colaboración de Patricio Funes, representante de actores. Fue una instancia muy enriquecedora, trabajamos en base al desarrollo de la situación básicamente a partir de la improvisación, llegando a castings que pasaban la media hora de duración.

Una de las sorpresas es la actuación casi natural de Nicolás Armengol, ¿cómo trabajaste con él?

 Nicolás fue un hallazgo, es un gran actor al que pocos conocen más allá del Bailando.  Él conectó inmediatamente con la dinámica que yo tenía pensada para la película. Por eso decidí probarlo con Carlos Echevarría y allí surgió una pareja muy carismática. Yo siempre trato de proveer a los actores situaciones proclives a lograr la mayor naturalidad y veracidad posible, independientemente de que tengan más o menos experiencia en cine.

Hay algo que tiene que suceder y generarse en la escena y todos nos dejamos fluir para que eso pase. No trabajé de manera especial con ninguno de los chicos, definimos una dinámica de rodaje sustentada fundamentalmente en el plano secuencia, la toma fija y, en parte, la improvisación.

¿En cuánto tiempo se filmó la película?

Se grabó en seis días, en Córdoba.  Esto también fue posible porque la película está resuelta en muy pocos planos.

 

          

 

¿Por qué los vínculos que mostrás en pantalla son tan efímeros? Para vos esto es algo que se repite en la sociedad? ¿Estamos ante un fenómeno cada vez más frecuente de breves relaciones humanas?

 No considero que la película muestre vínculos efímeros. De hecho la película plantea el encuentro de una pareja ya establecida (ocho años de relación) con un tercero al que conocen primero virtualmente y luego en persona. Me parece que lo que sucede en esa cena y la sensación con la que se queda el tercero (Emiliano Dionisi) al día siguiente, no hablan de lo efímero, sino todo lo contrario.

A mi modo de ver el personaje está movilizado frente a la posibilidad de seguir una relación amorosamente vinculado a dos personas. Las relaciones poliamorosas son más frecuentes de lo que pensamos.

La tensión en la acción va in crescendo a medida que el trío se conoce en la cena, ¿cómo pensaste toda la previa al encuentro?

Apenas comencé a desarrollar la idea de la película supe que la escena de la cena debía ir antes del encuentro sexual. Esto es algo que muchos cuestionan argumentando que en la realidad, la mayoría de las veces se da al revés. Partiendo de la idea de que para mí eso es indistinto y puede suceder de diferente manera en cada caso, yo operé en función de mis intensiones particulares y elegí que los personajes se conozcan un poco más antes de ir a la cama. Y esto pensando más que nada en el lugar en el que me interesaba colocar a la audiencia.

Siempre pensé que era fundamental que la gente llegara a la escena de la cama después de conocer más a los personajes y habiendo empatizado con ellos. De ese modo podían percibir la escena de sexo desde otro lugar, ya comprometidos con los personajes y contraponiendo ese encuentro con lo que sucede en la instancia virtual en la que se conocen, como una manera incluso de reivindicar el encuentro presencial de los cuerpos. A mí entender es uno de los logros de ”El tercero”

 

,

Contanos ¿cómo se te ocurrió la idea de filmar el encuentro con el plano vertical?

Cuando la escribí yo me la imaginé primero vista desde arriba y el día de rodaje descubrimos el plano lateral vertical. Ahí me di cuenta que filmar la escena de sexo verticalmente y en tiempo real podía ayudar a percibir la novedad que está viviendo Fede, y a acercarnos como espectadores a la sensación exquisita que, para mí, nos proporciona el sexo como estado sensorial que altera la “normalidad”.

Este año y el anterior fueron de grandes oportunidades para las películas de temática gay/homosexual con exponentes que en lo explícito como “La vida de Adele”, o “El desconocido del Lago” y también, obviamente “El Tercero”, son aceptados masivamente,

¿Por que crees que esto es así?

Creo que el espectro se está ampliando notablemente y cada vez más películas que cuentan historias que promulgan la diversidad sexual y de género encuentran un lugar en los grandes festivales de cine. También creo que en Latinoamérica hubo cambios importantes en los últimos años y hay una mayor aceptación social a los aspectos diversos de la sexualidad. Igualmente siempre es paradójico y contradictorio el panorama global, especialmente cuando ves lo que está pasando en Rusia u otros países o regiones por ejemplo. La escena final de la “iluminación” de Fede la pensaste antes del proceso de filmación o surgió posterior al rodaje? Siempre estuvo pensada esa escena.

Gran parte del sentido que me interesa de la película está ahí.

¿Cómo fue la experiencia de pasar la película en festivales como BAFICI y Libercine?

Muy gratificante. Los estrenos en algún Festival de Argentina siempre son la antesala a lo que pueda pasar con el público en las salas comerciales. En ambos casos tuvimos buena recepción y corroboramos que la película resulta muy entretenida para la audiencia. Eso me tranquilizó bastante la verdad.

¿Cuáles son tus próximos proyectos?

Tengo proyectos como productor y otros como director/guionista. Son bastante diversos. Como productor en noviembre esperamos rodar “La casa de verano”, ópera prima de la directora cordobesa Gabriela Trettel y el año que viene “Vigilia en Agosto” de Luis María Mercado, también cordobés.

Y en este momento estoy escribiendo dos largometrajes, uno con dos amigos de la vida y grandes artistas del medio teatral cordobés, Jazmín Sequeira y Martín Suárez; y otro basado en una historia real, algo que será un importante reto en mi carrera. ¿Qué esperas del estreno comercial de la película? Lo que esperamos todos, que vaya gente y que guste, nada más y nada menos.

About The Author

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *