Entrevista: Martín Viaggio «Es una película que tuvo mucha suerte desde el principio».

Martín Viaggio presenta su segundo largometraje “Amando a Carolina”.
El film es una coproducción con Brasil, y cuenta con la actuación protagónica del ascendente Guillermo Pfening. Para conocer más de la propuesta hablamos con el director.
¿Cómo surge la idea de la película?
Me gustan las “películas de amor”, al estilo de Bertolucci, Wong Kar Wai, Anderson, etc., el tema del amor me parece que es muy interesante. Tenía una historia escrita a modo de novela, la de la película, y como los comités del INCAA no les gustaba el material que les presentaba por ser un tanto personal y oscuro, opte por una historia romántica y simple a ver si tenía más suerte, la hice guión y asi pude contar con el apoyo del Incaa.
A diferencia de tu ópera prima acá contas con un cast de figuras importantes, ¿cómo fueron apareciendo en el proyecto?
Conté con un presupuesto mayor, y con mucha ayuda de los actores que aceptaron un cachet muy bueno pero de película independiente. El guion les interesó a la mayoría, luego empezaron los temas de la agenda porque es muy dificil mover las semanas de rodaje en función de la liberación de la cuotas del crédito, algunos no pudieron, aparecieron otros, etc.. Pfening tenía agenda libre y nos dijo que si, lo mismo que Bela y Daniel. Esta es una película que tuvo mucha suerte desde el principio, un equipo técnico impecable logre contratar, y a los actores que representaron tan bien a los personajes.
¿En qué te inspiraste para desarrollar Amando a Carolina?
En nada en especial, tuve la inquietud de seguir el “dolor amoroso” de Diego, que desea y no es deseado. Qué hace con ese deseo? Cómo resuelve su vida? Y que las pasa a los otros personajes cuyas vidas idealizamos? El amor no correspondido es un tema universal, muchas veces transitado, la cuestión era ver que de interesante podia tenere mi visión sobre el asunto.
¿Fue complicado filmar en locaciones de Brasil?
No, fue facilísimo, otra vez tuvimos mucha suerte. Las locaciones son bellísimas, y el brasilero es muy amigable y nos ayudó a rodar donde quisimos, al igual que la gente de los lugares que se prestó a actuar con alegría.La mala suerte fue que contabamos con fondos de coproducción que nunca aparecieron, y nos costó mucho encontrar fiunanciamiento alternativo, que no obstante logramos.
¿Por qué decidiste dividirla en capítulos?
Porque al meterme en el corazón y mente de Diego no quise perder la teatralidad de su pensamiento. Eran textos un poco artificiales que necesitan encontrar la manera de que fuesen creíbles. Hice a Diego un escritor que escribe su propia historia, y en ese contexto estaban muy bien, los capítulos se deberieron a que esa fue la estructura de la historia, minihistorias en una historia general, como un libro.
El cine argentino actual está complicado por un tema de imposibilidad de conseguir financiación y luego exhibir las propuestas ¿qué pensás al respecto y cómo incluís Amando a Carolina dentro de esta problemática?
Nuestra película es una película independiente, esto quiere decir que todo requiere mayor esfuerzo personal, poner dinero propio al extremo de tener toda la plata de la vida en la película, que es nada para un proyecto cinematográfico pero mucho la para vida cotidiana que empieza a sentir que no hay guita para lo básico (embargo del Afip incluído), todo por la alegría de hacer este trabajo. Luego conseguir estrenar es otro suplicio, que los adelantos del subsidio salgan a tiempo. Creo que la clave es no pretender hacer el camIno del cine comercial. No va a pasarme lo que le pasa a Juan José Campanella. Por eso no me inscribo en grandes festivales, sino en pequeños de cine independiente (ganamos mejor película premio del público en el festival latino de Triste, Italia), no pretendo ninguna clase de repercusión en la crítica ni en la taquilla, estamos felices con la moderada repercusiòn que tendremos, creo que nuestras películas independientes, hechas con tanto esfuerzo y generalmente de muy biena calidad, deberían ser respetada de manera especial.
¿Quién te gustaría que se acerque a la propuesta?
La gente común. Que pasen un buen rato. Que disfruten de una historia sencilla y conmovedora. Que al salir se pregunte si persiguieron su deseo hasta el final, como Diego, o se aturdieron con las exigencias de la vida cotidiana y abandonaron. Alli somos todos iguales, nadie juzga a nadie, al ver al otro me veo a mi mismo con mis logros y mis debilidades.
¿Expectativas ante el estreno?
Enormes donde del cine independiente. Una sola persona que vaya al cine a ver nuestra película para mi es algo inexplicable, mágico, extraordinario. Mi mayor agradecimiento a ese espectador, hicimos la película para que ellos la miren y la disfruten.
