Entrevista: Marco Antonio Caponi «Sandro es enorme, quiero vivirlo y disfrutarlo»

El actor, que disfruta de un presente exitoso gracias a su interpretación de Sandro, habló en el rodaje de “Yo te gusto?” de Edgardo González Amer.
Además de la película, el actor reveló los planes para 2018.
¿Qué me podés contar de Nacho el personaje que interpretas en la película?
Lo estoy descubriendo todavía, pero por lo que estamos haciendo y escribió Edgardo es un hombre que está pasando una situación tensa, deprimido, no ve a su hija hace mucho tiempo, salió de la cárcel, no sé sabe el motivo de porqué fue preso, trabaja en una carpintería, está cansado, con el peso de la vida encima, tratando de conquistar a la Mary (Leticia Brédice), le está encima todo el tiempo, quiere hacer un acto de amor, quiere irse con ella, tiene su sabiduría, es tranquilo, está muy aplacado, como de vuelta del contexto que vivió, tratando de reflexionar quién es, quién fue, con el peso de la culpa de porque no ve a su hija, tiene una serie de situaciones que lo van sacando de su lugar, es muy misterioso, y lo que se va narrando es parte de la trama.
Es algo diferente a lo que venís haciendo…
Si, este está caído, lento, es la primera vez que hago de un personaje con hijo, estaré creciendo, es complejo, no por lo que acciona sino por como empieza a transitar la vida, me encariñé con el personaje, me gustó mucho, tiene algo que reivindica su esencia y me encanta.
¿El empoderamiento femenino que cuenta te atrajo?
Sí, es una mujer empoderada enfrentando a todos los arquetipos para poder hacerlo, tiene algo de eso que es lindo y conmovedor, Nacho no representa una amenaza para ella, pero también es víctima del machismo, en todos los personajes está instalado, y es buenísimo que la fuerza femenina tome el poder, tienen más fuerza las mujeres que los hombres.
Se recuperan espacios como barrio, kiosco, club, ¿qué recuerdos tenés?
Mis abuelos vivían al lado de un club, tiene eso, un código, la calle, el barrio, los amigos, la música, las travesuras, las cagadas que pueden ser más fuertes, la fragilidad de algo cotidiano transformándose en un hecho traumático, lo fino que hay, cuando trabajo creo no entender las cosas hasta que las termino y las veo, pero lindamos en una fragilidad, no hay bien o mal, tiene eso, el peligro, el barrio también es un peligro, hay mafias, grupos, y hay que transar con ciertos códigos y valores, la familia, me parece que tiene mucho de esas cosas.
¿Cómo sigue el año además de esto y Sandro?
Voy a hacer un unipersonal, una guitarreada, payada, un romance entre un gaucho y una vaca, se va a llamar por ahora “El romance del vaco y la vaca”, viene Sandro, que es enorme, ya lo hicimos, quiero vivirlo y disfrutarlo. Esto no estaba en mis planes, leí el libro y me gustó, cuando veo que hay una buena historia escrita con estructura dramática formadita te dan ganas de hacerla, quiero que me lleguen cosas y definir, no tengo la necesidad de trabajar por trabajar, quiero hacer lo que me convoque, y también apuesto al unipersonal, y la música, porque el verso es complicado, es como un Martín Fierro aggiornado.
