Entrevista: Fabián Forte «Los cineastas queremos hacer películas que entretengan, no cine aburrido ni pesado».

El realizador Fabián Forte vuelve a los cines con una arriesgada comedia llamada “El muerto cuenta su historia”.
El filme narra cómo de un día para otro un publicista misógino y retrógrado llamado Ángel (Diego Gentile) es absorbido por una siniesta cofradía de mujeres, encabezada por Emilia Attias y Viviana Saconne, intentará reimponer el matriarcado en la Tierra.
EspectadorWeb pudo dialogar con el director días antes del estreno del filme para conocer más detalles del proceso creativo de tan lograda propuesta.
¿Cuánto tiempo te llevó escribir el guión de la película?
La empecé a escribir solo en base a dos pautas: hacer algo con vampiros y una comedia de terror, después incorporé el tema del machismo, encarnado en el personaje de Diego, que manipula mujeres y ejerce su poder en el mundo de la publicidad. Luego entró Nicolás Britos, un amigo mío, e investigando con él descubrimos a unas diosas mitológicas, que quieren imponer el matriarcado, y nos pareció interesante combinar las dos ideas. Hubo varias reescrituras, incluso para filmarla y hacerla realidad.
En total ¿cuánto duró el proceso?
Empecé en 2013, quedó estancado, conocí al productor, lo presentamos al INCAA y luego de varias escrituras arrancamos en 2015 con la preproducción. Ese fue el tiempo.
El filme tiene un proceso de post producción grande, ¿cómo fue?
Los efectos fueron pautados, le pasé las ideas a Andres Borghi, hubo mucha planificación, siempre hago un storyboard, proyecto en papel la película para transmitir las ideas de la mejor manera y él sabía técnicamente y en detalle todo. El trabajo lo hicimos previamente, nos juntamos a inicios de 2015 para pensarlos. Después filmé y agregamos cosas que no estaban planificados. La película tiene 110 planos con intervenciones visuales.
¿Cómo lograste semejante elenco?
Muchos fue por trabajos anteriores, en el caso de Diego Gentile yo no había trabajado con él, ví “Toc Toc” y “Relatos Salvajes” y lo conocí en una entrega de los Cóndor y luego pensé en él. A Damián Dreizik siempre lo pensé para Eduardo.
Está muy contenido ¿fue difícil eso?
Yo trato siempre que, como los actores tienen diferentes técnicas, homogeneizarlos, y quiero siempre que el elenco esté en la misma clave. Damián está contenido pero sigue teniendo su espíritu. Al resto, como Emilia Attias y Viviana Saconne, las conocí de experiencias como asistente de dirección y a la nena la saqué de un casting, me la recomendaron. Con Moro hice “La corporación”, fue un casting más mental que real.
A la hora de conseguir financiación ¿te fue más difícil con esta propuesta?
Fue menos complicado que con “La Corporación” que estuvo el guión muerto en un cajón durante años. En 2013 ya había hablado con Néstor Sánchez Sotelo y confío en mí y dijo vamos para adelante.
El filme tiene un profundo mensaje sobre el feminismo y la violencia de género ¿por qué decidiste incorporarlo?
A medida que avanzamos en la escritura vimos que había una lucha entre hombres y mujeres y al final, sin spoilear, hay una idea de igualdad, que tanto la mujer como el hombre llegan a la violencia. Los extremos siempre se desbandan, y el filme, al ser una comedia, no queríamos que sea un documental, sino algo que divierta y que tenga un trasfondo. El protagonista al ser tan machista y con sus deseos tan a pleno, y dejándolo como un paria, no logra encontrar la felicidad en ningún lugar y nos parecía interesante que aparezca el vampirismo para castigar, y eso fue una elección, porque podría haber hablado de un hombre golpeador o violador, pero no queríamos ir a un extremo, por eso hablamos de un dueño de una agencia de modelos, uno que hace standup machista, para tematizarlo y ponerlo en juego.
La película es muy universal, y uno ya puede imaginar una posible remake con Rosario Dawson a la cabeza, por ejemplo, ¿sos consciente de eso? ¿en qué te influenciaste para hacerla?
Hay veces que en el proceso que escribís tenés influencias que no sos consciente, y otras que no, por ejemplo, yo tomé cosas de “Una Chica al Rojo Vivo”, con Gene Wilder, que termina el personaje siendo empático sabiendo que hace cosas para estar con la chica de sus sueños, eso lo plasmé con las peripecias que hace Ángel para hacer la suya, otras referencias son para el maquillaje como “La hora del espanto” o “Hombre Lobo Americano”, otra que tomé es “Las Brujas de Eastwick”, de todas tomé pequeñas ideas, también de “Los Otros” cuando Nicole Kidman se encuentra con el marido, el humo, el ambiente raro, espeso, blanco, de alguna manera son ideas. Con Nicolás tratamos de no caer en lugares comunes y creo que está bastante cumplido. Y además estoy muy feliz con la parte técnica y la música.
¿Siempre quisiste ponerle ese título?
Si, nunca pensé otro, para mí como está la narración de él creí que iba a funcionar.
¿Qué expectativas tenés ante el estreno?
Yo siento que hice una especie de ovni, algo distinto, y en este momento quiero tomarme vacaciones de la película, un día la veo y me gusta y otro no, pero creo que la gente va a gustar o no, sé que tiene un vuelo diferente y eso es muy valorable ahora que los cineastas queremos hacer películas que entretengan, no cine aburrido ni pesado.
