virginia-croattoew

Entevista: Virginia Croatto «La lucha de las organizaciones político militares es algo de lo que aun no se habla complejamente en la sociedad»

virginia-croattoew

A partir de su propia experiencia, la directora Virginia Croatto crea en “La Guardería” un relato íntimo y profundo sobre la historia de un grupo de niños que vivieron una realidad diferente en el exilio.

Alejados de sus padres, convivieron durante años en el lugar que da nombre al filme y allí pudieron compartir una infancia distinta con la carga de la militancia política de sus padres. Antes del estreno EspectadorWeb dialogó con la realizadora para conocer más de su experiencia y la película.

¿Cómo surge la idea de contar la historia de “La Guardería”?

La idea no tiene un comienzo definido, fue tomando forma con el tiempo, la primera vez Coco Blaustein me dijo: “tenes que hacer una película con esa historia”, a mi me parecía que no podía interesarle a nadie, tenía mucho prejuicio sobre como contarlo, y que recorte se podía hacer. De a poco fui sintiendo que la historia tenía que ver con la infancia, con sus características, pero una infancia que podía sentirse por el solo hecho de que todos la transitamos.

¿Cómo fue trabajar con material tan sensible y personal?

Hermoso y difícil, a veces, la responsabilidad me pesaba demasiado, me asustaba hacer algo catártico que se “mordiera la cola”, por suerte el material que iba encontrando, personal o de amigos, abría siempre temas, miradas, complejizaba, iba profundizando más en lo narrativo, y quizás sobre mi propio recorte de la temática

¿Cuánto tiempo te llevó hacer la investigación?

Mucho tiempo y fue entrecortada. La película me llevo mucho tiempo en su totalidad, con sus grandes baches donde me sentía que debía frenar todo y olvidarme, surgieron un montón de cuestionamientos míos y de gente querida, resistencias, miedos súper comprensible sobre el modo y que diría en la película. La lucha de las organizaciones político militares es algo de lo que aun no se habla complejamente en la sociedad. En general, creo que se cuestiona la pertenencia a esas organizaciones desde un lugar moral, de un modo que yo ubico como facilista que no ayuda a reflexionar.

¿Cómo seleccionaste a los entrevistados?

Algunos por la cercanía afectiva, por su predisposición hacia el proyecto, y fui armando una red, dude mucho cuantos debían ser los entrevistados para que sea un relato amplio e interesante, pero que no perdiera la posibilidad de que el espectador empatizara con ellos. Fue una sorpresa muy interesante escucharlos opinar sobre la guardería, el dispositivo de las entrevistas a cámara, si bien inhibe algunas cosas, despierta otras, fue rotundo el cambio de tono y de información entre nuestras charlas informales y la entrevista. Trate que el universo de la guardería estuviera representado.

¿Qué fue lo más difícil del rodaje?

Decidir donde me iba a ubicar en el relato, si bien estaba muy presente la idea de hacerla como autobiografía, siendo yo quien llevara el relato adelante, no me sentía cómoda con esa posibilidad, como si me lo impusiera a mi misma. Hasta que me autorice a no hacerlo de ese modo, también fue un trabajo encontrar la distancia que consideré necesaria, siendo hija de un integrante de la organización Montoneros.

¿Cómo elegiste el material de archivo que se resemantiza en el filme?

Me sorprendía ir encontrando piezas que tenían un poder de síntesis enorme, que contenían una enorme capacidad de expresar narrativamente mucho, de describir la época, los ideales, los valores, las normativas de la época. En el medio del montaje, con el equipo sentimos que era necesario más fuentes de época, paramos el trabajo y fuimos en su búsqueda. Muchos amigos, y conocidos fueron muy generosos, me brindaron sus recuerdos más íntimos, con ellos logramos una reconstrucción del pensamiento de la época que me gusta mucho. Tenemos material muy interesante y fue difícil elegir, dejar afuera. Hay hallazgos de Omar Ester, en montaje, el escuchó mucho menos literalmente de lo que yo lo había hecho y encontró perlas. En otros momentos necesitábamos narrativamente algo y regresábamos al material que teníamos para buscar si estaba ahí, por suerte lo encontramos, trabajar con personas, como Carlos Galvis, que por suerte tienen una mayor distancia con nuestra historia reciente fue muy fructífero, el merito es mucho de ellos. El último material que la película presenta daba vueltas en nuestra mesa de trabajo, nunca se desestimaba porque sabíamos que tenía algo importante ahí, llegado el momento ocupo el lugar en el relato que intuíamos.

¿Qué esperas que encuentre la gente en “La Guardería”?

Tengo la aspiración de que se identifique con los puntos que compartimos de la infancia, espero que complejice la mirada sobre la época, la situación, que conozca un poco más, que lo sienta más que pensarlo, que la “toque” en alguna fibra personal. Que se lleve algo

¿Cuáles son tus expectativas ante el estreno comercial del filme?

Es difícil la exhibición para los documentales en Argentina, creo que quedan lamentablemente encerrados en un círculo medianamente cerrados, me gustaría llevar “el techo” de “La Guardería” lo más arriba y abierto que le sea posible.

¿Estás con algún nuevo proyecto?

Muy incipiente, y más en el rol de producción. Quiero ocuparme de terminar el recorrido de la película como necesito después de tanta vuelta con ella. Me siento mucho más segura para avanzar en dirigir otro proyecto.

 

About The Author

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *