“BARS XV (Día III y IV)”: Lluvia de nacionales

En un fin de semana pasado por agua, comprobé que nada puede detener las ansias por ver más y más de las propuestas que el Buenos Aires Rojo Sangre tiene para ofrecer en su decimoquinta edición.
Me calcé el pilotín, las botas de goma, y cual estudiante sarmientino una vez más nos fuimos para las salas del Monumental Lavalle a disfrutar, esta vez de tres propuestas de cine de género argentino, bien diferentes entre sí.
Primero hablaremos de Los Súper Bonaerenses proveniente de la factoría Gorevision y dirigida por Germán Magariños… y ya no haría falta que digamos más nada. Si bien se vende como “la superproducción de Gorevision” ya sabemos de lo que estos muchachos son capaces, y no se traicionan en nada. Si bien se ve más grande, deliberadamente más explosiva, en esencia siguen siendo los mismos muchachos de siempre.
Un dúo de policías de La Bonaerenses, tan incorrectos como pueden ser, Orella y Cayalot, se encuentran en un operativo y terminan envueltos con unos narcotraficantes, todos en un edificio. Imposible de explicar, hay drogas, hay robots humanoides, hay sangre, hay sexo, hay puteadas, y hay más sangre por las dudas. Se rien/homenajean de varios géneros clásicos de hace 20 o 30 años, los grandes policiales de acción que hicieron furor en los ’80, pero con el toque de idiosincrasia porteña/bonaerense. Hay referencias aquí y allá, para el fanático atento.
Gorevision se siente como pez en el agua en el BARS, «Los Super Bonaerenses» es el tipo de producciones que el público asiduo de este festival abraza con ganas. Más inclinada a la acción que al terror que otras de sus producciones, de todos modos se las arregla para sumar sangre de a hectolitros y convertirse en un producto gore gustozo.
Para quienes gusten de este tipo de propuestas alternativas, tranquilas en lo más under del circuito, no lo duden, es una fiesta.
Corazón Muerto es quizás, el estreno más esperado del festival, dirigido por Mariano Cattaneo, que nos sorprendió a todos con ese corto estrella La chica más rara del mundo, había promesas de terror del bueno; y las promesas fueron satisfechas. ¿Qué contamos y qué no de su argumento? Veamos, hay una pareja joven en crisis, cada uno con sus problemas a la que se le adivina un futuro incierto; y por otro lado hay unos secuestradores que toman como presa supuestamente a la hija de una empresaria, pero por determinados hechos extraños y que es mejor que nos tomen por sorpresa, no están muy seguros de haber secuestrado a la presa correcta.
Ganador del premio a Mejor director por La chica… en la última edición del BARS, en su tercer largometraje, Cattaneo mezcla el terror con el drama otorgando pinceladas exactas de thriller psicológico.
El espectador será confundido y engañado, y eso irá atrapándonos cada vez más. Hay dos historias paralelas que de algún modo se deben unir, hay un misterio central, y otras cuestiones paralelas que nos mantienen atentos. Todo funciona más que correctamente y es un lujo ver cómo este film hecho totalmente a pulmón no se amilana y decide jugarle de igual a igual a producciones mucho más ambiciosas, y lo mejor es que sale ganando.
De excelente factura, gran creación de clima in crescendo e interpretaciones generales a nivel, «Corazón Muerto» (pese a un final que puede dividir aguas) se convirtió en uno de los mejores films del festival hasta la fecha.
Por último, El Desierto de Christoph Behl, que pasó por varios festivales, entre ellos SITGES, es un drama enmascarado dentro de un ambiente más propio de film de Ciencia Ficción. Hay tres personajes envueltos en lo que parece ser el apocalipsis final, todo se ha derrumbado, entre Axel, Ana, y Jonathan se crean vínculos fuertes que derivan en un triángulo amoroso que irá sumando otras aristas a medida que avance el relato.
Casi la antítesis del primer film que reseñamos en este artículo. «El desierto» es un film intimista, de pocas locaciones, que bien podría ser llevado a una puesta teatral. De diálogos y silencios, y en donde el apocalipsis le da un matiz terminal, de situación que se debe resolver antes de. Con el correr de los ’98 se irán sumando otros elementos que aportan también a lo fantástico, y también a lo dramático.
Un film pequeño, con buenas interpretaciones de Lautaro Delgado, Victoria Almeida, y William Prociuk, y una cuidada fotografía ambiental. Para quienes deseen un cine de género distinto, introspectivo. Así pasó el fin de semana, entre muchísima lluvia, pero refugiado en salas de cine disfrutando de la variedad de títulos que el BARS tiene para ofrecer.
Tres films, el primero en competencia Iberoamericana, los otros dos en competencia Internacional; en unos días sabremos cómo les fue a la hora de las premiaciones.
