#BAFICI20 (XV): balance general

El otro día leía a un prestigioso crítico local, contando que el BAFICI ya no provoca en él, (y hago extensivo, en muchos de nosotros), lo mismo que diez, quince años atrás.

Tengo 47 años y no empecé con el primer BAFICI, pero llevo 18 años transitando el festival. Ocho desde que coordino Espectador Web y diez atrás instalado diez días, escapandome de los distintos trabajos y atrincherado en las butacas de Hoyts en esos días de otoño del evento, año tras año, disfrutando como un nene con juguete nuevo, cada inolvidable jornada.

Viví mucho de lo que se cuenta en el ejemplar que resume historias de estos veinte años y crecí, como periodista, en este evento. Recuerdo con emoción la primera vez que recibí el correo para ser acreditado como prensa. La sonrisa no se me borró de la cara por quince días. Pero lo cierto es que los años pasan… y hay cosas que pierden sorpresa. Siento que el BAFICI, (y ya lo dije esto en alguna oportunidad) es la plataforma de lanzamiento de la industria local. Del espacio donde los directores indie muestran sus primeras armas y para llamar la atención de productores y distribuidores y se muestran en un ambiente cuidado y predispuesto para tales fines. 

Pero para el resto del público, es el momento donde puede verse un cine extranjero distinto, que rara vez llega a salas argentinas.

En estos últimos diez años, la mayor parte de lo que se pre estrena en BAFICI dentro de la producción local, arriba a salas comerciales. Principalmente los espacios INCAA. Pero llegan. "A tiger in winter" de Lee Kwang-kuk, más allá de que pueda concitar la atención de algún pequeño distribuidor de cine arte, lo dudo. Creo que hice bien en ir a verla, porque no se si tendré la chance de acceder a ella en pantalla grande.

Es una cuestión de prioridades. No me lean mal, pero creo que esto es un tema para el festival. Conozco a muchísimos directores locales, los respeto y sigo, pero cuando llega el momento en que tengo que optar a la hora de elegir que ver en un acotado lapso de tiempo, decido postergarlos. Ustedes dirán, "que otro colega vaya", pero tampoco es la solución.

Me parece que hay que pensar en una estructura distinta para BAFICI. Para el cine arte e independiente en general. Estamos acostumbrados a que estos días de otoño debatamos cosas que nunca se vuelven a mencionar a lo largo del año. Y no está bien. Podemos pensar (o debemos) en una dispositivo que permita que haya períodicos estrenos de lo más picante del festival.

Enmarcados en un contexto donde a las pelis se las cuide. Se las haga dialogar con un público potencial que existe, pero hay que buscar y orientar.

Con una estructura de apoyo institucional del Estado que acompañe un desarrollo más territorial, de instancias en los barrios. Creo que la gestión actual del BAFICI ha hecho un gran trabajo expandiendo la llegada a sectores que no albergan al evento, pero esto se reduce a un puñado de días, con cintas que en muchos casos ya fueron exhibidas hace tiempo (¿por qué no algo más masivo y mediático?) y podrían pensarse otras cosas. ¿Más arriesgadas? Seguramente! Me parece que el BAFICI ya está maduro para intentar innovar en forma.

Para explotar, por ejemplo, una plataforma online con mucho material, antes y después del evento, para la cinefilia local. Con un precio determinado, y la posibilidad de acceder a cintas valiosas que por temas de superposición horaria, a veces no han tenido el público que merecían.

Las visitas estuvieron bien. La videoteca funcionó bien. La estructura en las cercanías de Plaza Francia solo se llenó los fines de semana, por lo cual podría bien haber estado resguardada dentro del Centro Cultural Recoleta, como en otros años, que es donde mejor funcionó…

Y la venta de entradas dejó como siempre un sabor amargo. La gente se moría por ver "Fuego", en su única función (con lo memorable que fue) y se quedó afuera en gran número. Y lo mismo sucedió con la única exhibición de "Isla de Perros" en el Gaumont, que se agotó en nada cuando se puso online.

 

Tuve la suerte de verla en la privada de Fox y creo que esto fue más una cuestión protocolar que otra cosa. La peli de cierre así como la de apertura siempre tuvieron muy pocas funciones (una o dos máxima), así que es de esperar que eso sucediera. Me voy de BAFICI (falta un post sobre la peli clausura después), satisfecho.

Tenía dudas sobre algunas secciones (Nocturna, de una) y cumplieron todas. Fueron diez días intensos, en las salas del Village mayoritariamente (aunque me encanta ver pelis al aire libre en Recoleta) a metros de Avenida Las Heras, muy amenos. La gente que trabajó en la organización estuvo impecable y todo salió de acuerdo a lo esperado. Quizás eso sea lo que no es noticia.

Que todo haya salido, muy bien, como siempre. Que las novedades que puedan surgir de una reflexión quizás más integral, en lo referente también a la cantidad de secciones competitivas. Considero que pensar en 5 secciones (internacional, latinoamericana, argentina, derechos humanos y vanguardia y género) de alto nivel es difícil.

Quizás habría que repensar este formato y indagar en los representantes de la industria y el público cómo ve esta organización. Hace años que yo veo muy poco de Vanguardia y Género, por ejemplo.

Y eso es porque la cantidad de títulos ahí es enorme. Creo que otra agrupación, puede pensarse, sin dudas. Creo que todos evolucionamos y quizás ya el BAFICI esté maduro para un cambio mayor, que le permita salir de su propuesta reducida y ampliar sus horizontes a lo largo de todo el año, para bien de la cinefilia porteña.

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