#BAFICI 16 (XXVI): Segundo partido (sin Araujo ni Macaya) y Clausura

Los programadores del BAFICI elgieron una película para el Cierre, acorde al año del Mundial de Fútbol, un documental raro y singular: «The Second Game», del prestigioso Corneliu Porumboiu.

Debemos decirle al público, que no es una cinta para todo tipo de público. Para poder degustarla en profundidad, te tiene que interesar ese deporte, pero más aún, tenés que estar dispuesto a introducirte en el micromundo padre-hijo del director, para aceptar sus convenciones e incorporar lo que tienen para contarte.

 Por qué decimos esto? «The Second Game» es la crónica de Corneliu y su papá, ex árbitro de primera división de Rumania, sobre un partido del año 1988 entre Steaua y Dínamo que él dirigió. Está planteado en tiempo real, lo que significa que la película dura los dos tiempos de 45′, pero sin el espacio del entretiempo. Fuerte no?

Sin Araujo, sin Macaya, pero con los Porumboiu, la cuestión será abordar cómo fue ese clásico, jugado bajo la nieve, en el contexto en el que se dió.

Estamos hablando de un año antes de la caída del régimen de Cea

ușescu, cuando la Policía Secreta y el Ejercito, tenían sus propios equipos (los dos antes nombrados) y las presiones y persecusiones políticas estaban a la órden del día. El papá del director, cuenta su experiencia en el referato y también comparte algunos apuntes de cómo era la vida de esos años, mientras vemos el desarrollo del partido.

«Es largo y nada sucede», dice. Bueno, en cierta manera sí, el partido es jugado con fiereza pero lo rico está en la charla del cineasta y su papá, en cuanto reflexionan sobre la corrupción en el fútbol (los equipos «satélites» que siempre pierden con los grandes), el valor del juego en sí (a pesar de todo, los jugadores se dedican a lo suyo con convicción, lejos de lo que sucede fuera del campo, recordar que esa década fue de oro para el fútbol rumano) y comparten las alternativas del match, con cierta soltura y simpatía

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Es un ejercicio interesante, hay que reconocer, volver a ver un partido del año 88 en toda su extensión. Funciona, al menos hasta el primer tiempo (las anécdotas que se vierten hasta ahí son muy interesantes), pero luego, la película se va desdibujando por agotamiento de la charla en sí, y termina centrándose más en aspectos de táctica que de otra cosa. Lo cual la hace áspera para el público no entendido en el fútbol.

Más allá de eso, hay que reconocerle a Porumboiu que es un planteo original. Sólo él puede lograr que el público se interese en este partido. Lo logra, porque su padre es un tipo querible, honesto y lo que cuentan, refleja su historia personal y la de su país, en vísperas de la caída de un régimen opresor que tenía clara fecha de vencimiento en esos días.

Si sos futbolero, la película te va a encantar (y no te voy a anticipar el resultado). De lo contrario, quizás quieras cerrar BAFICI con una propuesta distinta, menos ligada al deporte y más cerca de tu interés.

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