solace_1_ew

«Solace»(En la mente del asesino): duelo de titanes -bue, no tanto!

solace_1_ew

Siempre uno se ilusiona con el estreno de un nuevo thriller, de encontrar una historia novedosa, absorbente, potente… Y lo cierto es que no debe ser sencillo producir algo así porque en la práctica, muy pocos productos pueden ostentar ser sólidos y atractivos para la audiencia en cuanto a trama, formato y ritmo. Sin embargo, en muchas oportunidades, actores muy populares traccionan público para sus estrenos. Y la gente concurre a sala, sólo para reencontrarse con ellos.

Esto es lo que sucede en «Solace»: quién está dispuesto a decirle «no» a una película con Anthony Hopkins y Colin Farrell? Pocos. La cuestión es ver cuanto pueden hacer con un guión como el de «En la mente del asesino». Y no es por responsabilidad del brasileño Afonso Poyart, enteramente.

Este cineasta sorprendió a los grandes estudios con «2 Coelhos» (Dos conejos), ópera hit debut en su tierra natal que en 2012 llevó a muchos productores a tener en cuenta a este latinoamericano para lanzarlo en Hollywood prematuramente. Es de perfil innovador, le gusta la velocidad en la narración y juega con algunos recursos originales (que no anticiparemos) para subrayar ideas y conceptos. Hopkins es John, un médico que tiene poderes para-psíquicos de fuste y vive su vida atormentado por la muerte de su joven hija (leucemia) y la disgregación de su matrimonio (su mujer lo abandonó luego de ese hecho).

solace_2_ew

Ha colaborado en un tiempo atrás con la fuerza policíaca para la resolución de crímenes, pero ya no lo sigue haciendo.Al menos, hasta que Joe (Jeffrey Dean Morgan) y Katherine (Abbie Cornish), dos detectives del FBI desconcertados ante un nuevo asesino serial, le piden especialmente que se ocupe de caso.

Los asesinatos que ya han tenido lugar y lo que John ve al principio, lo impulsa a aceptar colaborar y seguir la huella de un matador, bastante particular.Ese psico-killer es Charles (Farrell), un jóven hombre con un poder similar al de John para conectarse con eventos pasados y futuros, lo cual haría la trama más interesante a priori. A poco de iniciado el film nos damos cuenta de que ese lazo mental es el corazón de la historia y de él depende el destino del film.

La cuestión es que, como en un juego de ajedrez, los dos harán diferentes movimientos para desarmar a su rival, (en este plano ininteligible) dentro de un enfrentamiento que no es ni memorable, ni intenso y que a penas levanta la aguja del amperímetro.Si bien Hopkins actúa en piloto automático, con ese nivel, sigue lejos de lo que el mejor Farrell puede hacer. Al menos, hoy. Quien dice en el futuro, el hombre evolucione. A principios de los 90 yo nunca pensé que Julia Roberts ganaría un Oscar de la Academia… tiempo hay.

solace_3_ew

El duelo «mental» entre ambos personajes es más bien plano y discreto, a no ser por el esfuerzo que hace Poyart en matizar esa confrontación, utilizando cierta cantidad de recursos visuales para subrayar y representar cómo ámbas mentes perciben la conexión sin olvidar regar de sangre las escenas escabrosas de la cinta para retrotraernos a esos policiales bien oscuros de los 90′.

¿Cuál es nuestro balance para «Solace» entonces? Es una cinta discreta, que cobra valor, si te gustan quienes encabezan el reparto. A mi, en lo personal siempre me interesa ver a Hopkins, en cualquier contexto.

Desde ese punto de vista, se justificaría pasar por sala. Eso sí, a pesar de los esfuerzos del elenco y su director, «En la mente del asesino» no es un thriller redondo ni garantiza entretenimiento del bueno. Parte de una idea original, pero falla en su desarrollo y su pecado mayor es no conseguir intensidad, a pesar de la gran variedad de recursos que utiliza para ello. Eso sí, no se cuanto más le queda al gran actor de «Silent of the lambs» así que no desperdicien la oportunidad de verlo trabajar, incluso, en propuestas reguares como «Solace».

Anexo de Crítica por Jessica Johanna

Dirigida por Afonso Poyart, este nuevo thriller promete desde el vamos un duelo entre Anthony Hopkins y Colin Farrell, es decir, no promete mucha sorpresa (no hay comparación entre estos dos actores, no importa cuánto me canse de defender a mi querido Farrell).

Hopkins interpreta a John Clancy, un hombre que decidió aislarse del mundo y de su profesión cuando su joven hija falleció a causa de una leucemia. Pero cuando el agente Joe (Jeffrey Dean Morgan) se encuentra ante un caso de asesino serial difícil de resolver, decide acudir a él y convencerlo de volver al ruedo. Es que John no es un simple agente o detective, es un psíquico con visiones claras y precisas que podrían resolver el caso de una manera más sencilla. La compañera de Joe es Katherine (Abbie Cornish), quien no cree en esas cosas sino en la psicología. Pero lo interesante de esta confrontación de ideas sólo se da en los primeros minutos, luego todos aceptarán con mucha naturalidad las visiones de John.

solace_4_ew

Hay una construcción estética muy cuidada en esta película, una intención por diferenciarse de los thrillers más convencionales. Por momentos dan ganas de acordarse de la serie Hannibal (no debería ni recordarles que Hopkins fue el primer Hannibal –bueno, el segundo teniendo en cuenta la película de Michael Mann de 1986 en la que dicho personaje se apellidaba Lektor por problemas de derecho), donde su protagonista también reconstruye escenas en su cabeza pero siempre a través de indicios (aunque sí tiene una facultad sobresaliente a la hora de interpretarlos que el resto no). Acá, John lo tiene un poco más servido, sus visiones son exactas –nunca se discuten-, aunque a veces incompletas y debe llenar huecos.

También hay una intención de plantear un juicio moral que no conviene desvelar de antemano.

Por último, el duelo que se promete se da, claro, a último momento, aunque lo cierto es que el personaje de Colin Farrell no aparece hasta muy (casi demasiado, diría) entrada la película.

solace_5_ew

Un dato bastante interesante es que en un principio se pensó en tomar este guión y hacerle algunos cambios para que funcione como secuela de «Seven», thriller maestro de David Fincher del cual sin dudas esta película toma sus influencias. Fue justamente Fincher quien desestimó la idea.

Resumiendo, «Solace» es un thriller apenas efectivo. Es decir, funciona como tal, pero no tiene más que ofrecer. Intenta demasiado (sí, peca de ser un poco pretensiosa por momentos) diferenciarse con secuencias muy enfocadas en lo estilístico. El problema es un relato que no logra desarrollarse de manera profunda, en la cual muchas cosas se suceden rápido y se siente que casi porque sí. Recomendable como placer culposo para fanáticos de los thrillers más convencionales y no mucho más.

About The Author

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *