«Newen»: la voz autóctona

Myriam Angueira tiene "el corazón mirando al Sur" y lo demuestra en sus últimas realizaciones, "Incayal, La Negación de Nuestra Identidad" y "Malvinas, 25 Años de Silencio". Especialmente, y por ser una búsqueda personal, en "Newen" -vocablo mapuche que significa "energía vital", vamos a ser partícipes de un viaje a reencontrarse con sus raíces en donde todavía está viva la memoria en las kimches (ancianas sabias), que ayudan a que la identidad no se pierda.
Con la cámara retratando la naturaleza en los cambios de estación, una fotografía remarcable y un montaje visual y sonoro que atrapa, Angueira irá contando lo cotidiano de esas células madre que la atan a su propia historia. Para comenzar, se verán fotografías reveladas y un proceso de revelación, imágenes del documental sobre uno de los últimos caciques mapuches de la zona (está filmado en la comunidad Nahuelpan de Chubut) y luego, los diálogos con las mujeres en este no tan improvisado "Diario de Viaje", que como separador va ubicándonos a manera de intertítulo.
Rituales, idioma, los niños que crecen y que van teniendo nociones de una lengua que debería ser la materna y en algún momento cambió por el "castilla", como le dice Doña Elia Namuncurá, que lleva el apellido del Beato Ceferino, que también llevaba sangre mapuche.
Hernán Gerard está a cargo del sonido y la fotografía, ambos impecables. Gerard, tiene una amplia trayectoria en el cine nacional y una de sus últimas intervenciones fue en la película con Joaquín Furriel, "El Patrón: Radiografía de Un Crimen", de Sebastián Schindel.
Mosk, en la banda sonora que le da un toque étnico y a la vez integrador con los sonidos naturales.
Muy buena propuesta, es un mediometraje y vale la pena verlo en pantalla grande para apreciar los cuadros que regala el paisaje geográfico y humano. Es muy difícil plasmar lo que el corazón busca, porque muchas veces no se sabe lo que se está buscando o dónde buscarlo (parafraseando a la protagonista en una anécdota y directora); sin embargo, esta peli logra acercarnos a un mundo que está acá nomás, que forma parte de los orígenes de nuestro pueblo y que en aras de la "civilización", podría verse eclipsado si no fuera por realizadores como Angueira que salen al rescate.
