naomi_1_ew

«Naomi Campbel»: toda una mujer

naomi_1_ew

Esta ópera prima de Nicolás Videla y Camila José Donoso se atreve a contar una historia sobre una chica que quiere someterse a la operación final para cambiar su sexo definitivamente y buscar opciones posibles, ya que son intervenciones caras y hay que tener en cuenta que hay pocas oportunidades laborales para una chica trans.

Yermén se dedica a ser tarotista telefónica, donde todas sus palabras son de consuelo y el destino, pero de día se enfrenta con el mismo barrio de siempre, en el mismo pueblo y las mismas miradas. Un día decide someterse a la operación del cambio de sexo en un reality show junto con una chica que lo único que quiere es parecerse a Naomi Campbell.

La apuesta más interesante es que combina una cámara casera con el resto del film. Estos momentos, como si fuera el Pepe Grillo de Pinocho, son una forma de consciencia, una suerte de sinceridad que aflora ahí. Yermén aparece como esa narradora omnisciente y observadora pero nunca en cuadro. Es el mundo a través de su óptica.

Naomi_EW_7

El resto del tiempo, son espacios despojados, en una paleta más bien oscura porque tiene que ver con su estado de ánimo también. Necesita esta oportunidad, este reality, o no siente que pueda pasar nunc más. El uso exquisito de planos detalle nos va a llevar directo al alma del personaje.

Personalmente, disfruté la falta de parafernalia y golpes bajos. Es una historia conmovedora, pero porque es la historia de una lucha sobre un prejuicio, un sentimiento de culpa por ser diferente y el inmenso deseo de reinventarse, que cuando todo parece oscuro, es la posible luz para iluminar todo.

Todos los ojos van hacia su actriz principal, no sólo porque es quien lleva el peso de la historia, sino porque su incomodidad, su dulzura, la búsqueda de su personaje la hacen tan frágil y tierna que uno no puede evitar sentir empatía. Paula Dinamarca, con su voz medio ronca, será la autora de las frases más íntimas y los sueños más grandes que iremos viendo sus pocas posibilidades de éxito.

Es que de repente, el mundo sin amor aparece frente a nosotros como en “Las noches de Cabiria” y “Sweet Charity”. Y no podemos menos que volver con el corazón en la mano.

Anexo de crítica por Rolando Gallego

Nada haria dar cuenta, a simple vista, del profundo análisis social que detrás de «Naomi Campbell: no es fácil convertirse en otra persona» (Chile, 2013) de Nicolás Videla y Camila Donoso, la historia de Yermén hay.

Porque en su superficie este docu drama intenta hablar del derrotero diario de Yermén por ser respetada como mujer y que se reconozcan sus derechos, pero por detrás se habla de la profunda crisis social y las anquilosadas renuencias de un estadio posterior a la recuperación democrática.

Yermén representa aquello que fue negado, censurado y rechazado durante la dictadura, pero además es también todo aquello que luego de la restitución de la democracia lucha por emerger y solicitar su lugar en la sociedad.

naomi_2_ew

Pero no es fácil y en su acercamiento a la producción de un programa de TV, en el que las cirugías permiten cambiar a las personas (y en el que conoce a una joven extranjera que dice ser el doble latino de la modelo y desea ponerse silicona en cada parte de su cuerpo), y tratar a toda costa de justificar su decisión de cambiar de sexo (pese a que psicológicamente los estudios le dan otro resultado) hay también una metáfora de la necesidad de cambios que la sociedad en la que vive necesita.

Yermén sale a la calle, come, vive, se enamora, tiene sexo, baila, canta, se pelea, espera su oportunidad y mientras la producción del programa de TV toma una decisión ella filma su rutina y visitado a una entrañable amiga.

Juntas sueñan con excéntricos espectáculos en los que el protagonismo de ambas podrá sacarlas del lugar en donde se encuentran. Pero claro está esos son anhelos, porque la vida las sigue golpeando a pesar de los esfuerzos denodados para poder cambiar su realidad.

naomi_3_ew

Videla y Donoso no sólo registran con su cámara a modo de “espiar” la vida de la protagonista en su realidad diaria (como mujer, en su intimidad con su pareja, en su trabajo en un call center como tarotista telefónica), sino que además le brindaron una pequeña videocámara para que ella misma pueda mostrar algunas reflexiones e intereses. Por este motivo la película deambula entre un documental casi ficcionado y el registro símil videodiario de los reality shows.

La profundidad y total comunión que logran los realizadores con Yermén (quien es mostrada como un ser profundo, meditabundo y soñador) como así también con la realidad chilena que muestran (una realidad cruda, desnuda, marginal y desgarradora) hacen de esta propuesta más que un comentario sobre una anécdota (cambio de sexo) una reflexión necesaria.

Con una sensibilidad particular, que se plasma en imágenes sucias pero honestas y mucho acercamiento a la protagonista «Naomi Campbel: no es fácil convertirse en otra persona» es una película que permite acercarse a otro Chile, el alejado de las galerías, barrios lujosos y farandulescos, y que encuentra en Yermén la voz necesaria para demostrar que nada esta aun determinado para nadie, y eso es una grata sorpresa.

About The Author

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *