«Mientras duermes»: psicópata a la orden

Siempre hay una manera de salir adelante, de ser felices. Sólo tenemos que encontrarla#. Estas palabras suenan en un programa radial y luego en la primera imagen que se nos presenta, alguien, parado al borde de una azotea, afirma que su problema es, justamente, no poder ser feliz.
El comienzo ya de por sí es inquietante, como lo será el resto de la poco mas de hora y media que dura el film.
Jaume Balagueró es un director Español que si bien lleva una larga carrera en su país, logró trascender las barreras internacionalmente con las dos primeras entregas de REC.

El hombre sabe lo que hace y maneja el suspenso de una manera que pocos pueden hacerlo. Sabe como ponernos nerviosos y mantenernos atentos a cada movimiento de su protagonista. 
Hay muchas maneras de describir a «Mientras Duermes«. Es fuerte, oscura, violenta, perturbadora y capaz de hacernos meter en la mente de un psicópata como no lo hacíamos desde «El Silencio de los Inocentes», cuando conocimos al temible Lecter.

Balagueró nos da una clase magistral de como asustarnos en serio con el mejor terror psicológico y nos muestra que el verdadero miedo es el que se siente, el que se palpita a cada minuto y sin nececidad de usar la violencia extrema, sin el excesivo uso del gore (salvo en una sola escena y porqué la historia así lo requiere).
César (interpretado magistralmente por Luis Tosar y nominado al Goya por esta actuación) trabaja como encargado en un edificio de departamentos. Su trabajo aparentemente rutinario y aburrido le permite conocer a fondo a cada una de las personas que allí habitan. Sabe todo sobre ellos, como viven, con quienes se relacionan, a que hora salen y a que hora regresan. Y cómo «Saber es poder», va a utilizar esta información con un único objetivo. A César no le sobran los motivos para no ser feliz, así que no va a dejar que los demás lo sean. Su propósito va a ser arruinarle la vida a las personas que viven en su edificio y de a poco lo va logrando. Pero aparece un obstáculo y se llama «Clara».

Clara (impecable Marta Etura, a la que algún espectador memorioso recordará de la miniserie Vientos de agua, de Campanella) es la vecina del 5b. Su enorme simpatía, belleza, dulzura y radiante sonrisa irritan a César. Cada mañana cuando ella baja para ir al trabajo, está mas radiante, mas feliz. Clara nunca para de sonreir y se convierte en su mayor obsesión y desafío. 

A medida que el relato avanza, la tensión aumenta hasta hacer que nos aferremos a la butaca de los nervios a más no poder. La impecable dirección de Balagueró está muy bien respaldada por un excelente trabajo de fotografía y muy buena música. Dos factores fundamentales que ayudan a que la tensión vaya creciendo constantemente, sobre todo en los momentos en que César se oculta bajo la cama de Clara esperando que se duerma. En esos momentos el film resulta bastante claustrofóbico, y esa es la idea.
Párrafo aparte merece la joven Iris Almeida, quien interpreta a a la niña Úrsula y es vecina en el mismo piso que Clara, ya que hace un gran debut en la pantalla entregando una muy buena actuación con un personaje al que mas vale prestarle un poco de atención.  
Así que ya están advertidos, sin viven en un edificio con muchos departamentos y un encargado, fijense bien a quien le abren la puerta. Uno nunca sabe que pasa o puede pasar «Mientras Duermes«

  

Anexo de crítica por Fernando Sandro

Crónica de un infeliz

Cesar no es feliz, eso se nos advierte desde la primer escena en la cual el hombre está parado al borde de una azotea; suena una radio, él mira como perdido dentro de sí y alrededor no hay más que soledad… además la propia voz en off del protagonista lo deja bien claro, está solo, no es feliz. Esta escena funciona como una perfecta muestra de lo que estamos por ver, cinco minutos le alcanzan al director para pintarnos a un personaje, el protagonista de Mientras Duermes.

Juame Balagueró se hizo de un nombre dentro del cine de género español. Con tan solo siete películas en su haber ya se convirtió en un referente obligado para los que quieran hurgar dentro del terror ibérico. Ese prestigio no es en vano, cada una de sus películas (salvo el documental sobre Operación Triunfo) se enmarca en un subgénero distinto dentro del terror y el suspenso, y pareciera que de cada uno tiene algo bueno para extraer.

Esta vez la cuestión parece ser la intromisión a la soledad, a la infelicidad, específicamente contándonos la historia de un personaje oscuro, perturbado, en definitiva triste.

Cesar (Luis Tosar) es el encargado de un edificio que funciona como una pequeña comunidad; él tiene contacto con todos los habitantes, los ve entrar y salir, se gana su confianza, y exteriormente parece un hombre bueno, gentil, amable. Pero en realidad no encuentra otra manera de satisfacer esa infelicidad más que haciendo infeliz a todos los que lo rodean, o sea a la gente del edificio.

Dentro de esa “comunidad” podemos encontrar al representante del consorcio (un argentino que lo tiene entre ceja y ceja); una mujer mayor con un perro al que trata como a un hijo; un hombre que vive con una niña casi tan perversa como Cesar; la encargada de limpieza con el hijo como ayudante; y la resplandeciente Clara (Marta Etura) una chica que parece ser la antítesis del encargado, la felicidad encarnada en una sonrisa permanente.

Pronto Cesar se va a ir encargado de cada uno de ellos, pero no como un asesino, no busca la muerte, busca amargarles la vida, simplemente no soporta que otro sienta esa felicidad que él no tiene; y claro, su obsesión será la bella Clara de la que por momentos podemos pensar que está enamorado, pero no, él mismo lo dice, quiere joder su puta alegría.


Este es el gran hallazgo de Mientras Duermes, la vuelta de tuerca que la hace oscuramente atrayente, hay miles de películas sobre personas obsesionadas con alguien del otro sexo, gente que parece normal pero esconden un costado fatal (es más, hace unos meses se estrenó una película similar a esta en ese sentido, Invasión a la privacidad, con Hilary Swank); Cesar no, no está enamorado, no busca que el otro se interese en él, ni siquiera matarlo, sólo quiere arruinarles vida a todos los que él considera felices.

La construcción hecha del personaje central es minuciosa, llena de matices y detalles, y en eso no solo influyen un buen argumento y una buena dirección, la interpretación de Tosar es excelente. Este actor al que conocimos por Celda 211, Te doy mis ojos, y Los lunes al sol, logra una caracterización perfecta, es imposible imaginar a Cesar con otro rostro que no sea el de Tosar con su gesto adusto.

El resto del elenco pareciera quedar en un segundo plano no por interpretaciones mediocres ni mucho menos, solo que la presencia del personaje central es muy fuerte. Una mención especial para la niña Iris Almeida en el papel de Úrsula, la única que parece conocer todos los secretos del conserje pero que los utiliza para extorsionarlo convirtiéndose casi en una cómplice, realmente su personaje da miedo.


Son muchos los logros de Mientras Duermes, desde la construcción del clima opresivo encarnado en un edificio antiguo; un argumento minimalista; planos muy bien construidos; y una dirección actoral actoral casi teatral. El ritmo va in crescendo comenzando relajadamente hasta un final desesperante, terrible.

Talvez el único film con el que tenga algún punto de contacto en su temática sea Hider in The House, una casi desconocida gran película con Gary Busey y Mimi Rogers; y aún así, esta es superadora psicológicamente.

Balagueró vuelve a demostrar ser un director a tener en cuenta haga lo que haga, ya sean zombies, ocultismo, fantasmas, o documentales sobre reality shows; pareciera no errarle, esperemos ahora la cuarta y definitiva entrega de REC.

About The Author

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *