«Isla negra» en teatro: las aguas, suben turbias

Dos personajes, un casa en el Tigre, un secreto, y el agua que amenaza con cubrirlo todo. Isla Negra de Osvaldo Canis es una rigurosa pieza de tensión. Con trayectoria autoral tanto en cine como en televisión, Osvaldo Canis presenta una pieza teatral de la cual también es el encargado de dirigir la puesta que se presenta todos los viernes a las 21hs en el teatro La Tertulia.

Estos antecedentes audiovisuales, no son en vano a la hora de adentrarse en Isla negra, una muestra simple, pero cargada de algunos detalles que la hacen innovadora, otorgando un interesante dinamismo entre los dos personajes.

¿Cuánto es el grado de rencor que podemos llevar adentro?¿Hasta dónde se debe llegar para cumplir con nuestra última voluntad?¿Cuál es el grado de sometimiento admitido para purgar una condena? Isla negra dispara incertidumbre, e interpela al espectador. El diputado Gonzalo Inchauspe llega a una de las tantas islas en el Delta del Tigre, llamada Isla negra, con la intención de comprar el terreno para un emprendimiento.

En esa isla habita Don Juan, un hombre mayor, desgastado, dispuesto a recibir a Inchauspe para cerrar el trato… o no. La casa de Don Juan denota el paso del tiempo y el desgano, es un hogar gris, tan solitario como quien la habita. Pero eso no importa, al emprendedor sólo le interesa el terreno. Afuera hay un diluvio, y habrá que apurarse antes de que el agua suba e inunde la isla, como ya ocurrió alguna vez.

Gonzalo quiere terminar la transacción cuanto antes, es de esos hombres ocupados full time con un celular que no para de sonar y que no puede dejar de atender. Sin embargo, Don Juan parece no tener ningún apuro, y comienza a demorar el asunto, divaga, le cuenta anécdotas, y presenta un viejo álbum de fotos y recortes periodísticos en el que parece haber estado siguiendo la carrera política del diputado.

¿Qué es lo que sucede? Esa es la duda que invadirá al espectador en el primer tramo de "Isla Negra", definitivamente Don Juan busca un rédito que no tiene que ver con el monto que pagarán por su vivienda.

Esta incertidumbre genera cierta incomodidad, que en el clima que pretende generar Canis será determinantemente útil. Cuando las cosas comiencen a aclararse, ya estaremos atrapados por el juego, ansiosos por ver cómo puede culminar. Sería injusto decir que Isla negra necesita sólo de dos actores, más allá de la colaboración de Carmín Aisen, Jazmín Szmetan, y Julieta Meaña Viña, en funciones que no revelaremos; lo que resulta indispensable en esta obra es esa isla como otro personaje, dentro y fuera de la casa, el ambiente creado que mantiene algo vívido.

Con recursos simples, el hogar de Don Juan presenta muchísimos detalles que serán de utilidad en determinados momentos del relato. Pareciera ser sólo un comedor, pero es mucho más que eso.

El diseño de iluminación de Fabián Molina, y el trabajo en musicalización y sonido de Dominique Canis, Lucas Rochaix, y Kevin canis , envuelven el asunto de un aura inquietante. No nos hará falta ver qué sucede del otro lado de la puerta de la vivienda de Don Juna, con el sonido omnipresente sabremos que es peor estar afuera que adentro.

Oscar Dubini e Iván Steinhardt como Don Juan y Gonzalo Inchauspe respectivamente conforman un dúo potenciado.

El rechazo entre ambos personajes se palpa desde los primeros segundos. Cada uno maneja personalidades diferentes que se complementan. Así, nos será difícil ubicarnos de un lado o del otro, el oscilamiento será tan permanente como esa lluvia que no cesa. Ambos actores están en su punto justo, en una puesta que les exige mucho de sí mismo, que irá variando de la calma a la tensión máxima.

Nunca se los nota sobreactuados, siempre preciso, y hasta con una extraña química de camaradería difícil de definir. La marcación actoral en este aspecto también será fundamental para que ambos actores mantengan siempre el tono necesario. Isla negra es una pequeña sorpresa dentro del panorama del teatro independiente argentino. 

Osvaldo Canis se vale de instrumentos audiovisuales llamativos, amplía un escenario pequeño para transformarlo en un personaje más, y todo el ambiente se inunda de esa tensión que no decae hasta el aplauso final.

Todos los viernes a las21hs en La Tertulia, Gallo 826, hay una invitación al suspenso desde su arista más pura e intensa.

Fotos gentileza Silvina Macri (fuente Facebook oficial de "Isla Negra")

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