indiseanEW

«Indiana Jones and the Last Crusade»(Indiana Jones y la Última Cruzada): La “X” siempre marca el lugar

indiseanEW

Sé que es la tercera entrega de esta saga (de la que todos queremos olvidar la cuarta) pero como es mi favorita, empiezo por ella. Como siempre en esta sección de “N – clásicos” no vamos por lo que dicen los libros que son las películas que uno debe ver para “saber” de cine, sino esos films que tenés que ser de otro planeta para no haber visto al menos unas 600 veces y que resisten el paso del tiempo porque te reís y las disfrutás como la primera vez..

Porque las buenas historias, aporten al lenguaje o no, son inmortales. Indiana es este profesor de arqueología que tiene su costado aventurero y persigue el saber, el hecho de conquistar la historia y la cultura por sobre el objeto que remite a lo anterior. Lo que me encanta de este personaje es que tiene el sentido del humor y la ironía que conquista desde su primera aparición.

Ya a esta altura, nadie es inmune a la risa de costado del querido Harrison, conocemos su costado de sex symbol cuando cual James Bond tiene a la chica que quiere, y tanto su sombrero como su látigo quedan en nuestro imaginario fílmico.

IndianaJonesEW

En esta entrega (y de la mano de River Phoenix, quien era LA promesa de aquellos años), conocemos la adolescencia de Indiana y que Indiana no era tal sino “Junior”. (Indiana era el nombre de otro miembro de la familia) Esto no sólo le da presencia y peso al padre por más que al principio es solo una mano que lo llama al silencio, sino que sabemos que todo lo que admira de su progenitor lo hace querer separarse de él, tener su propio peso.

Como si fuera poco, mi amado tío Steven lo hace luchar contra los nazis nuevamente. Todavía me tiento de risa cada vez que Hitler autografía el diario donde está la ruta para encontrar el Santo Grial. A la ecuación sumamos que el productor ejecutivo y el autor de la historia es George Lucas, y somos conscientes de que estamos frente a diversión garantizada. Mención aparte para la música del incomparable John Williams, monumental al punto que cuando el joven Indy se encuentra con su látigo, ya las notas de la canción principal empiezan a sonar.

indiseanEW

Varias cosas terminan de crear el atractivo como ser la estructura al estilo policial negro, donde la mujer es la malvada y la que tiende la trampa, donde los dos casos o búsquedas son uno solo, donde nuestro héroe trabaja solo y en pos del bien común. No tiene solo eso: habla de fe y de religión sin convertirse en una epopeya de adoración.

Habla de que la fe mueve montañas y que él se ve forzado a creer porque lo necesita, no porque el Grial le cambie la vida. Y la ironía de que él explique la “X” nunca marca el lugar, pero encuentra la clave en el número 10 romano, te hacen dar cuenta que hay guiones redondos y perfectos. Nada falla en esa película: ni los efectos visuales, ni los sonoros, ni los gags, ni el vestuario, ni el estudio, ni los exteriores.

Nadie es inmune a tanto despliegue de los muchachos que nos hicieron creer en el cine comercial como digno y que el entretenimiento requiere ingenio. La pizca de emoción que todos queremos tener en nuestras vidas.

About The Author

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *