«Campaña antiargentina»: secretos de una obsesión

Alejandro Parysow estrena su primer largometraje, una especie de falso documental sobre un exitoso actor y cantante, una estrellita del espectáculo, en base a un documental que él mismo intentó hacer. Leo J. es el personaje en cuestión, interpretado por Juan Gil Navarro, a quien la película presenta rápidamente como la figura famosa que es, desde un humor absurdo y exagerado. A esto se le suman testimonios,algunos de personas que se interpretan a ellos mismos, como Andy Kusnetzoff y Adrián Suar.
La propuesta no es muy novedosa pero siempre puede ser fresca y divertida. Y durante la primera parte del film esto así se percibe. No obstante, a medida que el personaje se va metiendo más en su objeto de investigación, una logia contra la que su padre ya fallecido luchó, y la que sería culpable de todo lo que sale mal en nuestro país, por decirlo brevemente, éste se va tornando reiterativo y va perdiendo la gracia y la chispa que tenía en un comienzo.

A “Campaña Antiargentina” se la promociona como la película más delirante del año y lo cierto es que tiene una premisa disparatada. Sin embargo, el humor no termina de funcionar, mejor dicho, es difícil mantenerlo. A Leo J. se lo presenta como una parodia de muchas estrellitas de hoy en día, una persona que canta por la paz y que se alimenta sólo de frutos, pero en la vida real es un narcisista (de hecho el documental que realiza comienza con la idea de ser sobre él mismo) y soberbio.
Cuando en una casa vieja que hereda empieza a descubrir pistas de esta campaña a la que alude el título, se mete de lleno y obsesiona hasta comenzar a dejar de lado a las personas que lo acompañan e incluso termina comiendo carne.

Parysow utiliza la argentinidad y las contradicciones propias de nuestra historia para crear esta trama donde no somos más que peones de una logia que lleva añares tomando las riendas. Parte de hechos históricos (hay imágenes de archivo reales) y entonces crea algo nuevo, tergiversado, que debería funcionar como cierta reflexión o crítica, pero no termina siendo más que un ensayo superficial.
Curiosa y desaprovechada al mismo tiempo, “Campaña Antiargentina” puede que no termine de funcionar como la sátira política que quiere ser, aun así es una película entretenida e interesante. Juan Gil Navarro se carga la película al hombro y no decepciona, comprobando una vez más que es un gran actor. Los secundarios no desentonan pero claramente quedan desdibujados. Al final, siempre es todo sobre Leo J.
