«Arribeños»: retrato de una cultura

Hay documentales y documentales. Unos son más informativos, otros apelan a la dramatización de hechos. En el caso de Arribeños, nos vamos a encontrar con una realidad cultural que aquellos que solemos pasear por las calles del Barrio Chino de Belgrano, no nos podríamos ni imaginar.
Primero, el hecho de que los fundadores fueron taiwaneses, inmigrantes que no se consideran 100 por ciento chinos pero que tampoco pudieron quedarse en su país natal por muchas razones.
Luego, el hecho de que esas cuadras atestadas de negocios nacieron para satisfacer las necesidades de arraigo de esos recién arribados a un lugar muy lejano en todo sentido a su patria y que esto, que ahora ni puede percibirse, era algo muy notorio por aquellos comienzos.

Recomendada para aquellos que quieran experimentar, o que buscan explorar culturas muy distintas a la nuestra, el tema del desarraigo y también cómo terminar trabajando para esos que antes te miraban como bicho raro y viceversa, es una buena opción.
Cuenta con una magnífica fotografica, a cargo de Ada Frontini y un ritmo pausado, que traduce a la perfección lo oriental, tan contrapuesto al hiperkinético occidental. Vamos a recorrer las imágenes del Barrio, que tuvo su resistencia por los locales pero que hoy es una atracción turística, como en otras partes del mundo, a través del raconto de los inmigrantes de primera generación y los de generaciones posteriores, los que hablan casi perfecto el castellano y los que todavía conservan la lengua materna.

Las comidas, las anécdotas, su nostalgia, su mirada de futuro, sus costumbres: esto es Arribeños. Vaya paradoja la del título pues fueron a anclar sus raíces en la calle que dice tanto de esas personas que «arribaron» para enamorarse de este pedazo de tierra al que muchos de nosotros ya hicimos un paseo indiscutible.
Marcos Rodríguez, premiado por este trabajo por el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, nos presenta su segundo largometraje luego de «La Educación Gastronómica», su primer filme y una muestra de buen cine que puede ser caratulado como documento sin perder la gracia y el entretenimiento.
