«007 Spectre»: Bond está de vuelta

Para mí la más aceitada de todas las de la serie Craig: suspenso, acción, el toque de humor very british y esa sexy frialdad que caracteriza al famoso espía creado por Ian Fleming. Creo que es la primera vez que aparece un título para el capítulo que se abre antes de los títulos, que son la presentación en estilo video clip de lo que vamos a ver a continuación.
Las chicas Bond dejan de ser fuertes y en esta ocasión contaremos tres nuevas, una casi sin pena ni gloria, y dos que robarán la atención de la platea masculina: Monica Belucci, ya madura pero con sex appeal intacto y Léz Seydoux, con rostro aniñado que será en parte la motivación para que el héroe con licencia para matar, se juegue hasta el último minuto. Dentro del elenco original, tendremos a la inoxidable Moneypenny (Naomi Harris), como la secretaria a la que Bond puede llamar a cualquier hora para que investigue y se ponga a sus órdenes y por unos segundos, M en la piel de Judi Dench desde un televisor con un mensaje que preocupará y ocupará al 007.
Tal parece como si esta peli, dirigida también por Sam Mendes (aquél mismo realizador que nos regalara «Belleza Americana» en 1999), fuera una continuación de la anterior «Opeación Skyfall», que también dirigiera él. En esa oportunidad, el villano interpretado por Javier Bardem fue intensamente insano pero también efímero y si bien, habíamos vuelto a la mística de un Bond más aplomado, nos quedamos con ganas de más.

Esa yapa llegó con «Spectre» y la vuelta de un malo que hará bucear a James Bond en su pasado e historia familiar ciertos cabos que tendrá que atar. No les voy a revelar de quien se trata aunque hay varias pistas circulando, sí les voy a decir, que este cínico asesino es más un Caín que un Abel, que su personaje debutó en 1967 cuando Bond era Sean Connery y que su rol en esta nueva producción le tocó en suerte al genial Christopher Waltz.También habrá un grandote al estilo Largo o aquél que arrojaba sombreros que cortaban una columna a varios metros de distancia.
Para el guión, además de contar con la pluma de Neil Purvis y Robert Wade (veteranos en la serie), se le unen, Jez Butterworth (guionista de la reciente «Pacto Criminal», «Al Filo del Mañana» y «Caza de Espías») y John Logan («Gladiador», «Rango», «El Ultimo Samurai», «Sweeny Todd»).
El tema musical, «Writting’s On The Wall», interpretado por el británico, Sam Smith, (desde 1965 ningún otro vocalista varón británico había cantado el tema central de una peli 007), encaja perfectamente en su misión de introducirnos al clima de luces y sombras, de colores pálidos y muy bien filmados por Mendes.

Para el equipo de los buenos, regresaron: Ralph Fiennes, que devuelve la masculinidad al personaje de M, y lo reta como un padre a Bond, luego está Ben Whishaw, como Q, el chiquito de los gadgets, que tendría que haber contratado un buen seguro para la maquinola que manejará el espía a riesgo de que siempre se la devuelve en pedazos y Rory Kinnear como Tanner, que siempre listo, mantiene informado a 007 y le ayuda en ciertas cuestiones prácticas aunque no tenga licencia para matar, o pertenezca a los espías convencionales que quiere desactivar, el nuevo jefe, joven y arrogante, el letra C (Andrew Scott).
La historia principal ronda en que una organización mundial quiere controlar la información del mundo, de ello no se salvan los servicios de inteligencia, que necesitan mucho dinero de los gobiernos y que los gobiernos prefieren poner en manos de quienes no sólo tienen pasta sino también no muy buenas intenciones. El hecho de tener todos los movimientos de enemigos y también de aliados, es que el programa de agentes con licencia para matar será pasado al archivo y con ello, los agentes doble 0. ¿Creen que el amigo de los Martinis batidos pero no revueltos no iba a dar batalla? La respuesta es no, otra vez desde la clandestinidad, y gracias a esto, tendrá que desbaratar el plan maestro para que el mundo se salve de una gran amenaza de convertirse en el universo de 1984, con guerras y atentados que convengan al mejor postor.
A Daniel Craig se lo ve más a gusto con su papel pero se rumorea que podría dejar el smoking, el Bollinger y los autos veloces que siempre deja hechura barrilete, para embarcarse en otros destinos menos encasillantes. Por ahora, nada es seguro y creo que esta aventura será disfrutable tanto para los fanas de la saga de la primera hora, como los que llegaron un poquito más tarde ya que reune los rasgos característicos de cada etapa. Bond regresará para su peli 25 sea con Craig o probando nueva cara.
