Oscar Martinez y Andrea Frigerio hablan sobre “El Ciudadano Ilustre”.

En la reciente película El Ciudadano Ilustre de Gastón Duprat y Mariano Cohn ambos tienen papeles que se necesitan el uno al otro para la narración.
En un diálogo exclusivo con EspectadorWeb los protagonistas nos contaron más sobre el filme.
Hay un trabajo sobre la destrucción del ídolo en la película y la vuelta del hijo pródigo y su castigo…
OM: Eso le pasó a Borges. Y lo menciono porque lo han dicho varios premios Nobel, y si Daniel, mi personaje, lo es, era necesario que se mencione el tema.
¿El artista debe ganarse enemigos?
OM: No creo que el rol de artista sea el de ganarse enemigos. En general, trabaja para todo lo contrario. Hay artistas más corrosivos, cuestionadores, antisociales. Y otros que trabajan más para el gusto general y para el establishment. Creo que mi personaje es contradictorio, como lo somos todos, y queda claro en la primera escena al recibir el Nobel, irreverente, casi insultante. Pero está ahí. Hay otros escritores que, pensando cómo piensa él, no van a recibir el premio. Y lo mismo le pasa con su pueblo. Es su cuna, su patria chica y toda su literatura se nutre de ese pueblo. El escapar de ahí es lo que le permite construirse como persona y como escritor. Por eso mismo también odia ese lugar porque no ha hecho otra cosa que escapar de ese lugar. Creo que si vuelve, porque no sabemos si es verdad que volvió, importa poco, lo que necesita es beber agua de ese aljibe para sobrevivir, si el viaje lo creo en su mente, tampoco importa, para mí es una metáfora de la Argentina, un muestrario más barroco, una sucesión de las cosas que abomino de este país, están todas, la avivada del chofer, el intendente que lo usa, la ideología, ponerlo como presidente de un jurado y modificar aquello que eligió, la docilidad del pueblo que decide dejar que los gobierne ese tipo, la mirada bovina, el chauvinismo, la destrucción del ídolo, llamarlo y luego destruirlo, el resentimiento, algo de nuestra cultura, expresado en el tango, como también esto está en el peronismo, el resentimiento, si te va bien algo habrás hecho, tendrás el culo sucio, todo ese muestrario, las cabezas de cordero, el sometimiento, el cabaret inmundo, haciéndolo cómplice a él, contándole que anduvo con todas las putas de ahí, es ordinario, fascista, inmundo, el machismo argentino, termina conformando un catálogo de la Argentina. Su mirada es muy crítica, porque el está muy lejos de sentirse argentino, porque Borges, por ejemplo era un europeo en el exilio y estigmatizado por escribir en inglés y surgió encarnizadamente su persecución por ser europeizantes.
¿Les molestan las críticas que se reciban sobre la particular mirada del filme?
OM: Va a ver críticos que se refieran a la mirada elitista de la cultura que tiene Daniel, pero es porque pertenece a otra clase, ha vivido en el mundo, no es un hombre simple y sencillo del pueblo.
AF: De hecho la gente lo escucha y su personaje baja para que lo entiendan, pero al final le terminan diciendo “por qué no escribe cosas lindas”.
¿Fue difícil el rodaje? ¿Qué opinan de las locaciones?
AF: yo he ido a pueblos con hoteles y canales de TV así.
El Ciudadano Ilustre de Gastón Duprat y Mariano Cohn se estrena el 8 de Septiembre en cines.
