#Oscar2015 (Ganadores «a priori»): Steve Carell (II)

No es la primera vez que un cómico intenta despegarse de aquellos papeles que le han dado fama y trascendencia y busca volcarse a películas dramáticas que le exijan otros mecanismos a la hora de interpretar.
El caso de Steve Carell no es ajeno a esta tendencia, que durante muchísimos años ha sumado a comediantes como Jim Carrey, Steve Martin, y más cercano a nosotros a un cómico como Guillermo Francella, quien últimamente está ocupando en la pantalla grande el lugar que antes se le daba a actores más dramáticos.
Steve Carell vio cómo su carrera despegó con “Virgen a los 40” (2005), aunque su notoriedad a paso de hormiga iba avanzando con su papel del jefe patético en “The Office”, la descabellada comedia de Judd Apatow le posibilitó mostrar a un público más masivo su arte.

Pero Carell siempre fue en busca de otras posibilidades, y pese a aceptar papeles comerciales y que claramente repercutirían en la taquilla, su interés por historias más íntimas y personales eran siempre su faro, y si bien estas no tuvieron un buen resultado numérico el largo proceso que inició en “Little Miss Sunshine”(2006), “Dani un tipo de suerte”(2007) y “Buscando un amigo para el fin del mundo”(2012), por citar algunos casos, tienen como meta final la impresionante caracterización e interpretación en “Foxcatcher” (2014).
En el filme Carell se pone en la piel del millonario John Eleuthère du Pont, quien detrás de su interés por la lucha escondía una particular obsesión con los dos hermanos Schultz (Channing Tatum, Mark Ruffalo).

Carell logra su mejor actuación en “Foxcatcher”con una economía de recursos y gestos únicos, y excepto el horrendo maquillaje que le armaron, su imponente y sobria performance generan la tensión increscendo necesaria para que el filme no naufrague.
Ojo que Tatum y Ruffalo no se quedan atrás, pero la particularidad de la interpretación del cómico permiten reconocer y sorprenderse con registros que anteriormente no pudimos vislumbrar en otros filmes.

La ambigüedad de sus vínculos, su extraña y particularísima relación con su madre y hasta la proliferación de excesos en pantalla y consumos de sustancias, hablan de una nueva versión de “Ricky Ricón” recargado que sólo amplían su nivel actoral hasta límites inexplorados hasta el momento.
«Foxcatcher” tiene algunos momentos de sobra, pero las actuaciones dotan al filme de una imperiosa necesidad que sean premiados, y en el caso de Carell, en particular, el Oscar sería el reconocimiento al salirse una vez más de su zona de confort, de ese lugar en el que siempre creímos que íbamos a verlo, cantando Happy para Pharrel Williams o interpretando a Gru en “Mi villano favorito”.
Cuando se apuesta, como en este caso, a la excelencia y al jugarse por todo, es cuando más se le debe reconocer su trabajo en el filme.
