Opinión: Críticos, redes sociales y nuevas costumbres.

Cuando el periodismo comienza a mirar hacia adentro.
Hoy fue un día interesante en materia de periodismo especializado. Mientras una función privada estallaba de risa con muchas de las bromas de un filme, a la salida, muchos, muchos periodistas/críticos/comentaristas de cine y espectáculos comenzaron a analizar si es viable o no el comentario que incorpora a protagonistas/directores/guionistas/prenseros/productores de un filme.
Es notorio en los últimos tiempos, y más de lo que se cree, que los “especialistas” realicen comentarios en redes sociales sobre las películas luego de una privada, excepto que durante la misma se haya comprometido, mediante su firma, de mantener el silencio porque un embargo lo requiere.
Pero más allá de eso, el comentario y la opinión está presente, y hace algunos años para acá, nuevas y viejas generaciones dejan sus impresiones compartiéndola con, por ejemplo, los actores que la protagonizan.
Es válido, no es válido? Quién determina si esto es correcto o no? Se puede acusar de “promiscuidad” pero quien este libre de pecado que arroje la primera piedra.
Y quejarse sólo de aquello que uno ve en el otro, sin fijarse lo que genera, también es poco verosímil. Sin ir más lejos, el autobombo entre algunos grupos de críticos, y el promocionar al colega que, por ejemplo, realiza un filme, también es algo que no se discute, pero que cada día es más frecuente. Y eso también es "promiscuo" y poco ético.
Volviendo al disparador de estas ideas, el @rrobar a los participantes de un filme no es la única tarea que se ha “esparcido” entre los colegas, y acá hay algunas “nuevas” especies que son muy frecuentes ver en la actividad.
Periodista Selfie: una nota, una foto con el entrevistado. Suma a sus redes el testimonio “fotográfico” del encuentro. Cuánto suma a la nota?
Periodista Chivo: dos comentarios, un PNT. Cuando se hace evidente esto, por qué sigue leyéndolo la gente?
Periodista Canje: lo invitan a un viaje y mientras recuerda qué está haciendo allí, menciona cada uno de los canjes logrados durante y antes de su travesía.
Periodista Promocionado: auspiciado, multiplica en sus notas y comentarios en redes sus preferencias por tal o cual filme/programa.
Periodista Autosuficiente: muchos han optado, ante la caída de los espacios pagos en gráfica a tomar su cámara y realizar bochornosos videos con notas en las que, con suerte, la mejor pregunta que le pueden hacer a una personalidad es ¿quién te vistió?
Desatender estas categorías y mirar hacia otro lugar es también dejar que la evolución natural de la actividad, en la que durante el último tiempo se han sumado infinidad de personas, principalmente desde las redes sociales.
Por eso es que esto termine molestando y, en algún punto, ofuscando ante el avance de los colegas que sí pueden aggiornarse y seguir disfrutando de aquello que tanto les gusta hacer a pesar de que otros quieran embestirlos. Vivir y dejar vivir.
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