Entrevista: Sergio «Cucho» Costantino «La música es el arte más popular que existe».

El realizador Sergio “Cucho” Costantino (“Familia Cantora”, “Imágenes Paganas”) presenta un homenaje a grandes figuras de la escena musical rockera en “El Club de los 50”.

Para conocer más de la película protagonizada por Willy Crook, Claudia Puyó, Gustavo Basterrica, entre otros, hablamos con el director antes del estreno.

¿Cómo decidiste el recorte de los integrantes del Club de los 50?

El recorte me suena como si estuviera cortando un género, más que recorte fue una selección o aproximación a estos músicos que conozco, admiro y sé que tienen un camino recorrido extenso, y una misma línea de pensamiento con respecto a la música y a la ética profesional, esas son las decisiones que me llevaron a unir a todos estos músicos, tiene que ver con su obra, su música y cariño que los acompañó toda su vida.

¿Cómo fue el proceso de rodaje y cuánto duró?

El proceso fue arduo, difícil, porque filmé mucho de noche, y como dice la canción, se fuerza la máquina y acá el cantante, el cineasta y los músicos se juegan la vida. Viajamos al conurbano, nos perdimos en una calle, nos encerró un auto y nos quiso robar. Eso fue una película. Yo filmo mucho, mucho tiempo, y después edito mucho tiempo, todo duró aproximadamente cuatro años, pero los disfruté porque lo hice con mis amigos, filmando, fue una linda y difícil experiencia, y eso para mí trae el beneficio de algo bueno, lo fácil lo puede hacer cualquiera.

¿Te resultó complicado seleccionar los temas y animaciones que incorporarías?

Seleccionar tiene que ver con una dinámica, aunque no esté a simple vista, tiene que ver con una intencionalidad de dividir la película en cuatro o cinco capítulos y los temas tienen que ver con algo de la música que se cuenta. Las animaciones tienen que ver con lo que me contaban los artistas, ahí unifiqué, con estética más oscura, tiene que ver con el rock, con el surrealismo, siempre que escucho cada canción me propone o me imagino algo, las animaciones tienen un porqué y un para qué, cada animación tiene que ver con un personaje, para mí acompañaban lo que decían y lo que escuchaban.

¿Por qué contar la historia de estos músicos?

Para mí contar tiene que ver con redescubrir nuestra identidad, hacernos cargo de lo que somos, de artistas, de trayectoria, esto inmortaliza, no han tenido su reconocimiento o en algún momento no los acompaño la fama o su propio éxito. Creo que el arte es la cara de un país y la música es el arte más popular que existe. Además son amigos y se merecían que yo haga eso por ellos, y más allá de eso se encontrarán con personajes un tanto alejados, laburantes haciendo música, dignifica y para mí estaba correcta la elección.

¿Qué fue lo que más te atrajo de cada uno de ellos?

Su propia personalidad, su música, su cariño hacia mí, pero por sobre todas las cosas, lo más interesante para el espectador es un pensamiento consecuente, real, auténtico y verdadero sobre el arte que ellos hacen, y si bien todos cambian, en lo profundo de cada uno, siempre van a un mismo lugar, el de no tranzar, de replantearse las cosas, escribir canciones de amor tocadas por personas de verdad, no por máquinas, fuera del establishment, de lo que tiene que hacerse para vender más, cada uno es tremendo personaje y estar con ellos es increíble, son fuera de serie, eso me resulta interesante para la película y la vida, me gusta elegir, y los elijo a ellos para hacer una película.

¿El cine documental musical no se ha desarrollado mucho en el país, por qué crees que es esto?

Yo trabajo haciendo este tipo de cine, por eso no es una buena pregunta para mí, el cine y la música es un maridaje o matrimonio único, que no se va a separar nunca y unirlos en el documental es poder contar historias, no hay películas sin música y para mí este tipo cobró un desarrollo, hay más gente que se anima, y está bueno, hay posibilidades de desarrollo, hay que ver el tema de SADAIC por derechos, que se podría ver, hablar de canones más bajos, sobre todo para películas de bajo presupuesto. Creo que hay producción, y que en los festivales, en donde siempre funciona el cine documental musical, no entiendo cómo no hay un festival de cine musical.

¿Vas a seguir en esta línea de recuperar a partir de la nostalgia y la cinefilia a exponentes de la cultura musical popular? ¿Estás pensando en algún nuevo proyecto?

Si, de hecho estoy trabajando sobre un bar mítico en París, la película se llama “Un sueño en París”, la historia la lleva adelante Jean Pierre Noher. Voy a seguir haciendo este tipo de películas, pienso en una ficción relacionada con la música, que me permite por dos o tres años hacer algo entretenido para mí, puedo filmar músicas, no me inspira filmar otra problemática, ni muy heavy, tengo que convivir día y noche, prefiero pensar en un músico y no en un político que robó plata, o conflictos que tengan que ver con otra cosa, por eso prefiero hacer esto.

¿Cuáles son tus expectativas antes del estreno?

Las de siempre, mientras más gente venga a verla mejor, que la película tome vuelo propio, que pueda trascender las fronteras, más allá de los artistas, ojalá tenga larga vida “El Club de los 50”.

 

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