Entrevista: Sebastián Caulier, Patricio Penna y Felipe Ramusio Mora hablan de “El Corral”.
El director y los protagonistas de EL CORRAL, estreno de la semana, nos hablan sobre la película y la experiencia del rodaje.
Sebastián, esta es tu segunda película y volvés con el tema de la educación ¿por algo en particular?
Más que de la educación, la escuela como contexto para hablar de la adolescencia como tema, no es algo consciente, sino que las dos historias surgieron juntas y la otra terminó ganando, este tal vez me tomó más tiempo.
¿Te fue difícil encontrar a Patricio y Felipe?
Trabajamos con Maria Laura Berch, desde la nada misma, cómo me los imaginaba y ella me los hizo redimensionar.
¿Cómo los imaginabas?
Todo el trabajo con ella, de hablar, de hacer el casting, el personaje de Gastón era originalmente más villano o psicópata y a raíz del trabajo y los ensayos le encontramos un perfil más débil, sacándolo de ese lugar y convirtiéndolo en un chico más, no el villano, ese trabajo de humanización fue fundamental.
¿Fue difícil entrar en los roles?
Ramusio: fue muy interesante hacer de Gastón, empezamos con ensayos acá antes de ir a Formosa y de a poco empezamos a encontrar esto que no sea un villano, con una personalidad que atraiga, que lleve al lugar algo nuevo, intrigante, no sólo en Esteban sino también en sus compañeros, María Laura fue de mucha ayuda.
Penna: María Laura fue clave para encontrar el personaje, ella te decía bien qué buscaba en la escena y después te lo mostraba en un plano más grande y un nivel de crecimiento del personaje. Era clave, te decía qué buscaba en la escena, cómo y después uno lo actuaba, con el director hicieron muy buen equipo. Algo clave que me dijo es que Esteban tenía una curva de aprendizaje, algo bien preciso.
¿Cómo fue la relación entre ustedes fuera del rodaje para poder interpretar a Gastón y Esteban?
Ramusio: Ellos nos eligieron porque algo del personaje tenemos los dos y al estar todo el tiempo allá en Formosa era como una película en paralelo, se dio un vínculo entre nosotros que a la hora de llegar con la ciudad encima, ya llegábamos haciéndonos chistes o una carga que hubo que llevarla al extremo.
Penna: Yo no sé qué veo del personaje en mí, pero si hubo momentos de relajación y de trabajo, y cuando llegamos a Formosa ya teníamos horas de interacción y pudimos construir un buen vínculo con él. Me considero bastante distinto a Esteban, que es más sumiso y callado, soy lo contrario. La relación fue buena.
Sebastián buscaste esto para que puedan sostener la carga dramática de la película?
Sí, y al margen de esto, en las películas en las que se viaja, en las que todos convivimos, y no desconectas, de lunes a lunes, coincidiendo los tiempos de descanso, eso fue fundamental para lograr una confianza absoluta, eso jugó a favor, también con los técnicos, esta química de rodar afuera es extremadamente sana para la propuesta.
¿Cuánto duró el rodaje y la escritura del guion?
El rodaje cinco semanas, la escritura mucho tiempo, lo empecé, lo abandoné, lo volví a agarrar, fue una decantación de procesos.
En el momento que arrancaste no existía hablar del bullying…
Por eso arranco así la película, no existe en la película porque no se usaba la palabra, era además algo aislado en invisible. Cuando empecé no se utilizaba la palabra, pero el disparador es la escena cuando le tiran piedras a Esteban al salir de gimnasia, algo que tenían como costumbre unos amigos de un amigo, no estaba aún localizado como problemática, sino que era algo que pasaba, después cuando teníamos la declaración de interés del INCAA ahí apareció lo del bullying, yo jamás había pensado en la problemática, porque para mí era contexto de una historia. Creo que de alguna manera la agenda mediática puso el eje ahí.
Y la película será leída desde ahí…
Seguramente, y es totalmente válido, los tiempos cambiaron, existe la palabra, está localizado y se combate institucionalmente, algo impensable en los noventa.
¿Por qué la localizaste en 1998?
Porque el universo es muy autobiográfico y tenía ganas de contar ese colegio, esa adolescencia, la de Formosa, que conocí y no otra, ese período de la historia en ese lugar, me resulta muy difícil, tal vez porque la escribí e hice, concebir esa historia en otro espacio temporal, puede ser, pero no lo sé, para mí la historia es hija de ese contexto.
¿Cuál fue la escena más difícil de hacer?
Ramusio: todas las escenas que hicimos de noche, hacía mucho calor, había muchos mosquitos, el ambiente era completamente diferente, la situación te ponía de otra manera.
Penna: En mi caso la escena de sexo, me fue incomodo, salió bien, me veo con cara de psicópata, y después quizás alguna que pudo haber costado más por ejemplo las que involucraban emociones fuertes como la del baño, que voy a llorar, fue al tercer día de rodaje, un desafío para mí que no había rodado antes.
Y para vos Sebastián ¿cuál fue la más complicada?
Hubo varias, una muy tensa, fue la del incendio del auto, la pasé mal, porque estábamos haciendo algo de riesgo, aún con los bomberos ahí, nervioso, y hacía tanto calor que, si bien había una persona encargada de los efectos, el reguero de combustible, por el calor, se evaporaba instantáneamente, entonces la escena comenzó a peligrar, hicimos varias tomas de eso y el fuego no encendía, lo logramos, cuando empezó se prendió mucho y las llamas se elevaron mucho, ese fue el momento de más tensión. Disfruté mucho las escenas más íntimas entre ellos.
¿Cómo fue verla en el BAFICI y las expectativas ante el estreno?
Caulier: fue muy bueno porque la ví por primera vez en sala y con gente, habíamos hecho proyecciones pequeñas, un enigma, pero verla a sala llena en el BAFICI fue muy genial, la recepción fue muy buena. Estrenamos cerca de la muestra pero estamos aplicándola a muchos festivales, porque nos gusta la parte de preguntas y respuestas con el público y espero que la vea mucha gente.
Penna: No la había visto y quería verla, para mí era cumplir un sueño, algo que quería desde chico, con 16 años estrenar era algo como un éxtasis, la pasé bien, antes fui a comer con amigos y después me junté con el equipo. La primera vez critiqué todas mis participaciones y en la segunda la disfruté y aprecié cosas mías actoralmente, me gustó, y quiero que la vea todo el mundo y le vaya bien.
Ramusio: la primera vez fue muy intensa, una de las actrices ahora es mi novia, la vimos juntos, tenía una carga emocional la película y la disfruté mucho más la segunda vez, como película completa y dejando de lado mi actuación me gustó mucho, eso era para mi importante, que la película esté buena.
¿Cómo sigue el año?
Ramusio: ahora estoy estudiando y estoy preparando algunas cosas para eso.
Penna: yo estoy en el colegio, estoy haciendo un taller de teatro todos los miércoles y un socio de esta película me llamó para estar en una obra de teatro suya, y después cuando puedo hago castings para ir sumando experiencia, todavía estoy decidiendo qué voy a hacer de mi vida.
Caulier: cuando termine la locura del estreno tengo el guión de mi próxima película, tengo que armar la carpeta para presentarla a mediados de año para filmar el año que viene, es una película de terror, hay una escuela, pero más a modo lateral, voy a seguir con eso.
