Entrevista: Poli Martínez Kaplun «Es sorprendente, pero muchísima gente ni siquiera sabe que hubo una guerra mundial».

Poli Martínez Kaplun estrena "Lea y Mira" un documento indispensable para seguir analizando el doloroso pasado de la humanidad.
Para conocer más del proceso de gestación del proyecto y sus expectativas ante el estreno, EspectadorWeb dialogó con la realizadora "la primera vez que asistí, ya sabía que serían “Lea y Mira”. Ellas me impactaron desde el comienzo por su lucidez y su enorme vitalidad y también me llamó la atención verlas como personas alegres", afirma con seguridad sobre la elección de las protagonistas.
¿Cómo surge la idea de la película?
Junto con un amigo Lucas Werthein, tuvimos la idea de hacer una película con sobrevivientes de la Segunda guerra. Esta guerra se conoce como la más terrible y con mayor cantidad de muertes en la historia de la humanidad, y algunos de sus protagonistas aún están vivos ya que es una guerra que aconteció hace sólo 78 años. En Argentina viven muchos sobrevivientes que estuvieron en campos de exterminio donde se asesinó de forma sistemática e industrializada a 6 millones de personas, de los cuales un millón y medio eran niños.Fuimos a buscar estos niños que lograron de milagro sobrevivir y que hoy tienen entre 80 y 90 años
¿Cuánto tiempo duró el rodaje de las entrevistas? ¿Cómo fue la decisión estética de las mismas?
El rodaje se realizó en unas diez jornadas de filmación. Cada escena que decidí grabar fui hablando con el director de fotografía acerca de cómo plantearla, qué tipo de planos, qué acciones íbamos a estar registrando o entrevistas
¿Cómo seleccionaste a las entrevistadas?
En la Fundación Tzedaka hay un grupo de taller literario de sobrevivientes del holocausto y ahí asistí durante un año para conocerlos y decidir quiénes serían los protagonistas de la película. La primera vez que asistí, ya sabía que serían “Lea y Mira”. Ellas me impactaron desde el comienzo por su lucidez y su enorme vitalidad y también me llamó la atención verlas como personas alegres. No pensé que podía hasta recuperarse la alegría, en ciertos momentos al menos, luego de haber pasado literalmente por el infierno. Además, ellas tienen una relación de mucha fraternidad y amor y eso también yo quise desde un comienzo bucear en la película
¿Cómo lograste tanta intimidad con ellas? ¿Creías que era esencial para poder encarar la película?
Cuando empecé a ir a la Fundación Tzedaka, al taller literario de los miércoles, me quedé un año asistiendo. Allí hay varias voluntarias que tan sólo sirven la merienda o llevan y traen a los asistentes, que son todas personas mayores; no me fue difícil entonces que me aceptaran a mí también. Les conté desde un principio mi intención de hacer un documental y ellos lo aceptaron como algo natural desde el primer momento. Establecí un vínculo no sólo con “Lea y Mira” sino con todo el grupo. Fue una actividad muy conmovedora, de mucho aprendizaje para mí. Con “Lea y Mira” me encariñe especialmente. Desde el primer día supe que ellas serian mis protagonistas. Hoy tengo un vínculo personal con ellas como si fueran de mi familia, como si fueran abuelas mías. Sí, creía desde un primer momento que era esencial lograr un vínculo con ellas de manera de poder al prender la cámara continuar con esta manera íntima y natural de relacionarnos. Me parece que eso se trasmite en la película; Hay una secuencia muy importante en donde ellas dialogan. Estábamos todo el equipo filmando, unas seis, siete personas y sin embargo el diálogo entre ellas era de mucha intimidad. Creo que eso se debió a la sensación de familiaridad que habíamos logrado
¿De dónde salió el material de archivo?
El archivo mayoritariamente es el del Museo del Holocausto de Washington. Ellos tienen un gran archivo de fotos y películas sobre los campos y la persecución a los judíos durante la guerra. También hay archivo de Argentina, del Archivo General de la Nación
¿Cuánto tiempo duró la investigación previa al rodaje?
Duró un año aproximadamente
¿Quedó mucho material afuera? ¿Cómo fue el proceso de edición?
Sí, quedó mucho material, muchas horas filmadas. En la edición fuimos armando el guión , la estructura de la película; había mucho material, teníamos que decidir qué quedaba afuera y lo que entraba. Fue una tarea muy ardua, de muchas visualizaciones. Es un gran mérito del montajista, Ernesto Felder que hizo de editor y finalmente de coguionista ya que en el montaje decidimos la estructura del documental.
¿Quién esperas que vaya a ver la película? ¿Quién te gustaría?
Me gustaría que la vea mucha gente, especialmente la gente joven, que se vea sobre todo en escuelas; de hecho, luego de la presentación en salas y en televisión junto con el productor, Lucas Werthein, tenemos intención de hablar con el Ministerio de Educación y con las Universidades y aportar la película a la currícula de historia. Es sorprendente, pero muchísima gente ni siquiera sabe que hubo una guerra mundial hace relativamente pocas décadas y menos lo atroz que fue. Allí murieron 50 millones de personas y se asesinaron de manera industrializada y sistemática 6 millones de personas en Campos de exterminio. Un millón y medio eran niños. Mi intención con la película es amplificar el legado que “Lea y Mira” se han propuesto trasmitir en su vida para que esto nunca vuelva a ocurrir. Como ellas dicen: que al menos tanta muerte y tanto dolor tenga algún sentido
¿Cómo crees que ayuda tu película a seguir comprendiendo estos sangrientos hechos?
“Lea y Mira” tienen 89 y 90 años. Ellas, así como otros sobrevivientes no tienen muchos años más de vida. Dentro de poco tiempo, todos los protagonistas de esta guerra terrible ya no estarán ; todavía hay gente ignorante e infame que niega lo que pasó en esta guerra; dicen que esto no ocurrió , que no hubo , por ejemplo, campos de exterminio, que son todos inventos La película da testimonio en primera persona de que esto sí ocurrió
A nivel personal, mientras las escuchabas relatar, ¿qué te pasaba por dentro?
Desde el primer día que fui al taller en Tzedaka hasta hoy que sigo viendo y reviendo la película para hacer los últimos ajustes, me embarga una enorme emoción. Me conmueve muchísimo su historia y su fuerza, la inmensa energía y vitalidad que han tenido para enfrentar su presente y apegarse a la vida
¿Cuáles son tus expectativas ante el estreno?
Me da mucha curiosidad la reacción de la gente; qué les sucederá al ver la película, qué fibras tocará. Al día de hoy la vio un grupo muy chico de personas. Estoy ansiosa por presentarla
¿Estás con algún nuevo proyecto?
Sí, estoy haciendo una nueva película. También es sobre la Segunda Guerra. Es la historia de mi familia, que se escapó de la Alemania de Hitler. Hace pocos años mi madre y mis tías recuperaron la casa que había sido de mi abuela en Berlín. Ese episodio incidental me hizo preguntarme sobre mi identidad de alemana y judía y sobre la diáspora que ha vivido mi familia durante todo el siglo XX; en la película, voy detrás de esas preguntas.
