Entrevista: Pablo Pinedo «cuando el pueblo se une consigue cosas».

Invitado por el Festival de Cine Migrante, el realizador Pablo Pinedo presenta NOMA en la muestra.
Para conocer más del proyecto hablamos con él luego de una visita a un lugar emblemático de la ciudad.
Volvés recién de la EX ESMA, ¿cuál es tu impresión?
Que ha sido muy sistemático, como una fábrica, encuentro similitudes con la dictadura española, no por su sistematicidad, y que cuando hay un Estado la gente no tiene control, pocos deciden ciertas cosas y si quizás eso cambiase no pasarían estas cosas, tengo ideas anarquistas, de poder delegar el poder en la gente, creo que eso sería diferente.
Estas ideas ¿cómo las aplicas al sistema?
Me lo he planteado varias veces, tenía la idea de hacer una cooperativa audiovisual, hacer algo diferente, mi padre trabajaba en MONDRAGON, en una siderurgia, con estas características, cuando había ganancias todos ganaban, y pasaba eso también con las pérdidas, hay que encontrar a la gente, en la industria del cine la gente es individualista, y hay mucho freelance, no hay producción continuada, ver eso, los roles. Vivo en Ciudad del Cabo y hace unos años hubo un congreso sobre el tema y una ong tenía armada una estructura así. En ficción debe ser más fácil que en documental.
¿Qué te llevó a ser director?
Empecé con fotografía, era mal estudiante los últimos años y decidí trabajar y estudiar a la tarde, a los 20 hice una actividad relacionada al cine, siempre fui más autodidacta, “Noma” es mi primer largo documental, nunca he hecho ficción.
¿Por qué crees que el cine documental en el último tiempo ha posibilitado la visibilización de determinados temas?
Puede ser la accesibilidad a los medios de producción de un film, no económicamente, con un celular hoy puedes hacer una película, ahora cualquiera, para bien o para mal, puede hacerlo, más allá de la hiperconectividad, porque también es difícil discernir qué sirve y qué no. Yo tuve mucha suerte y pasión, “Noma” lo produje yo, busqué financiación pero no apareció. Fue de cabezonería, por la causa, por mi primer largo. Tuve que poner bastante dinero.
Y ahora viajas por el mundo…
En realidad más la película que yo.
¿Los festivales potencian las películas?
Depende, en Burbank por ejemplo he tenido funciones con tres o cuatro personas, y en Francia estallaban las entradas, tiene que ver con el país, el bagaje socio histórico, allí la ronda de Q&A fue increíble. Hay muchas cosas que condicionan, el festival, el tiempo que viene haciéndose, la programación, todo, te dicen por ahí no voy porque son muchas películas políticas.
El cine es político…
TODO, pero hay veces que los canales tradicionales no permiten la exhibición, los beneficios y contras de internet, buscas y encontrarás todo, un documental sobre mapuches en no sé dónde, lo buscas y está, pero que alguien vaya a la sala a verlo es distinto. La idea de “Noma” era hacerle llegar a la clase dominante la idea de las necesidades de esta gente para vivir en un espacio de dos metros. Los medios minimizan todo, reducen un corte por derechos en un tweet, hay un proceso allí, y lo eliminan. Quería que vieran qué les pasa a esta gente en el país, y claro que no la irán a ver por voluntad propia, por eso busqué financiación para mostrarla, proyecciones al aire libre y más. Los que van a verla ya sabían de qué iba, peor en Sudafrica no se han hecho documentales sobre esto, nos preguntaban por qué tenía que ir un blanco a hacerlo, porque nadie lo hizo, de hecho yo registraba desahucios que terminaron como pruebas, porque demostraban que la gente estaba desde antes.
Tu cine era el testimonio…
Claro, y de hecho sirvió para demostrar que la tierra privada no era una ocupación orquestada, en mi documental se ve esto, esa era la idea, de seguir a la comunidad, viendo como por acción directa ocupaban. El documental demuestra que cuando el pueblo se une consigue cosas.
¿Por qué tendrían que ver el documental?
Le he puesto mucho cariño e intención cinematográfica, con cuestiones de neorrealismo y surrealismo. Quería transmitir ciertas ideas, dramaticé algunas para que comprendan lo que vive esa gente, en chabolas, y puse imágenes viejas para que comprendan que en 50 años eso no ha cambiado nada. Para mí es entretenida, al punto de poder disfrutar con algo así.
