Entrevista: Pablo Giorgelli «No me interesaba hacer una película militante».

Tras un exitoso recorrido por Festivales de cine, “Invisible” de Pablo Giorgelli llega a los cines.
El director de “Las Acacias” nos trae la historia de Eli, una adolescente que intenta sobrevivir en un mundo que le exige cada vez más. Protagonizada por la debutante Mora Arenillas, Mara Bestelli y Diego Cremonesi, entre otros, la propuesta reflexiona sobre el lugar de la mujer, el embarazo no deseado, el aborto y otras cuestiones que aún no tienen resolución en nuestra sociedad. Para conocer más de la propuesta y su desarrollo dialogamos en exclusiva con el director.
¿Cómo apareció la historia de Eli y el disparador del film?
Después de terminar “Las Acacias” y de dar prácticamente la vuelta al mundo con la película, una sorpresa para mí, decidí tomar distancia, alejarme de eso que había sido tan especial, no me quería confundir y pasó un tiempo largo. Luego tuve el deseo de hacer algo con la adolescencia, acopié material, fotos, notas, lo que se me ocurría, y tenía varias cosas, un personaje, y un universo, La Boca, donde me crié, porque al hablar de la adolescencia conecté con mi adolescencia. El mundo de Eli aparece, me sorprende que sea un personaje femenino, pero avancé, surgieron varios bocetos, y así surgió, no desde el embarazo y el aborto, sino que esto inició con María Laura Gargarella, con quien hicimos el guion juntos, nunc anos propusimos de entrada hacer algo sobre el embarazo y el aborto, aunque lo aborda, y con rigor, pero para mí es una película sobre la adolescencia y el desamparo en la etapa. Además quería mirar más allá del embarazo y hablar una posible adolescencia, e incorporar el contexto social y político.
¿Cuánto tiempo te llevó encontrar a Mora, pieza clave del relato?
El proceso fue largo, siempre me tomo el tiempo necesario para encontrar los actores ideales, para “Las Acacias” lo hice y me sirve además para realizar la etapa final de escritura, sabiendo quién serán los actores. Con María Laura Berch hicimos casting durante un año. Al principio había aparecido Mora, pero era muy chica, tenía 15 años. Vimos 300 chicas y decidí volver a Mora, ya tenía 17 y supo manejar sutilezas y el tono que quería, como así también el conflicto interior, sin subrayados ni sobreactuación, en el cine un gesto mínimo puede ser enorme y Mora encontró la medida justa, y una vez que la definimos trabajamos y ensayamos mucho, para no revelar, que el conflicto sea interno, contenido, que la procesión vaya por dentro y confiar que la sumatoria de escenas revelaría información. Mora lo captó e “Invisible” no sería “Invisible” sin ella, es el alma para mí.
¿Y al resto del elenco? Mara, Diego, compañeros de escuela…
Lo hicimos también con María Laura, me gusta tomarme tiempo, porque ahí está la clave para que el proyecto funcione, no me gusta trabajar sin conocerlos, generando un vínculo de trabajo o de amistad, me gusta saber con quién trabajo. Me tomo tiempo, involucrándolos como lo hago yo, porque el cine es un trabajo colectivo, con todos lo hago, no me siento cómodo si no lo hago. Cuando lo vi a Diego comenzamos a hablar, es una de las claves para que la película funcione y contar el conflicto de Eli. El trabajo de Diego sirve para contarlo, de manera sutil. Mara increíble, de una generosidad enorme. Agustina Fernández, la amiga, debuta, Paula Fernández Mbarak, Jorge Waldhon, es actor y veterinario y nos ayudó mucho. Para mí los actores están todos bien.
¿Realizaste algún tipo de investigación previa sobre la problemática que atraviesa la adolescente?
Surge desde el lugar de la adolescencia y lo primero que apareció fue el personaje de la madre. Ese vínculo, en un hogar empantanado, ninguna puede salir, es un hogar fangoso. Cuando aparece la posibilidad que el personaje de Eli quede embarazada, lo tengo o no lo tengo, y la posibilidad de abortar o no, ahí detuvimos todo e investigamos mucho con adolescentes, instituciones, organizaciones, en salitas de barrio, en hospitales, fue una investigación muy larga. Y ahí fue vital que no siempre se ve en algunas clases la posibilidad de embarazo adolescente. Uno siempre lo mira desde un lugar, acá como hombre de 50 años, por lo que me nutrí para entender y conocer cómo ven las cosas los adolescentes. No es lo mismo un adolescente de la clase popular que el de una clase acomodada. Hice el trabajo de convertirme en Eli y desaparecí, por eso está filmada de esa manera, y no quería que se note mi trabajo de director, quería que Eli contara todo. Obviamente que es una construcción que hice pero poniéndome en el lugar del personaje.
Por momentos uno olvida que está viendo una ficción. ¿Cómo fue el proceso para que se naturalizaran escenas y la cámara "desaparezca"?
Durante el proceso de escritura cuando entiendo y decido que se cuente desde el punto de vista de Eli entiendo que tengo que desaparecer y eso define todo, la puesta de cámara, el tono de las actuaciones, escenografía, vestuario, todo tiende a que la película transcurra en un carril lo más naturalista posible. Además quería no dejarme tentar por cosas impuestas, no quería manipular las cosas hacia un lado que no tenga que ver con el personaje. En cada película trato de entender cómo tiene que ser, acá, directa, simple, sin vueltas, las cosa que suceden son las que necesita el personaje y ya. Eso tiene que ver con la elección del punto de vista, me di cuenta que tenía que desaparecer para ser solidario con el punto, no me preocupé en el espectador por si engancha o no, sino por el personaje, me gustaría que se vea, pero hago la película que quiero hacer sin tentarme, como en este caso. Además de evitar los recursos narrativos quería evitar hacer una película militante, quería enfocarme en Eli, con esa madre, este Estado, este contexto social, sin levantar el dedito y con un final aleccionador. Quería contar el conflicto interno de esta piba y que lo resuelve como puede desde su mirada del mundo, no desde la mía, tengo mis ideas sobre muchas cosas, pero acá tenía que contar el mundo de Eli. Tuve que encontrar posibles respuestas y decisiones orgánicas a su posible punto de vista y su mirada del mundo.
¿En tus películas el "universo" de los personajes potencia la historia que contas, cuánto tiempo te lleva el scouting de locaciones y cuánto imaginas en la escritura del guión esto?
Estuvo presente desde el arranque, cuando decidí trabajar con la adolescencia inmediatamente aparece el barrio de La Boca, donde vivi gran parte de mi vida, aún vive mi madre y amigos, pero no fue la razón principal, La Boca, San Telmo, Barracas son barrios de clase popular trabajadora, y eso me permitía rápidamente con un par de pinceladas contar el universo de Eli, que no es un dato menor, la pertenencia de clase configura decisiones sobre el embarazo no deseado, la decisión de abortar o no abortar, quería contar un universo que tenga que ver con la clase trabajadora y contar algo del contexto social y político actual o de los últimos dos años. En “Las Acacias” también, la ruta, es algo que es para mí escencial a los relatos, al universo intrínseco de los personajes que los termina de completar y contar, tal vez no específicamente qué lugar, pero si qué tipo de hospital, auto y vivienda tienen, eso define a los personajes obviamente.
¿La película propone una mirada sobre el aborto que no juzga nunca las decisiones, qué crees que aporta "Invisible" al momento de debate que se está viviendo?
Mi posición personal es que el aborto tiene que ser legal, pero acá yo quise lograr cuál podría ser una mirada o la mirada de Eli, ver qué decisión puede tomar, con esa madre, en ese hogar e “Invisible” sigue sus decisiones. No me interesaba hacer una película militante, ni un documental sobre el aborto o ponerme a contar qué es lo que yo pienso de eso, evitando circunscribirla al aborto, hay algo más. Me interesaba dar una mirada más amplia que genere preguntas y reflexiones y que el espectador la complete desde su óptica. Me parecía mucho más rico y esto es un hecho artístico, no pedagógica y desde ese punto me tomé la libertad de lo que creía tenía que hacer. Sé que puede generar división o controversia, aunque la repuesta es positiva, no sólo en Festivales sino en públicos diversos. Estamos ilusionados esperando el estreno este 8 de marzo.
¿Cómo te gustaría que reciban la película al momento del estreno?
Ilusionados y con expectativas, no me da lo mismo que vaya o que no vaya la gente, no al punto de hacer cualquier cosa con la película que sea vista. Si genera un debate y visibiliza el tema sobre el aborto me parece bien, si aporta un mínimo granito a esto es hermoso y que excede mis expectativas. Me gustaría que la vean ahora en los cines o luego en su recorrida futura.
¿Te interesa qué te puede decir la crítica sobre la propuesta? Viene con varias elogiosas de festivales…
Lo que diga la crítica siempre me interesa, desde ya, siempre es un elemento que pertenece al quehacer cinematográfico y que ayuda a tener otras claves para leer una película, claves que a veces yo no tengo y me sirven para entender lo que hice desde otro ángulo. Algunas me parecen precisas, otras no, pero esta bien, son las reglas del juego, cada uno puede opinar y escribir, lo tengo clarísimo, no me preocupa personalmente, aunque cuando tenés buenas críticas la cuestión comercial funciona, y si no se reciente, y para llegar a otros públicos si son malas te cuesta llegar, no me copan las críticas maliciosas con destrucción. Andre Bazin decía que prefería no hablar de las películas que no le gustaban, me interesa la gente que ve las películas en el cine, no en un link, en la sala la experiencia es diferente, hoy pasa mucho, ven el link, los festivales también, hagan su trabajo véanla en el cine. Esoty muy contento como fue recibida, después de Venecia, las críticas de los principales medios fueron muy buenas, las de THR y Variety, me gusta el análisis que han hecho de la película, varios medios italianos, las críticas de medios locales por su paso en MDQ también fueron bien. Me pasó también con “Las Acacias” que la crítica me ha tratado muy bien.
Sintéticamente, ¿por qué y quién debería ver "Invisible"?
En este caso creo que debería verla un público amplio, es para mucha gente, puede ayudar a entender una cuestión y ver el otro lado, y la película llega en un momento, de casualidad, allá por 2012 arrancamos, justo, con temáticas a trabajar urgentemente, no sólo el aborto y el embarazo adolescente, sino también la igualdad entre mujeres y hombres, excepto niños, la pueden y tienen que ver todo el mundo, ojala genere “Invisible” debate, pensamiento y acciones.
"Invisible" se estrena en cines argentinos el 8 de marzo.
