Entrevista: Nahuel Mutti «No trabajo para la gente, sino para mí».

Camaleónico, multifacético, este año Nahuel Mutti ha tenido una presencia en la cultura como nunca con múltiples roles en cine, TV y teatro.
A los estrenos de las recientes producciones cinematográficas “Primavera” (2016) de Santiago Giralt y “La noche del lobo” (2012) de Diego Schipani, el actor agrega un protagónico en “Hombre Viajando en Taxi” de Ricky Pashkus, una obra que desentraña los misterios de la noche y desdobla a los protagonistas en alteregos “alterados” en busca de pasión, en una puesta de avanzada, milimétrica, que juega con el musical, pero también con el drama.
En breve estrenará “Generación Beatnik” con una revisión sobre un grupo de intelectuales que marcaron a fuego la cultura y sigue con una participación en Space en una serie de género.
Sobre todo esto EspectadorWeb dialogó con el prolífico actor para conocer más de sus proyectos y preparación de cada rol.
¿Cómo te sentís con este año tan movido de trabajo?
Me siento bien, feliz, un poco cansado físicamente pero son esos agotamientos o cansancios lindos. Sembré bastante para poder estar tan activo en teatro y cine como está pasando.
Estuviste también con La Leona en la televisión…
Sí, lo grabé el año pasado. El 27 se estrena en Space “Mucama de Vampiros”, son 13 capítulos y por lo que presiento, porque no vi nada, que va a estar bueno.
Estrenaste “La noche del Lobo”, con un registro diferente tuyo, casi de investigador o pesquisa en medio de un desamor, ¿cómo fue componerlo?
Siempre trabajo con lo que un poco quiere el director y con lo que pide el libro, y lo que siento, y lo hablo con el para ir en un mismo camino. Lo escuché a Diego, que quería que el personaje sea gay pero que no se notara, que no sea afeminado, que sea casi un heterosexual y esto de la pesquisa que decís, de investigador de la noche, está presente, y luego protege a quien busca, y deja de lado la idea de vengarse.
¿Fue difícil interpretarlo?
Hubo escenas complicadas pero lo resolvimos bien con el equipo con Tom y el resto, yo soy mucho de laburar en equipo, no laburo solo, sino con todos.
Y justo en la semana del estreno de la película también estrenaste Hombre viajando en taxi, con una coordinación enorme y una precisión increíble. ¿Cómo te llegó la propuesta?
El desafío me lo ofreció Ricky Pashkus, me acercó la idea, es un teatro musical, pero no es musical, es el anti musical, el que sigue el género la va a odiar. Se transpira mucho la camiseta, es una hora y veinte arriba del escenario, y no bajamos nunca, hay audiovisuales, es un trabajo bien digno, además está en el San Martín. Me gustó también hacerlo por lo no convencional de la propuesta, si se sigue mi carrera es lo que busco, me sienta bien y va con mi elemento. Es lo que me plantee como objetivo y está llegando y por eso siento que hago lo que pensé en un momento.
Como actor, ¿qué te requiere la obra además de la atención?
Si, tenés que entrar al pie, o en la base de las canciones y quizás en una escena varias, pero acá tenés que entrar justo a tiempo, es divertido, un desafío, y me entregué para aprender, es nuevo para mí el musical y el resultado es bueno, estoy contento con el resultado, estoy entusiasmado con el proyecto.
Además estás por estrenar “Generación Beatnik”, ¿cómo coordinas todo?
Estoy ensayando de día, ahora empezamos cuatro o cinco días a la semana y falta poco para estrenar, y la propuesta me llegó hace tres semanas, y tuvimos que ensamblar todo rápido, ensayo de día y a la noche está el teatro, por eso el cansancio. Pero lo hago porque quiero que la gente me vea en otro color, yo estaba muy pegado a mi imagen televisiva y quedó en el inconsciente colectivo y ahora que me ven en otra cosa se sorprende, igual yo no trabajo para la gente, sino para mí, por eso en lo personal estoy muy contento.
¿Cómo sigue el resto del año y el 2017?
Además de lo que hablamos llega “UPA 2” con un pequeño papel, y está la posibilidad que en Diciembre llegue “Anagrama”, de Santiago Giralt, y está la posibilidad de salir de gira con las dos producciones.
