Entrevista: Mauro López «La parte más dura que fue tratar de meter la película en el circuito comercial».

En blanco y negro, y rodada durante una semana de manera independiente, "Armonías del caos" (Argentina, 2014) marca el debut en la dirección de Mauro López.
Con Lorenzo Quinteros, Carlos Echavarría y Sergio Pángaro como figuras centrales el filme se introduce en la rutina de una familia particular y cómo a partir de un hecho sorpresivo uno de ellos debe tomar una drástica decisión.
EspectadorWeb dialogó con el realizador días después del estreno comercial para conocer más del proyecto.
¿Cómo seleccionaste al cast?
La elección de Lorenzo Quinteros estuvo decidida desde la misma escritura del guión, mientras lo hacía veía a Lorenzo interpretando la historia, no podía haber otro, y para suerte mía y de la película, Lorenzo aceptó. Carlos Echevarría también fue elegido de manera similar. Yo estaba haciendo un taller de dirección de actores que Carlos daba, y además de haberlo visto en varias películas, me cautivó su forma de actuar en vivo, frente a mí, así que no dudé y cuando tuve el guión listo, le propuse el papel. Con Sergio se remonta a muchos años atrás, allá por el 2004 teníamos con un amigo una productora de eventos y nos contrató la empresa CARGIL para armar uno en General Hacha Provincia de Buenos Aires, como presentador llevamos al Pato Galván y como artista a Sergio Pángaro y Baccarat, cuando Sergio subió al escenario y comenzó su show quedé hipnotizado, cautivado, y me dije a mi mismo que algún día iba a trabajar con Sergio y así fue, siete años después le ofrecía el personaje del Killer y el aceptó con una risa entre sarcástica y de agradecimiento.
¿Fueron las primeras opciones?
Con los personajes de Lorenzo, Carlos y María Laura no tuve ni barajé otras opciones. Con Sergio mas allá que quería trabajar con él, por un momento tuve en mi cabeza a Pepe Monje, pero lo descarté luego de mi primera charla con Sergio respecto al personaje.
¿Cómo surgió la idea del filme y cuántas versiones tuvo el guión?
El guión surge de un hecho de inseguridad que tuve, pero el hecho en sí no fue relevante, lo que si fue determinante es lo que siguió, toda la burocracia y las formas, a los pasos que uno debe seguir, la policía ingresando a tu casa, el peritaje, luego ir a la comisaría y hacer la denuncia. Sentí una total indefensión, una orfandad por parte del aparato que debe defendernos, la abulia por parte de los efectivos recorriendo mi casa, supuestamente buscando alguna prueba, me pasmó, era como una puesta en escena de algo que estábamos actuando, para que todo siga más o menos como tiene que seguir. Todo lo ocurrido esa noche fue madurando durante varios meses en mi cabeza, fue como asomarse y ver detrás de ese velo que es el contrato tácito que tenemos como sociedad, donde uno cree y acepta ciertas reglas, reglas que parecen graníticas pero que al primer golpe muestran lo que realmente es, una escenografía.
¿Cuánto duró el rodaje?
El rodaje tuvo un tiempo record del 14 al 19 de Marzo 2011, simplemente nos apuraba una sola cosa, la escasa plata con la que contábamos para filmar, así que lo hablamos con el equipo y el compromiso fue total por parte de todos y logramos el objetivo. Una anécdota pinta el compromiso del equipo técnico y artístico. Eran las cinco de la madrugada del primer día de rodaje y estábamos preparando todo para la primera toma, pero el tiempo pasaba y no podíamos resolver algunos problemas técnicos, entonces Lorenzo Quinteros y Sergio Piñeyro (director de fotografía) me llevan a un costado y me dicen “Mauro, me parece que no vamos a poder meter la película en una semana, te proponemos algo, nosotros, todo el equipo te damos una semana más de nuestros trabajos sin que nos pagues, el proyecto nos encanta y no querernos que quede en la nada. Hice un silencio, los miré a los ojos y les dije: “si ustedes me siguen metemos la película en menos de una semana”, así que confiaron en mí se comprometieron y el rodaje se terminó en tiempo record.
¿Cómo se trabajó desde la imagen? ¿Te ayudó tu trabajo previo en publicidad?
La premisa del blanco y negro fue una apuesta y una elección que tomé luego de mucho pensar, porque la película está filmada en blanco y negro nativo, no es un material a color pasado al Blanco y Negro. Fue muy importante el trabajo de Bonzo Scuseira, el director de arte, que le dió a la imagen esa sensación de atemporalidad acentuada por la magia de Sergio Piñeyro en la fotografía. El trabajo en publicidad me dio la rapidez y la efectividad pero con respecto a la estética de la imagen mi influencia es netamente del mundo del cine, soy un gran admirador de los directores alemanes como Murnau, Wiene, Fritz lang y mas para acá Leonardo Favio, Leopoldo Torre Nilson, Polansky, David Cronemberg, David Lynch, Martin Scorsese, Bela Tar entre otros.
¿Tomaste influencia de alguna corriente cinematográfica para Armonías…?
Más que alguna corriente, esta película me pedía un clima, un ambiente y siempre aparecía en mi cabeza “El dependiente” de Leonardo Favio. El clima sórdido, aplastante, por momentos onírico que busqué, se lo debo, salvando las distancias, a esta película.
¿Por qué se demoró tanto el estreno?
Lo primero que retrasó la salida de la película, fue el pedido de interés al INCAA como película terminada, pues fue una producción 100% independiente. Logrado el interés especial del INCAA, vino la parte más dura que fue tratar de meter la película en el circuito comercial, cosa que fue muy difícil, dos años de luchas continuas, porque era una ópera prima en blanco y negro, de un director Argentino que nadie conocía y con un tema difícil como la justicia por mano propia. Todo este combo en un contexto donde las producciones extranjeras copan el casi 100% de las salas, con una oferta indiscriminada y renovada semana a semana hacían imposible siquiera pensar en un estreno comercial, pero gracias a la obstinación y la confianza en el material hoy estamos en las salas.
¿Cuáles son tus expectativas ante la llegada a salas?
Que la mayor cantidad de gente vea la película, porque es una película actual y que da un espacio de discusión y reflexión de lo que nos está pasando como sociedad.
¿Estás con nuevos proyectos?
Listos para presentar tengo 3 proyectos (guiones) “1986” que es un Thriller de suspenso de mi autoría, “La Barra del Fa mayor” una comedia delirante escrita por Ignacio Risso, y “Hasta que el Diablo pueda Olerte” una de suspenso, también de mi autoría.
