Entrevista Iván Gergolet y María Fux: “Me decidí a mostrar cómo la danza puede cambiar la vida de las personas”.

Con una carrera dedicada a la danza, pero principalmente a poder integrar a personas con otras capacidades María Fux ha sido reconocida a nivel mundial por su metodología. El realizador italiano Iván Gergolet (“Akrópolis”) en “Danzar con María” (Italia, 2014) se acerca al particular mundo de la maestra y sus alumnos para poder hablar de la mirada del otro como hacedora de cambios.
Con motivo de la presentación del filme en la Segunda Semana de Cine Italiano Espectador Web dialogó con ambos sobre el proceso creativo del filme y su relación.
¿Cómo llegaste a conocer a María?
Iván: María viajó mucho a Italia y hay varias escuelas en donde se enseña su metodología, mi mujer en Milán iba a una de ellas y la conoció y cuando María dejo de viajar en 2008 ella quiso venir a Buenos Aires para tomar unos seminarios. Me sumé al viaje y Martina (la mujer) me dijo llevá la cámara para entrevistarla.
En primera instancia no iba a ser más que eso pero me di cuenta que María era un gran personaje y cuando la mostré en Italia a mi productor se enamoró de su trabajo, de su vida y me pidió que hablara con María para poder hacer una película. ¿Y cómo fue eso? María: me gustó que a través de un filme quede reflejado lo que he realizado y lo que estoy haciendo, vi que era el momento. ¿Y por qué crees que no llegó antes? Porque el periodismo siempre está más interesado en todo lo que viene de afuera y no en el trabajo que hace uno de hormiga, lentamente.
¿Cómo fue el trabajo entre ambos?
María: Fue largo e Iván tuvo mucha paciencia conmigo, sobre todo cuando creía que era demasiado el acompañamiento de la cámara, hasta que comprendí lo que hacían. Iván: La parte más difícil fue manejar el tiempo, cuando arrancamos no sabíamos que íbamos a necesitar tanto tiempo para hacer el filme, casi cuatro años, principalmente porque no pude instalarme acá, venia, volvía a Italia, iba y venía, esperando siempre financiación, y por eso fue hecha en etapas, demostrando lo frágil que es el cine, porque si no la terminas te quedas con nada en la mano. Cuando empecé por ejemplo alumnas de María estaban de novias y al terminar ya tenían hijos. María: Sin la continuidad me dí cuenta que Iván iba a legar una prueba de mi vida, de lo que hago y eso me daba un enorme cariño y respeto por él.

¿Cómo se acordó sobre qué mostrar y qué no?
Iván: Es algo interesante porque María siempre quiso estar involucrada en todas sus etapas. Ella es una cinéfila apasionada con una idea de cine muy particular. No siempre hemos estado de acuerdo con todo pero ella respetaba lo que hacía. Siempre decía lo que pensaba con fuerza pero nunca puso límites, me dio siempre mucha confianza. María: Yo vivo en el estudio y allí es donde está la respuesta de lo que hago, soy lo que soy y tengo que descubrir y sigo en eso, que es lo que quiero.
¿Y a qué te ayudó Iván con su filme en este punto?
María: siempre creí en su buena fe, es muy querido, muy buena persona y me di cuenta que él tiene un sentido en la vida, con su cámara tiene una verdad, y me di cuenta que a través de lo que él veía de mí el iba a dar a los otros algo, y por eso acepté, con sus tiempos, aunque no fue fácil.
Seguramente realizaste un trabajo de investigación sobre ella y su trabajo, pero cuando la conociste ¿te encontraste con otra cosa verdad?
Iván: Esta película no es una cinta biográfica, me dí cuenta en el estudio que debía reflejar qué pasaba allí y que serán irrepetibles, por eso me decidí a mostrar cómo la danza puede cambiar la vida de las personas, en su intimidad, y me focalicé en eso. Eran cosas muy fuertes. Principalmente la mirada que tiene sobre los otros, con cómo integra, sin lástima. María tiene una mirada muy abierta, no es indiferente. Esa mirada es muy importante, sobre todo cuando somos niños. En ese sentido su trabajo es muy importante.
María: es muy importante esto, tengo grupos heterogéneos y el trabajo no es que es de un día para otro, sino que pasa tiempo para mejorar, pero si llegan de una manera y se van de otra. Sus imposibilidades van transformándose. El problema con el cuerpo y el sí puedes, lucha no el no puedo. Yo abro una ventana para que cambien. Son imágenes que ayudan a encontrar en una mirada ayuda.
Iván: Claro que hay una trayectoria de ella que merece una película de otro estilo, de ficción, con cómo ella militaba en las vanguardias y trabajaba en pueblos lejanos y que alguien un día hará aquí. Ella atravesó todo un siglo y sigue trabando.
¿Cuando viste la película quedaste conforme?
María: Iván ha aportado en imágenes lo que yo soy como persona.
¿Crees que son las mejores?
María: Sí. El movimiento habla y refleja esta idea de si puedo y todo lo que influye en ella.
¿Cómo te sentís presentando la película aquí?
María: esto es un documental de la vida de una persona que hace cosas. Iván: para mí es el momento en el que la película vuelve a su casa, cierra un ciclo y es un momento de mucha emoción. Cuando la muestro entiendo que puede ser un punto de unión entre aquellos que están en camino de conocer su cuerpo y el filme. Veo que al pasar la película las raíces culturales del público no importan porque las emociones son las mismas, muy parecidas, y también equivalentes a las que experimentan en el estudio de ella.
¿Crees que hay algo que no se transmitió sobre ella?
Iván: No me habló de sus maridos María: de mi vida privada no hablo.
¿Ya presentaron el filme?
Iván: Aún no, pero estaremos los dos presentes.
¿Cómo te sentís acompañándola?
María: El ha logrado mostrar como soy y me hace pensar que tengo mucho para hacer, no es que con el filme se ha terminado todo, tengo que seguir, tengo 93 años pero sigo dando las gracias por el mañana que tengo, no por lo que hice ayer porque tengo mucho para dar. Iván ha mostrado parte de mi estudio y de mi vida.
¿Te costó abrirle tu mundo?
María: No, porque para mí el tiene un sentido en la vida con su trabajo.
Iván: Quiero agregar que cuando comencé me sentía frustrado porque veía que no estaba funcionando lo que filmaba, no estuve satisfecho con el primer material, entonces decidí que con el pequeño equipo de producción tomáramos clases con María y eso cambió todo.
María: claro, porque una cosa es ver y otra cosa experimentarlo.
¿Y cómo se movía él?
María: Iván se movía con verdad, de una manera similar a la que filmaba, y que no tenía que ver con que él se hacía el bailarín.
Iván: Esto también me influyó en la estética del filme porque cuando María nos vio tan expuestos para llegar a ella tomó confianza.
¿Estás con algún proyecto?
Sí, una película de ficción, cerca de casa que se va a llamar “El hombre sin culpa” y será una historia de venganza.
¿Y vos María?
Pienso en todo lo que tengo por delante.
¿Vieron tus alumnos la película?
Sí, y se emocionan mucho.
