Entrevista: Diego Velázquez “Me emocionó el libro”.

El multifacético actor coprotagoniza “La Reina del Miedo”, de Valeria Bertuccelli y Fabiana Tiscornia.
Recientemente protagonizó “Necronomicón”, participó de “La Terquedad” en teatro y en breve repondrá “El escritor fracasado”, también en el Cervantes. Hablamos con él sobre la experiencia de rodar bajo las órdenes de Bertuccelli, su personaje y todo lo que viene.
¿Cómo te llega la propuesta?¿Decidiste aceptar aún a pesar de la breve intervención de tu personaje porque el rol es clave en “La reina del miedo”?
El guion me llega por María Laura Berch, me parecía atractivo que era la primera película de Valeria, y me daba intriga ver qué era lo que ella había escrito, lo leí y me emocionó la relación de los personajes, estaba buena, y me emocionó el libro que no es algo que pase mucho cuando lees un guion, y se dio el tema de las fechas, y pudimos y lo hicimos.
¿Fue difícil crear el vínculo tan vívido que se ve en pantalla?
Fue todo relajado y desde la primera reunión, no hice casting, para conocerla, quedamos que lo haría y las jornadas de rodaje eran muy relajadas, no ensayamos mucho para no romper y quemar las cosas, ambas funcionaban muy bien como directoras.
¿Es distinta la conexión con un compañero actor/actriz cuando dirige?
No sé, en realidad es más crear complicidades, eso lo hacés cuando por ejemplo trabajas con actores, acá con el director, y no es alguien que se lanzó sin saber actuar, al contrario, tirábamos las tomas y después de iba a verlas, corregíamos, todo fue muy orgánico, cada película encuentra su funcionamiento, y me parece que esta era muy particular por la multiplicidad de roles de Valeria, pero con Fabiana, una asistente genial, todo funcionaba naturalmente.
¿Pensaron no caer en el golpe bajo con tu personaje?
Quisimos evitarlos, eso sí lo hablamos, para no caer en obviedades del enfermo, del gay, si se iba para alguno de esos lados retirarlos, pensar los momentos en los que la enfermedad aparezca mínimamente, ellas sabían eso, y no me atraía componer un enfermo terminal desde ese lugar, acá es tan todo en relación a ella pensando “acá se tratan mal, acá bien” para que se pueda leer un vínculo de años, vas dimerizando en base a lo que vas haciendo, son como ecuaciones.
¿Cuándo llegan las propuestas para el cine, teatro, televisión, te importa que el rol sea importante?
No, si está bueno está bueno, te pueden ofrecer protagónicos que no están buenos, o roles pequeños que podés hacer con otros trabajos por el tiempo que llevan, acá lo hice, fue invasivo, tuvimos una primera etapa acá, después nos fuimos a Dinamarca, lo hice entre funciones, pelarme. Estuvo buenísimo el viaje y me parecía atractivo el libro, quiero participar de proyectos que estén buenos, y quería acompañar a Valeria, alguien que está asumiendo un riesgo.
¿Cómo es trabajar en “La Terquedad”?
Es un delirio, pero se armó un grupo que hace que las tres horas que estemos ahí esté bueno.
Se escucha en la previa a que salgan a escena buena vibra y cantos…
Sí, fue buenísimo hacerla de nuevo aunque sea un mes, no hubo ningún reemplazo, todos armamos la agenda para poder estar y coordinar, no hago el protagónico, pero tenía ganas de cruzarme con muchos que nunca había trabajado, jugar con los textos que tenía que decir ese cura repugnante y a la ver haciéndolo empático para que la gente se ría con él, y la situación es parecida a la de esta película, porque está Rafael Srpegelburd en un primer plano.
Venís de estrenar recientemente “Necronomicón” ¿cómo fue la experiencia?
Estuvo bueno, la filmamos en marzo del año pasado, había un sueño de Marcelo Schapces muy grande de mucho tiempo de llevar adelante algo de Lovecraft, y cuando leí el guion también me pareció que estaba muy bueno lo de la leyenda urbana, sé que tuvieron en el lanzamiento problemas con las salas, avatares de la distribución.
¿Fue difícil entrar en el universo de la película?
Yo entré a último momento a salvarles las papas, porque lo iba a hacer Luis Luque, no sé cuánto tiempo antes, un mes y dos semanas, como mucho, entré. Igual no había que componer algo muy complejo, porque el personaje se iba enterando, hay algo del género, y de la actuación de género, con contener, a mí me gustaba ver a Harrison Ford, siempre con la misma cara, pero hay algo del género que tiene que ver con eso, sostener eso, y me gustaba probar, Marcelo creía que iba por ahí, hubo coincidencia, fue un mes, me daba intriga qué pasaba con los efectos, son jugadas.
Te gusta arriesgar en cosas diferentes…
Sí, y además acá era jugar en un universo que muy pocas veces podemos, se hace todo realista, tener que pelear contra monstruos y entes demoníacos, me gustaba.
¿Cómo sigue el año de trabajo?
Estoy terminando de rodar “Camping” en Mendoza, es la ópera prima de Luciana Bilotti, es un guion muy lindo y el resto del elenco es todo mendocino, después voy a hacer una película de Franco Berdoglia que se llama “Traslasierra” de Franco Verdoia y reestreno “El escritor fracasado” en el Cervantes, antes vamos al Festival de Colombia con la obra, después de eso voy a hacer una película en Salta que se llama “El Maestro” de Julián Dabien, uno de los técnicos de la serie “La Casa”, y después hay algunas cosas pero no cerradísimas. Es un año con muchas cosas, el año pasado hice teatro y quedaron cosas de cine por no hacer y ahora me encargué que sea al revés para poder hacer cine que está muy bueno hacerlo.
