Entrevista: Alejando Maly «La película es una montaña rusa de emociones».

A días del estreno del documental “Donde estás Negro?” pudimos dialogar con Alejandro Maly.
El filme, que revisa la historia del ventroloquismo en el país, tiene una impronta nostálgica que tiñe todo el relato. Para conocer más detalles del filme EspectadorWeb dialogó con el realizador en exclusiva.
¿Por qué decidiste trabajar con el mundo del ventriloquismo?
Antes de este proyecto había iniciado la investigación para hacer un documental sobre terapia con títeres así ya venía un poco en el mundo de los muñecos. Al poco tiempo de estar con ese proyecto un amigo me conto que tenía un muñeco de ventriloquia y quería aprender la técnica. Fue así como el dio con el CIVEAR y cuando me conto de esta entidad quise ir a verla. Cuando fui me cautivo toda esa escena, un lugar llena de ventrílocuos todos con sus muñecos en las manos, un mezcla de de escenas Fellini y Lynch y Jodorowsky al mismo tiempo, bizarro, mágico, surrealista, ingredientes que buscaba para hacer una película. Y ahí en ese lugar le pregunte al presidente del CIVEAR si había conocido a Chasman y si sabía sobre el destino de Chirolita, y cuando me lo conto, inmediatamente supe que tenía que filmar esa historia.
¿Cómo fue introducirte en él?
Fue un trabajo quizás similar a muchos otros procesos de investigación salvo por el hecho de que me adentre en un mundo que desde afuera se ve muy raro, una cosa de locos. Y de hecho quizás al principio me paso lo mismo, me preguntaba cómo iba a relacionarme con esa gente que habla con muñecos, pero una vez que estas ahí descubrís que son gente como todos, obviamente. Tengo una tendencia a las cosas bizarras o surrealistas así que me sentí muy cómodo trabajando en mundo que tenia esas características naturalmente.
El ventrílocuo más recordado es Chasman, ¿por qué crees que actualmente no hay alguno tan o más famoso que él?
Por un lado creo que el cambio de paradigmas, tiempos televisivos y tecnologías hicieron que este arte se viera un poco viejo, aunque yo no creo que sea un arte que pueda pasar de moda, pero quizás para el público en general puede que le suceda eso. Hay algunos ventrílocuos muy buenos pero no se les da el suficiente lugar por esto que decía, a los productores de la televisión no les sirve y sin esa visibilidad de la tv es difícil ser popular hoy en día.
¿Dividís el filme en tres partes, cómo surgió esta idea?
Ya en guion tenía la idea de dividir en capítulos pero era diferente porque había más. Tenía la necesidad de demarcar todas esas historias para emprolijar el relato. Luego de filmar a la hora del montaje todas esas partes que eran seis las reduje y sintetice a estos tres capítulos. Me parece más prolijo esa división, más elegante y siempre es bueno darle al espectador una información sobre lo que va a ver, aunque un titulo de una placa no diga mucho, sí genera mucho.
¿Cuánto tiempo duró el rodaje?
Durante el lapso de un año filme 25 jornadas
¿Cuánto la edición?
Así como la filmación que tuvo sus parates por temas de trabajos míos, la edición en tiempo neto habrá durado unos cinco meses.
¿Durante la misma surgió la idea de trabajar con una estética vintage?
Eso ya lo plantee en la preproducción, porque en el guion había desarrollado esa idea del cambio de tiempo en la televisión y también porque estamos hablando de un personaje de otra época. Chasman ya me venía asociado a esa estética porque yo lo llegue a vivir así.
¿Por qué la gente tiene que ver el filme?
Porque se va a sorprender mucho. La película es una montaña rusa de emociones va por todos lados, hasta la emoción mas extrema. NO hace falta saber quien fue Chasman ni que te gusten en particular los ventrílocuos. La película va mas allá de eso porque habla de a lo que puede llegar el amor y el compromiso del hombre con las cosas que ama.
¿Estás trabajando en algún nuevo proyecto? ¿Estará relacionado a algún oficio de este tipo?
Estoy desarrollando un guion de documental que fue seleccionado en el laboratorio de proyectos del FIDBA. Es sobre una banda muy importante argentina de los inicios del rock y la idea es hablar sobre lo que significaba la contracultura en ese entonces y la casi total ausencia de ese concepto hoy en día.
