Entrevista a Juan Schnitman, director de «El incendio»: «El acceso a la vivienda en Argentina es un tema sensible»

Luego de haber tenido un importante paso por la Berlinale y el BAFICI que está cerrando en estas horas, charlamos con Juan Schnitman sobre «El incendio». Distendido y en el exterior (se encuentra en Europa en estos momentos esperando competir en Barcelona, Festival de Cinema D’Autor en la sección Talents), charló con nosotros sobre su ópera prima, el proceso de producción y los próximos proyectos.
«El Incendio» es un film áspero, intenso y que trata un tema muy movilizante para los argentinos de 30 y de clase media. Sentiste en Berlín y en las exhibiciones en el exterior que su tema es universal o que el conflicto que presenta es mucho más significativo aquí?
En las proyecciones en el exterior sentí que la historia funcionaba perfectamente, muy parecido a como funcionó aquí. Hay algunas diferencias, salvedades, que yo hacía y explicaba (allí) sobre todo cómo nosotros comprábamos nuestras propiedades, que para ellos resulta muy extraño.
El hecho de sacar un montón de dinero y llevarlo de un lugar a otro no es de lo más común y es una parte importante de esta historia, pero el resto he sentido que es bastante universal y que esa angustia y los sentimientos que atraviesan la película pueden ser interpretados por todos los espectadores de una manera muy similar.
La pareja protagónica, de Lucia (Pilar Gamboa) y Marcelo (Juan Barberini) atraviesa en la cinta momentos de gran tensión, pero se complementa desde la emoción en forma perfecta, cómo lograste ese entendimiento para crear ese vínculo a la hora de rodar? Hubo mucho ensayo, cuáles fueron las estrategias para abordarlo?
El trabajo con Pilar y Juan fue muy gratificante. Yo no tenía tanta experiencia dirigiendo actores antes de esta película por lo cual mi primer preocupación era tener actores que fueran espectaculares y creo que los hemos encontrado con Pilar y con Juan.
Ellos no habían trabajado juntos aunque se conocían. Hicimos un poco de ensayos, pasar el texto, charlar mucho acerca de las nuestras propias experiencias pasadas, las relaciones, los personajes, a modo general de entender que se estaba jugando en cada escena.

Ellos saben mucho más que yo acerca de actuación, es algo que yo traté de blanquear en nuestra primera reunión y que necesitaba de toda su ayuda y que en esta película, los tres nos la ibamos a jugar de lleno.
Luego otra de las estrategias tiene que ver con la puesta en escena. Ahí la idea de estos planos más largos permiten que ellos desarrollen dramáticamente cada una de las escenas. Si bien tiene una complejidad técnica (estos planos secuencia están coreografiados), también tienen esa otra cosa donde ellos tienen que desarrollar la escena de principio a fin y eso para actores que provienen del teatro tan fuertemente, yo creo que fue una ayuda.
Mi tarea en el rodaje era brindar seguridad, contenerlos, habilitar el espacio para que ellos se pudieran brindar al cien por ciento. Todo el equipo técnico en ese sentido colaboró muchísimo, con respeto y seriedad, entendiendo muy seriamente que lo que estabamos haciendo requería de mucho riesgo de parte los actores y que había que contener eso entre todos.
Al margen de eso fue un rodaje muy divertido. Juan y Pilar son muy buenos y pueden entrar y salir de estos estados con bastante facilidad.

¿Cómo fue el proceso de elección del cast? Hay un cuidado destacado en cada secundario (los compañeros del restaurante de Lucía, los padres del adolescente con problemas en la escuela) y todos están atravesados por la misma fuerza. Cómo lograste ese alineamiento con la idea del film?
Yo voy mucho al teatro, sobre todo. Voy más al teatro que al cine, quizás y me gustan mucho los actores. A alguno de los actores ya los conocía o había trabajado con ellos o eran amigos y el resto lo completé yendo específicamente al teatro para completar algunos roles.</p> Yo también me nutro de recomendaciones de amigos de Ale Fadel, Santi Mitre, Linás, Bárbara Francisco. Inclusive Juan y Pilar han tenido las suyas para completar el cast. Y la idea era que cada personaje secundario, no tuviera el tratamiento habitual, sino que fuera también un personaje fuerte que vos pudieras ver como un universo detrás de cada uno de esos personajes.
La cinta no da respiro y si bien no es un thriller propiamente dicho, comparte algunas de sus características: lo pensaste así, con este entrecruce entre drama de pareja y film de suspenso? Sentías esa construcción durante el rodaje o se percibió a la hora de ver el producto final?
La idea del thriller estaba desde el guión ya. La idea del «thriller de pareja», sembrando algunos elementos que son muchos más caracteristicos del policial. Es una película donde hay un arma, hay violencia, sexo, hay muchísimo dinero en juego pero es en definitiva, una película de pareja. Hay algo de eso que nos ordenaba.
Y nos gustaba la idea del policial de pareja. También jugamos un poco con el género de terror, un poquito al principio y al final. A la hora de pensar la puesta en escena de un momento en particular cómo filmaría esto si esta fuera una película de terror.

El tema del dinero y la vivienda propia es un tema sensible para la idiosincracia argentina, cuál es tu opinión al respecto, cómo ves las perspectivas para una pareja como la de Lucía y Marcelo si su historia fuera real?
Sí, las perspectivas son más o menos estas. Yo tengo pocos amigos que han comprado sus casas por sus propios medios. La mayoría que afortunadamente las tienen han sido por ayuda de sus padres, como serían en este caso, el de Lucía. O no la tienen y alquilan. El acceso a la vivienda en Argentina es un tema sensible, también porque tenemos todo nuestro mercado inmobiliario en una moneda extranjera, lo cual lo hace muy lejano.
Creo que hay algunas mejoras al respecto en algún sentido… Pero es un tema sensible además porque la mudanza, la convivencia, o también la compra de una casa en forma conjunta, se ha convertido de alguna manera en un «nuevo casamiento». En nuestra generación la gente no se casa tanto, y hay toda una carga y tiene que ver con eso.
¿Cuáles son las expectativas ahora que el film comenzó a recorrer el mundo, pensás ya en desarrollar un proyecto nuevo o vas a acompañar su distribución con presencia en los mercados?
Por ahora estoy divertido, acompañando el film, en este momento estoy en Málaga. Y en tres días voy a estar en Barcelona presentando la película, hace unos días estuve en Dinamarca. Hay algunas invitaciones a Rumania, Holanda, Estados Unidos y Suecia. Pero la verdad es que hace un año ni bien terminamos de editar esta película, yo ya estoy desarrollando un proyecto nuevo.
Afortunadamente como yo trabajo como guionistas, el proyecto se puede seguir desarrollando mientras yo viajo un poco. Pero todas mis fuerzas y mis ganas están enfocadas en volver a filmar y que no pase tanto tiempo nuevamente entre una película y la siguiente.
La pelicula que viene es un poco más grande, de alguna manera, y va a costar un poco más financiarla, pero allá va.
