Entrevista a Che Sandoval: : “Cuando no tengo ideas, recurro a mi vida”.

Radicado en Argentina hace unos años Che Sandoval es uno de los exponentes del cine chileno que toma la realidad para transgredirla y hablar de la sociedad desde otro lugar. “Soy mucho mejor que vos” (Chile, 2013) arrasó con la crítica y los premios en el 14 BAFICI y finalmente llega a las salas comerciales. En esta entrevista exclusiva para Espectador Web, el director no sólo habla de la película y su personaje principal, sino que analiza algunas cuestiones relacionadas al cine y la cultura latinoamericana.
¿Cómo surgió la idea de “Soy mucho peor que vos”, spin off de tu anterior largo?
Fue fortuito. Tenía que postular a un fondo y era el último día. Yo pensaba que con una sinopsis, que pensaba inventar esa tarde, estaba, pero no: había que hacer un Teaser. Entonces revisé mi película anterior, elegí al personaje secundario que más me gustaba, usé esa escena como teaser e inventé la sinopsis. No gané el fondo, pero a la gente le pareció que era una idea genial. Por aquel entones el proyecto se titulaba “Te creís la más talentosa…”. Vale decir que siempre he tenido una mirada crítica respecto a los personajes secundarios en el cine y he defendido la postura que éstos deben tener una historia propia tan potente como la del protagonista- aunque menos desarrollada- y no estar ahí a su merced, para escucharlo y para que así el espectador obtenga información.
¿Cuántas veces has utilizado la frase en tu vida real?
No lo sé. Muchas veces compitiendo en deportes posiblemente, pero no es una frase que suela utilizar. El título lo cambiamos después de tener el primer corte de la película, antes era “Te creís la más talentosa” y “El Nasa”, entonces cuando pensábamos en el título más idóneo, escuché la frase en la película y me pareció que englobaba la temática del film y que tenía el requisito principal: lo decía el personaje a su mujer, pero además a todos los personajes, e incluso al espectador.
¿Cómo desarrollaste el personaje del Nasa? ¿Ayudó Sebastián a armarlo?
Fue muy extraño. Siempre pensé en un personaje antipático. Creo que eso que el personaje debe ser empático es una gran mentira. La clave es que intrigue. Por otro lado, al comienzo me fue complicado hablar de un personaje de 40 años y en las primeras versiones parecía de 20. Y con cada versión fui dándole una característica particular que tiñera todo el guión: más idiota, más moralista, más negativo, más chistoso, más sicópata, más parco, etc. De algún modo, las características chocaban entre sí muchas veces, y eso lo hacía contradictorio y me parece que eso funciona bastante bien. Por su lado, Sebastián ayudó muchísimo. Él tiene la edad del personaje, conoce un tipo de humor que maneja su generación e incluso, debo confesar que él, a pocos meses del rodaje, se le ocurrió lo de la Pyme, que en la película terminó siendo fundamental.

La jerga es utilizada para hablar de temas universales como el amor, la vejez, el fracaso, la idealización, el arrancar proyectos desde cero, ¿cómo fue el proceso de pensar estos tópicos dentro de la estructura del filme?
No pienso tanto en los tópicos. Escribo conversaciones y van saliendo los temas. Siempre le he tenido miedo a hablar de grandes temas (me lo cuestiono mucho ese miedo), pero de algún modo se terminan plasmando. Eso me pone muy contento. Llego a los temas desde adentro, no desde afuera y eso hace que las cosas no parezcan impostadas, que es una de las cosas que más detesto del cine de autor.
¿Con cuál de los personajes del filme te sentís más identificado?
Con el que actúo yo obviamente. Hago de mí mismo hace unos años. Siempre trato de meter algunas cosas de mi vida. El texto de Antonella Costa también tiene que ver con una historia nuestra. Creo que en las películas debería caber cualquier cosa, entonces digo, porque no meter algo de mi vida, tangencialmente. El tema está en cómo hacer que lo que tiene que pesar tenga peso, pero la vida cotidiana es difusa. Uno se puede encontrar con cualquier cosa. Cuando no tengo ideas, recurro a mi vida.
Durante la noche El Nasa va perdiendo cada vez más su “integridad”, ¿cómo pensaste los acontecimientos?
Hice puras escenas en las que perdía siendo que se sentía superior. En general las escenas, si te das cuenta, funcionan por sí solas. Yo las podía tomar y mover de un lado de la película a otro (es la gracia del road movie), entonces cuando las tuve todas armé la linealidad del modo que se viera más patético. De todos modos, hay escenas bisagras que no podían estar en cualquier parte: el skype con la mujer, la conversación con el niño o la escena del nasa psicopateando a la mina del metro.
¿En cuánto refleja el protagonista a los hombres chilenos de su edad?
No creo que sea un reflejo de la sociedad chilena, pero si existe. Es posible que haya uno así. Siempre hablo de que el Nasa es “lo peor de Chile”, de hecho fue el slogan de la campaña allá, pero eso no significa ser “el peor chileno”, si no tener dentro los peores vicios de la gente de mi país. Cosas que culturalmente no hemos superado íntegramente, como lo son el machismo, el clasismo, el racismo, el amor por el alcohol, el catolicismo y su culpa etcétera. Somos un país enfermo de todo eso. Y estamos en una falsa “liberación”, entonces a veces chocan los conceptos. La generación del Nasa es un gran lugar para conocer Chile, pues tienen dictadura con mucha conciencia y a la vez, son hijos de la postmodernidad y manejan las redes sociales a la perfección. Esa generación (45-40), es la generación que no logró tomar poder post dictadura, la que quedó relegada, mucho más pop que las anteriores, y creo que tienen que ver más conmigo que con gente de 50-60. De todos modos, son apreciaciones a groso modo. Entonces, son hijos de la postmodernidad, pero a la vez son hijos de sus padres y de un Chile ultra extremadamente conservador, y en dictadura.

¿Cuán difícil es conseguir financiación para este tipo de proyectos, en Chile y en Argentina?
Esta película fue financiada con el Fondo de Fomento Audiovisual. Es muy difícil ganar. Se postula una vez al año y ganan entre 5-7 películas. Además hay más formas de financiación, pero no públicas. En Argentina no lo sé, pronto entraré a averiguar esos temas, pero sé que tienen ventanilla abierta todo el año, lo cual me parece espectacular, porque todo proyecto sólido recibe subsidio, que es como debería ser.
La crítica y los festivales coinciden en la calidad del filme, ¿cómo te sentís al respecto? ¿Te interesan las críticas? ¿Las lees?
Te mentiría si te digo que no. Si las leo y aprendo de ellas. Me gusta saber la mirada de un tercero sobre mi cine. Descubrí muchas cosas de la película a través de ellas. Además que sirve para el ego y creo que gustarle a la crítica es un buen detalle. De las películas buenas, en general cuando a los críticos no les gustan, es porque las encontraron pretenciosas… quizás mi cine no es pretencioso, aunque suene muy pretencioso decir esto. Los Festivales a los que fue la película sí gustaron de ella, pero es una película que no estuvo en Los Grandes Festivales de Europa. Me parece que allá quieren ver otras cosas de Latinoamérica. No digo que estaba para entrar a todos, pero a alguno, con todas las secciones que tienen, pudo ir. Y no fue así. No les gusta lo políticamente incorrecto me parece, pero no me quita el sueño. Ya se dará.
¿Cuáles son tus expectativas frente al estreno comercial en el país?
Para mi estrenar ya es algo importante. Vivo acá y sirve para ir haciéndose un nombre a una escala no festivalera. Además el argentino disfruta mucho de esta película. Expectativas de público no tengo. Ya estrenar una película chilena acá es algo importante, más aún pensando en lo pequeña que es. Ojalá vaya bien. Creo que la gente que la vea la disfrutará. Ojalá que sean varios.
¿Estás trabajando en algún nuevo proyecto? ¿Avanzaste con la idea de la película protagonizada por una mujer?
Sí. Estoy preparando “Mucha Ex Poco Sex”, que será una coproducción chileno-argentina en la que actuará Antonella Costa. Espero filmar en 2015. Y al parecer es otro Spin Off.
