Entrevista a Alejandro Cohen, director de “Córtenla” “La película tiene que ser un factor de debate, de toma de conciencia y de organización para los que trabajan en Call Center”

Aprovechando su experiencia de teleoperador de call center y sabiendo la necesidad de crear un documento que hable sobre la precarización laboral y el abuso de poder es que el director Alejandro Cohen decidió junto con El Ojo Obrero llevar adelante “Córtenla, una peli sobre call centers” (Argentina, 2014) para enfatizar en la importancia de la toma de conciencia sobre una actividad que día a día crece más.
¿Por qué contar el trabajo del call center?
Es un tema necesario para hablar. Cuando encaramos la investigación nos dimos cuenta que no había audiovisuales sobre lo que pasa del otro lado de la línea, ese mundo era invisible para el cine. La idea surgió además porque yo trabajé durante un tiempo en el call y con otro compañero de la película que también trabajó en el rubro compartimos anécdotas e impresiones de ese universo tan cerrado y surrealista del trabajo y pensamos hacer el filme.

¿Cómo seleccionaste a los participantes de Córtenla y la idea de relacionarlos a través del teléfono?
Hay una variedad de entrevistados, en primera instancia quisimos contar con los testimonios de personas que escribieron sobre el call, por eso está Laura Meradi, autora de “Alta Rotación”, libro centrado en diferentes trabajos precarios desde su experiencia, y además sumamos a gente que participó en la escritura de “Quién Habla”, otro sobre el tema. Después nos interesó retratar no sólo las condiciones de trabajo sino brindar al espectador una salida o una vía de esperanza para poder organizarse. Era importante tener el testimonio de luchadores de call center, que se organizan con sus compañeros para lograr mejores condiciones de trabajo. Sobre el tema del teléfono hubo un código estético para trabajadores y a los entrevistados de manera tradicional lo reservamos para los empresarios.
¿Sentís que la película es una herramienta potente para conseguir la aprobación del estatuto del teleoperador?
Esperamos que sea así. Necesitamos que se trate un proyecto que hace diez años está cajoneado y que originalmente era muy bueno. Luego fue toqueteado, recortado, manoseado y manipulado y con siempre una idea que será aprobado y luego por el lobby de las empresas norteamericanas todo queda dormido. Esperemos que “Córtenla…” sirva para traer el tema de nuevo al ruedo.

Acompañas al filme y levantás la bandera de la lucha de la actividad, ¿cómo sigue esto?
Esta es una película de cine militante, es cine político, la hice con El ojo obrero, que ya tiene una larga tradición en el tema y la concepción del filme es que no haya una pasividad del espectador, como generalmente se posiciona frente a las películas. Acá tiene que ser activo, la película tiene que ser un factor de debate, de toma de conciencia y de organización para los que trabajan en call centers, más allá que para el espectador común sea informativo. No nos interesan las dos semanitas en el Gaumont y su recorrido por las salas de INCAA, queremos que nos pidan el filme poniéndose en contacto con nosotros, por Facebook o internet, y podamos organizar proyecciones donde sea necesario.
¿Por qué incorporaste tantos materiales en la película, dibujos, imágenes mediatizadas, ficción, etc.?
El planteo principal que se tuvo a la hora de pensar estéticamente la película y que haya una simbiosis con lo narrativo fue imaginar al sujeto de recepción, la juventud trabajadora de los call center y que no tiene un consumo del cine documental, generalizo no, y no es bueno, pero también quisimos también eliminar ciertas formas anquilosadas en la tradición documental, por eso decidimos utilizar un código variable y diverso donde cada línea planteara una narración diferente. Frente a la pregunta de por qué existen los calls decidimos hacer una historieta que luego animamos y está en la película. Hay otra pregunta relacionada a quién trabaja en los call y encontramos que hay gente que se cayó del sistema laboral y armamos una ficción sobre esto, con una jubilada que ingresa al call y sufre un choque generacional. Además pensamos el retrato del antagonista desde una oposición, enfocándonos en los empresarios que arman congresos en los que se sacan las caretas y debaten sobre cómo pueden seguir explotando y lo mostramos de una manera mediatizada como algo institucional de ellos y lo incluimos. Pensamos el montaje como si uno estuviera en un zapping y en el collage haya una línea y un discurso único.
¿Qué esperas del Estreno?
Con DOCA la mostramos en 2012 pero el estreno es ahora y las expectativas son que el cine reviente y que mucha gente la vea. Lamentablemente es una película de bajo presupuesto, y la distribución y exhibición es algo muy militante frente a grandes estrenos. Es una pelea muy despareja, pero esperamos que la película se reproduzca, sea liberada.
¿Estás trabajando con algún otro proyecto?
Estoy finalizando un documental que se llama “Cáncer de maquina” junto a José Binetti y trata sobre una comunidad aislada en una salina en el sur de la provincia de Buenos Aires. Además estoy trabajando en la producción de un documental llamado “40 Balas” que cuenta la historia de dos trabajadores asesinados por la triple A y refleja el terrorismo de estado antes de la dictadura.
