Culmina la segunda edición del Festival Internacional de Cine de Tres Fronteras.

Un Festival de Cine principalmente se refleja en las salas y en la participación activa de aquellos que lo configuran.
Hoy culmina el 2 Festival Internacional de Cine de Tres Fronteras, una muestra de lo mejor de la última producción regional que además, por su espíritu y locación, ha logrado mutar de acuerdo a las condiciones que la madre naturaleza fue presentando día a día.
Las imponentes carpas, emplazadas al lado de Prefectura, recibían en una alfombra roja a los espectadores e invitados que se acercaban para ser parte de la fiesta del cine.
El meeting point, decorado con los afiches de las películas participantes de la muestra, además albergaban diferentes actividades, y a los periodistas que aprovechaban el espacio para realizar notas.
Las proyecciones se realizaban sin mayores problemas, allí y en el Iturem, lugar que permitió continuar con las proyecciones, luego que el día domingo un temporal annegara las carpas.
Allí se sumó el Panoramic Grand, como opción para seguir acercando a los espectadores las propuestas programadas con anterioridad.
El recorte de filmes permitió que “Kryptonita”, compartiera espacio con “Guaraní”, “Mate Me por Favor” o “La larga noche de Francisco Sanctis”, todas propuestas diferentes, pero que hablan de la resistencia del cine como lugar para pensar en otras realidades y en la diversidad como estandarte.
El Director Juan Palomino durante todo el Festival se mostró activo, acompañando las funciones, las actividades especiales, y manifestando su alegría por haber podido concretar ese sueño que junto a Diego Valenzuela y al que se sumó Chang Sung Kim.
El 2 Festival Internacional de Cine de Tres Fronteras, desarrollado hasta hoy en Puerto Iguazú, es una demostración de que cuando las cosas se realizan con pasión, esmero, dedicación, finalmente llegan, a pesar del breve paréntesis que hubo el año pasado, y que seguramente direccionará los esfuerzos hacia la tercera edición.
Foto Cortesía Pablo McFly.
